Las ventas minoristas pyme retrocedieron un 1,3% respecto de mayo y acumulan una caída del 2,5% en el primer semestre del año. Ni el aguinaldo, el Día del Padre ni el Mundial lograron revertir la debilidad del consumo, mientras seis de cada diez comerciantes consideran que no es un momento para invertir.
El consumo continúa sin mostrar señales de recuperación sostenida. Según el último relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas minoristas de las pymes descendieron 1,3% durante junio respecto de mayo, acumulando una caída del 2,5% en el primer semestre de 2026.
Aunque en la comparación interanual el indicador mostró un leve crecimiento del 0,9%, el dato responde principalmente al efecto estadístico de una base de comparación baja y a factores extraordinarios como el cobro del medio aguinaldo y el impulso que generó el Mundial de fútbol sobre algunos rubros específicos.
El informe advierte que estos estímulos resultaron insuficientes para modificar la tendencia general del consumo. La mayoría de los hogares continúa priorizando los gastos esenciales y posterga la compra de bienes durables, en un contexto donde los salarios todavía no recuperan plenamente su poder adquisitivo.
La encuesta también refleja el clima de cautela que atraviesa el sector comercial. El 50,1% de los empresarios afirmó que su situación económica se mantiene estable respecto del año pasado, mientras que el 43,1% aseguró que continúa atravesando dificultades operativas, aunque esa proporción descendió levemente respecto de mayo.
Las expectativas tampoco muestran un cambio significativo. Más de la mitad de los comerciantes (52,3%) cree que su actividad permanecerá sin modificaciones durante los próximos doce meses, mientras que solo 37,7% espera una mejora y un 10% prevé un escenario aún más complicado.
La incertidumbre también se refleja en las decisiones de inversión. Seis de cada diez comerciantes (59,3%) consideran que el contexto económico actual no ofrece condiciones para ampliar negocios ni incorporar capital, mientras apenas un 12,2% entiende que existe un escenario favorable para invertir.

Rubros con comportamientos dispares
El desempeño no fue uniforme entre las distintas actividades.
Los mayores incrementos interanuales correspondieron a Perfumería (+9,5%) y Farmacia (+5,4%), seguidos por Alimentos y bebidas (+2,9%) y Textil e indumentaria (+1,9%).
En cambio, continuaron en terreno negativo Bazar, decoración y muebles (-3,1%), Ferreterías y materiales para la construcción (-2%) y Calzado y marroquinería (-1%), sectores que siguen sintiendo el impacto de la caída del consumo y la postergación de compras de mayor valor.

Más ventas online, menos rentabilidad
Uno de los pocos indicadores positivos volvió a aparecer en el comercio electrónico. Las ventas digitales realizadas por comercios con locales físicos crecieron 16,7% interanual y 4,1% respecto del mes anterior, consolidando una tendencia que gana participación dentro del comercio minorista.
Sin embargo, ese crecimiento no logró compensar el deterioro de la rentabilidad. Los comerciantes señalaron que el aumento de los costos fijos, la competencia de productos importados y la necesidad permanente de ofrecer promociones, descuentos y cuotas sin interés continúan reduciendo los márgenes de ganancia.
Desde CAME concluyeron que el movimiento comercial observado durante junio estuvo impulsado por factores transitorios como el aguinaldo, el Día del Padre y el Mundial de fútbol, pero advirtieron que el consumo sigue mostrando un comportamiento muy selectivo.
El diagnóstico del sector es claro: el cliente compra solo lo indispensable, compara precios, aprovecha promociones y financia buena parte de sus consumos. Mientras tanto, el comercio continúa esperando una recuperación que, por ahora, todavía no llega.



























