El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este miércoles que Irán “tendrá que pagar el precio” por demorar las negociaciones sobre un acuerdo que ponga fin al conflicto en Medio Oriente. En una publicación en su red Truth Social, Trump señaló que Teherán ha dilatado las conversaciones y que, como consecuencia, enfrentará nuevas represalias. En una entrevista con Fox News, el mandatario estadounidense anticipó que está considerando ordenar ataques contra plantas eléctricas y puentes en territorio iraní . Horas antes, fuerzas de Estados Unidos habían lanzado bombardeos contra objetivos militares en las provincias de Bandar Abbas y la isla de Qeshm, en respuesta al derribo de un helicóptero Apache estadounidense ocurrido el martes en las proximidades del estratégico estrecho de Ormuz .
El intercambio de ataques y la respuesta de Irán
Según el comunicado del Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), los ataques se iniciaron a las 17:00 hora del este (21:00 GMT) del martes y se extendieron por aproximadamente cuatro horas, alcanzando cerca de veinte objetivos, entre ellos sistemas de defensa aérea, estaciones de control terrestre y radares de vigilancia . Teherán confirmó las detonaciones en la región, aunque no precisó la magnitud de los daños .
En respuesta, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) lanzó misiles y drones contra bases estadounidenses en Bahréin, Kuwait y Jordania . Las defensas aéreas de estos países fueron activadas y lograron interceptar la mayoría de los proyectiles . El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, advirtió que Teherán revisará su postura en las negociaciones diplomáticas tras esta escalada .
La posición contradictoria de la administración estadounidense
Las amenazas de Trump contrastan con las declaraciones de su propio vicepresidente, JD Vance. En una entrevista con CBS Sunday Morning, Vance afirmó que Irán no está dilatando las negociaciones y que un acuerdo podría concretarse “en la próxima semana” o, en todo caso, en los próximos meses . El vicepresidente sostuvo que el objetivo de la administración es alcanzar un acuerdo duradero que impida a Irán adquirir armas nucleares “no solo ahora, no solo mientras Donald Trump es presidente, sino a largo plazo” .
Esta contradicción entre la Casa Blanca y el vicepresidente evidencia las tensiones internas en la administración estadounidense. Mientras Trump apuesta por una estrategia de presión máxima para forzar a Teherán a ceder, sus funcionarios intentan mantener abierto el canal diplomático para no dinamitar las conversaciones.
El estancamiento de las negociaciones
Las conversaciones indirectas entre Estados Unidos e Irán, con mediación de Pakistán y Catar, han reducido sus diferencias a cuatro puntos centrales: la suspensión del enriquecimiento de uranio, el destino de las reservas de material altamente enriquecido, el futuro de las principales instalaciones nucleares iraníes y la ampliación de las inspecciones internacionales . Estados Unidos exige una suspensión de al menos 20 años, mientras que Teherán ofrece 10. Los mediadores trabajan sobre un período intermedio de 15 años .
El principal escollo sigue siendo la desconfianza mutua, agravada por los cambios de postura de la administración Trump. En varias oportunidades, el mandatario estadounidense ha modificado los borradores preacordados por sus propios negociadores . Teherán, por su parte, insiste en que cualquier alivio de sanciones y liberación de activos congelados debe comenzar antes de la firma del acuerdo final, condición que Washington rechaza .
Los mediadores intentan evitar la ruptura
La intensificación de la violencia amenaza con hacer fracasar definitivamente las conversaciones. Una delegación de mediadores qataríes viajó a Teherán el miércoles para intentar destrabar el diálogo y evitar que la escalada militar sepulte cualquier posibilidad de acuerdo . Los funcionarios qataríes mantuvieron contactos previos con Washington antes de trasladarse a la capital iraní .
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní advirtió que la nueva escalada podría llevar al fracaso las negociaciones, al tiempo que el canciller Abbas Araghchi condenó los bombardeos estadounidenses en conversaciones con sus pares de Turquía y Arabia Saudita . Pese a todo, los mediadores continúan trabajando para que los canales diplomáticos no se cierren definitivamente.
El factor israelí y la presión sobre Netanyahu
Israel, que participó activamente en las etapas iniciales del conflicto contra Irán, permanece al margen de los contactos directos, pero su sombra es alargada. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, presiona para que cualquier acuerdo incluya el desmantelamiento total de las instalaciones nucleares iraníes y el cese del apoyo de Teherán a grupos armados como Hezbolá . El lobby israelí en Washington ha sido especialmente activo en las últimas semanas, intentando influir en la posición negociadora de la Casa Blanca.
Impacto en la economía global
El conflicto mantiene en vilo a los mercados energéticos globales. El precio del crudo Brent, que ya había aumentado más de un 25% desde el inicio de la guerra el 28 de febrero, superó este miércoles los 91 dólares por barril . La perspectiva de que los bombardeos se extiendan a infraestructura civil iraní mantiene en estado de alerta a las compañías petroleras y a los países importadores de energía.


























