La Cámara de Diputados aprobó la ley que reduce el alcance geográfico del régimen de zona fría. El subsidio se concentrará en la Patagonia, Malargüe y la Puna. Perderán el beneficio 1,6 millones de usuarios, mientras que 1,8 millones lo mantendrán con un descuento superior al 75% en los meses de invierno. La oposición advirtió que la medida implicará aumentos de hasta el 100% en las facturas de gas. El oficialismo tuvo que negociar con seis provincias para conseguir los votos.
El ajuste que llegó con el invierno
La Cámara de Diputados aprobó este miércoles, después de más de 11 horas de sesión, el proyecto de ley del Gobierno que reduce el alcance geográfico del régimen de zona fría. La iniciativa, que ahora pasa al Senado, fue aprobada con 132 votos afirmativos, 105 negativos y 4 abstenciones.
El oficialismo logró el quórum ajustadamente. Lo hizo, además, con un objetivo adicional: pisar la sesión que la oposición había convocado para tratar los escándalos judiciales del jefe de Gabinete, Manuel Adorni. La maniobra reglamentaria insumió una hora y media de discusiones ociosas que retrasaron el tratamiento de los proyectos .
Los números del recorte
La secretaria de Energía, Carmen Tettamanti, había anticipado los números la semana pasada. Con el nuevo régimen, perderán el subsidio 1,6 millones de usuarios. Lo conservarán 1,8 millones de usuarios inscriptos en el programa de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF). Estos últimos tendrán un descuento superior al 75% sobre el consumo de gas en los meses de invierno .
El proyecto también cambia el método de cálculo del subsidio. Se subsidiará el metro cúbico de consumo de gas natural, no la totalidad de la factura, que incluye el cargo fijo. Además, crea un mecanismo para condonar las deudas de las distribuidoras eléctricas con CAMMESA, acumuladas durante los períodos de emergencia tarifaria.
El argumento oficial es la «reducción del déficit fiscal, la normalización financiera del sistema energético y ordenamiento de las cuentas públicas». La diputada oficialista Silvana Giudici fue más lejos: dijo que durante años los 47 millones de argentinos financiaron «countries» y «mansiones» en zonas de frío templado .
El malestar de la oposición
Desde la oposición, el rechazo fue casi unánime. El diputado Miguel Ángel Pichetto (Encuentro Federal) expresó su rechazo porque la medida «limitará este derecho a los ciudadanos y pobres de la Patagonia». La peronista fueguina Andrea Freites (UxP) advirtió que con los cambios propuestos se recargarán las facturas del gas y se distorsionará un beneficio de más de 20 años .
Lucía Cámpora (UxP) fue más precisa: «El proyecto de Milei deja a 3,2 millones de personas en 8 provincias de bajas temperaturas sin el beneficio vigente, lo que implicará aumentos de 50% en las tarifas de gas. Además, 900.000 usuarios en las regiones del Régimen Patagónico sufrirán aumentos».
Paula Penacca, secretaria parlamentaria de Unión por la Patria, aseguró que «el gobierno de Javier Milei todo lo que toca lo rompe». Y advirtió: «Están haciendo que 4 millones de usuarios, en las puertas del invierno, reciban facturas con un 50, 30, 60 o hasta 100% de aumento. Es brutal lo que hacen».
Romina del Plá (FIT) alertó que detrás de esta readecuación se viene «un tarifazo enorme a las familias argentinas». Y defendió «el derecho social a la energía» por sobre los negocios de las empresas .
El negociado de las deudas
El proyecto también incluye un artículo que condona las deudas de las distribuidoras eléctricas con CAMMESA. Según la diputada oficialista Silvana Giudici, la ineficiencia acumulada durante décadas generó una deuda de hasta 18 mil millones de dólares solo en el gobierno de Alberto Fernández. «Acostumbrados al ‘pagadios’, nadie pagó nada», lamentó .
La oposición, en cambio, vio en este artículo un favor a las grandes empresas energéticas. Fernanda Díaz (UxP) sostuvo que «esta medida viene a consolidar una transferencia de recursos desde los trabajadores hacia los sectores concentrados de la economía» .
Las divisiones en el arco oficialista
El oficialismo logró los votos gracias al apoyo del PRO, la UCR, el MID, Innovación Federal, Independencia, Producción y Trabajo, y algunos monobloques. Pero no todos los aliados habituales acompañaron.
Los tres diputados de Elijo Catamarca (que responden al gobernador Raúl Jalil) se abstuvieron. Karina Banfi (Adelante Buenos Aires) votó a favor, a pesar de haberse pronunciado en contra en la previa. Karina Maureira (La Neuquinidad) y José Luis Garrido (Por Santa Cruz) acataron las órdenes de sus respectivos gobernadores y se plegaron al oficialismo .
En el interbloque Unidas hubo divisiones. Cuatro diputados de Provincias Unidas votaron a favor, al igual que Nicolás Massot (Encuentro Federal). Por la Coalición Cívica, Maximiliano Ferraro se abstuvo y Mónica Frade no quiso votar. Miguel Pichetto también se abstuvo .
El gobierno de Milei logró aprobar una ley que, en medio del invierno, le recorta el subsidio de gas a 1,6 millones de usuarios. El argumento es el déficit fiscal. La oposición advierte que las facturas aumentarán hasta un 100%.
El debate dejó al descubierto las contradicciones del oficialismo y sus aliados. Provincias enteras quedaron fuera del beneficio. Gobernadores aliados presionaron para que sus diputados votaran en contra o se abstuvieran. Y el gobierno tuvo que negociar con seis provincias para conseguir los votos necesarios.
Mientras tanto, la oposición no pudo tratar los escándalos de Adorni. El gobierno se aseguró de eso. La maniobra reglamentaria fue perfecta. Pero el costo político del ajuste en pleno invierno es alto. Y las facturas, como siempre, las pagan los mismos.



























