Hoy, 9 de septiembre de 2026, Otis Redding cumpliría 85 años. Y aunque su vida se truncó trágicamente a los 26 años en las heladas aguas del lago Monona, su voz y su fuerza siguen tan vivas como siempre. Cantantes de soul hay muchos, muy significativos, piedras fundamentales; pero si hay UN cantante que es puro soul, puro Stax, ese es Otis Redding.
Como casi todas las figuras de la música negra, ya sea que vinieran de Georgia, Mississippi, New Orleans, Jamaica, no importa, siempre el sitio en donde empieza todo es en la iglesia. El padre de Otis Redding era organista y cantante en la iglesia de su pueblo en Macon, Georgia, y muy pronto el pequeño Otis se sumó al coro de la Vineville Baptist Church. En su adolescencia tocaba el piano, la batería y por supuesto cantaba. Comenzó a participar de los concursos de talento del Teatro Douglass y, luego de ganar 15 (!) de esos concursos en forma consecutiva, la organización decidió que lo mejor para los demás sería dejar a Otis Redding fuera de la competencia.
Otis se escapaba al centro de Macon para meterse en los clubes a ver a Little Richard y The Upsetters, una de las grandes bandas de aquella época, responsables de la transición entre el rock ‘n’ roll, el rhythm and blues y el soul. Como alguna vez declaró, “Heeby Jeebbies” de Little Richard fue la canción que realmente lo inspiró a empezar a cantar (28). The Upsetters fueron una de las bandas más poderosas del sur a fines de los ’50 y también acompañaron a Little Willie John, James Brown e incluso el joven Otis Redding los tuvo detrás suyo en algunos shows en sus inicios en la escena local.
Cualquiera que se topaba con su voz, reconocía su talento al instante, pero, como a muchos músicos en sus inicios, le faltaba dar con el material más apropiado para encontrar su verdadera personalidad como artista. En 1958, Otis Redding se unió como vocalista a The Pinetoppers, un grupo liderado por el guitarrista Johnny Jenkins. Pero Otis todavía seguía sonando como Little Richard o como Jackie Wilson, sino escuchen “Fat Gal” (The
Pinetoppers, 1961, Confederate). Joe Galkin, un promotor de Atlanta, pensó que Johnny Jenkins podría potenciar su material si conseguía una banda más firme detrás, y Booker T. & the MG’s, era la mejor opción. Como Jenkins no tenía licencia de conducir, le pidió a Otis Redding que lo acompañara hasta Memphis y se hiciera cargo del volante a cambio de 10 dólares… y así se inicia su propia versión del sueño que se vuelve realidad.
Aunque ya había editado algunos singles bajo su propio nombre, Otis Redding no era más que un joven de 21 años que se ganaba la vida haciendo pozos de agua, y, naturalmente, era un desconocido para todos en Stax. Cuando Jenkins y Otis llegaron a los estudios de McLemore, Steve Cropper y el resto de los muchachos solo vieron a ese gigantón de 1,85 de estatura bajando del auto y yendo al baúl del auto a descargar la guitarra y el amplificador de su jefe. Jamás pensaron que podría ser cantante.
Cuenta Cropper:
Al terminar la sesión con Johnny Jenkins, Al Jackson dijo: El tipo que viene con Johnny quiere que le oigamos cantar. Hicimos una toma de un tema propio de Otis llamado “Hey Hey Baby”, pero la canción era puro Little Richard, nada nuevo para nosotros. Luego se sentó al piano, empezó a tocar esos acordes de góspel y comenzó… “These… Arms… of… Miiiiiiine…” (3)
Y ese fue uno de esos momentos en la historia de la música en que la Tierra se corrió de su eje. “These Arms of mine” es para mí el perfecto molde para la balada soul y si estás leyendo este libro en el año 2075, seguramente lo siga siendo y lo será por el resto de la eternidad. Otis Redding siempre estuvo determinado en ser un artista y nada lo hubiera detenido, fue esa determinación la que lo llevó a convencer a Al Jackson de darle aquella oportunidad de escucharlo cantar.
Nadie simboliza mejor esa igualdad de oportunidades en Stax Records que Otis Redding, alguien que llegó a Memphis como chofer y se fue con un contrato de grabación. Como decía Estelle Axton, uno de los grandes atributos de la compañía, fue dar a todos una chance de ser escuchados, pero en el caso de Otis Redding, con eso solo no alcanzaba, él era una de esas personas que pensaban que para ser un cantante profesional tenés que estar 24 horas al día abocado a eso. Hoy podemos mirar la discografía de Otis Redding en Stax Records como una serie de trabajos majestuosos pero, aunque cueste creerlo, le llevó un tiempo poder explotar como artista y encontrar su propio sonido y su propia personalidad como intérprete.
Recién para la primavera de 1964 con la grabación del simple “Security”, Otis Redding terminó de consolidarse, pudiendo expresar sus ideas a los músicos y creando una verdadera sinergia artística con su nuevo entorno. Los singles grabados entre 1962 y 1964 conforman su primer LP en Stax llamado “Pain in my Heart” (1964) con versiones de temas de Sam Cooke, Rufus Thomas, Leiber / Stoller, Little Richard, Ben E. King, y algunas composiciones propias.
En 1965 los Rolling Stones incluyeron en su disco “The Rolling Stones Now” su propia versión de “Pain in my Heart”, lo cual resultó una sorpresa para todos en Stax y además un símbolo de que no solo la música de Motown había cruzado el océano, sino que ahora estaba llegando el tiempo del soul sureño[1]. Incluso cuando Wilson Pickett inició su carrera solista girando por el Sur, su gran faro fue “Pain in My Heart”.
El siguiente disco de Redding salió en marzo del 1965 y se llamó “The Great Otis Redding Sings Soul Ballads”. Este trabajo incluía joyas como “Chained and Bound”, “That´s How Strong My Love Is” de Overton Vertis Wright y «Mr. Pitiful» (primera colaboración compositiva entre Redding y Cropper), entre otros.
Nos faltaba una canción para completar el disco y se me ocurrió que ‘(I Can’t Get No) Satisfaction’ podía encajar en el modo abrasivo de Otis. Él no la conocía, así que conseguí una copia, saqué la letra, ensayamos un poco y Otis la grabó leyendo de la hoja» (13)
Steve Cropper, acerca de la versión de Otis Redding de
“Satisfaction” de Jagger – Richards
Si me preguntan por un solo disco de Otis Redding, me gusta pensar que “Otis Blue / Otis Redding Sings Soul” es el que mejor lo representa, tanto a él como a Stax Records. Si bien se trata de su tercer disco editado, este podría ser considerado su primer álbum de estudio como obra completa, más que un rejunte de singles como se acostumbraba en la época. El álbum contiene solo algunas pocas composiciones propias y en su mayoría se trata de versiones, fundamentalmente de Sam Cooke, uno de sus ídolos, fallecido meses antes.
De las canciones incluidas de ese disco, “I’ve Been Loving You Too Long”, compuesta por Otis junto a Jerry Butler, fue su mayor éxito hasta ese momento y es la que lo terminó de convertir en una súper estrella. En “Otis Blue…” además, podemos encontrar
«Respect», ese tema que sería fundamental en la carrera de Aretha Franklin y “(I can get no) Satisfaction», de Jagger / Richards.
Las sesiones de grabación con Otis eran diferentes a todas las demás. Era revitalizante. Si estabas ahí, deseabas tocar con él, sacaba lo mejor de todos. Ese era su secreto (3).
Donald Duck Dunn, bajista de Booker T & The Mg’s
Otis Redding subía al escenario, empezaba a pisar fuerte con sus pies, marcando el beat en el lugar, y la tierra temblaba. Escuchen “I Can’t Turn You Loose” y se darán cuenta de lo que hablo. Quién podía quedarse quieto ante tal fuerza de la naturaleza? Si bien su rango vocal podía parecer limitado, nunca tuvo problemas para cantar en cualquier tono que le pidieran, él simplemente ponía emoción en todo lo que cantaba y eso, al fin y al cabo, es el soul.
A esta altura de su carrera, se había convertido en un cantante de un rango estilístico muy amplio y le había abierto la puerta a la composición, y para ello, Steve Cropper fue su socio ideal. Aunque no escribía música en partitura, llegaba a las sesiones con la canción bastante completa en su cabeza y le cantaba la parte a cada instrumento. Nadie podía crear arreglos de vientos como él y teniendo un equipo creativo como el que habitaba en Stax, cualquier idea podía terminar en algo bueno. Pero además, Otis Redding era de esas personas apreciadas por todos, alguien por quien cualquiera se hubiera jugado el pellejo, sus amigos, sus compañeros, su familia.
En vivo Otis Redding era uno de esos actos que no podías dejar pasar. En abril de 1966 realizó una serie de conciertos en el “Whisky A Go Go” en el Sunset Strip de Hollywood, Los Ángeles. En un interludio entre un tema y otro, Otis anuncia que se está grabando un disco en vivo, y pide al público: Compren este álbum, tenemos que comer la semana próxima! y uno de sus músicos irrumpe en otro micrófono y dice Tenemos que comer ESTA semana!. Una muestra perfecta de la necesidad que tenían los artistas negros, de llegar a las audiencias masivas y ese era el sitio apropiado para empezar a presentar a Redding a un público mayormente blanco.
En 2016 salió a la luz un box set de seis CDs conteniendo las grabaciones de los siete conciertos realizados en el “Whisky A Go Go”, con los sets completos y en el orden que fueron tocados. La versión de Otis de “(I Can’t Get No) Satisfaction” es tocada diez veces en toda la serie mientras que algunas otras aparecen también con similar frecuencia (“I Can’t Turn You Loose», “Good to Me”), además de agregar covers de James Brown (“Papa’s Got a Brand New Bag”) y The Beatles (“A Hard Day’s Night”). Otis da a la banda el espacio para lucirse mientras el “trabaja” a la audiencia, y canciones como «Chained and Bound» son una prueba fehaciente de ello. Booker T. & The Mg’s tenían mucho trabajo en el estudio, razón por la cual era muy difícil que acompañaran a Otis en sus giras. En estos conciertos, en cambio, lo acompaña su banda de ruta, denominada The Otis Redding Revue.
Si hablamos de Otis Redding en vivo, hay que hablar del “Monterey International Pop Festival” de 1967, esta vez sí, con por Booker T. & The M.G junto a los Memphis Horns. La importancia de Monterey fue fundamental tanto para Otis como para Stax
Records y el soul en general, no solo por el público, sino también por la prensa y gente de la industria que asistió.
Llegando al final del segundo día del festival, luego de que Booker T. & The Mg’s interpretaran 4 canciones de su repertorio, Otis Redding salió a escena. Marchando en el lugar, pisando fuerte, marcando el pulso como solía hacerlo, levantando los puños al aire, Redding tomó posesión de una audiencia que nunca antes había visto nada igual. La lista fue breve pero efectiva: “Shake”, “I’ve Been Loving You Too Long”, “Respect”, “Satisfaction” y “Try a Little Tenderness”. Su paso por el festival había sido todo un éxito y un nuevo público accedía a su música. Luego de Monterey, Otis había decidido que Booker T. & The Mg’s debería ser la banda que lo acompañáramos en los shows. Según su forma de verlo, era la única forma de conseguir el verdadero sonido Stax en vivo. (13)
Otis Redding escribía canciones todo el tiempo, en los micros de gira, en los hoteles, en los asientos traseros de los autos, siempre tomaba ideas de cualquier cosa que sucediera a su alrededor y había empezado a escribir esta canción estando de gira en San Francisco en 1967. Esos días estuvo viviendo en una casa flotante, un bote modificado para ser usado como vivienda, en Sausalito, California.
Redding y Cropper terminaron de escribir la canción en Memphis y agendaron un día de estudio. Crop en guitarra acústica, Donald Duck Dunn en bajo, Al Jackson la batería (el pianista en esta grabación es una incógnita, si fue Booker T Jones o Isaac Hayes). A Otis Siempre le gustaba improvisar al final de las canciones, así que agregaron unos 10 compases instrumentales al final de la estructura, pero finalmente no se le ocurrió nada para llenar ese espacio. Entonces simplemente se puso a silbar, lo cual aportaría a la canción un significado totalmente diferente. La idea de Otis era que The Staples Singers grabaran los coros en este track, pero no fue posible (The Staples lanzarían su propia versión de este tema en 1968).
El 8 de diciembre de 1967, Otis Redding asistió por última vez a una sesión de grabación en los estudios de McLemore antes de salir para una gira regional. «Nos vemos el lunes», se despidió. Luego, Cropper grabó su Telecaster, y como resultado, escuchamos el acompañamiento más perfecto de soul sureño para combinar con una guitarra acústica como base. El mismo 10 de diciembre, en aquella tarde en que la avioneta caía en el Lago Monona, Andrew Love y Wayne Jackson grababan el saxo y la trompeta para “(Sittin’ On) The Dock Of The Bay «.
El lunes siguiente a la tragedia, Jerry Wexler de Atlantic, llamó desde New York pidiendo un single de Otis Redding de inmediato. El cuerpo de Otis ni si quiera había sido encontrado. Cropper contestó: «Jerry, acabamos de perder a Otis. No tenemos nada mezclado todavía, además, no podría pensar en eso.» Pero Wexler insistió.
Cropper se acercó al estudio el martes bien temprano para terminar lo que quedaba de «Dock of the Bay». Conviviendo en la consola con los sonidos y la tristeza, buscó retratar la imagen sonora de la bahía. Como un mensaje secreto para su amigo, agregó efectos sonoros de gaviotas y olas rompiendo en la playa. Para el miércoles la canción estaba terminada y el mismo Cropper despachó el master hacia New York.
Otis Redding había empezado a mezclarse con el ambiente más hippie de San Francisco y haber participado del Festival de Monterey lo influyo muchísimo a la hora de componer, y probablemente sea esa la razón principal por la que la canción se aleja un poco del soul primitivo que salía de Stax. Nunca sabremos con certeza qué más hubiera surgido de su cabeza ni hacia dónde hubiera virado su sonido, pero si sabemos que la escena musical de San Francisco le había llegado.
“(Sittin’ On) The Dock Of The Bay” fue editada el 8 de enero de 1968, llegó al puesto número uno de la revista Billboard en abril de ese año, permaneciendo en ese lugar por 4 semanas. Fue el único número uno en toda la carrera de Otis Redding.
La primera vez que escuché una canción de Otis Redding fue a mis 16 o 17 años, en el disco “The Rolling Stones Now!” de 1965, pero aún me faltaba mucho para entender qué era el soul. Hoy en día puedo afirmar que Otis Redding es mi emblema, mi bandera, es la razón por la que este libro llegó a tus manos. Cantantes de soul hay muchos, muy significativos, piedras fundamentales, pero si hay UN cantante que es puro soul, puro Stax, ese es Otis Redding.
Extraído del libro “Grabando emociones – La revolución de Stax Records” de Tony Vardé, publicado por Milena Caserola en 2022, Ovajas Negrax en 2023 y por Minton Ediciones en 2026
The Bar-Kays tenían mucho groove, aun siendo unos adolescentes. Algunos de los miembros de la banda trabajaban en una barbería contigua al estudio y solían cortar el pelo y lustrar los zapatos a Otis Redding y otros músicos de Stax, y durante este proceso, lo único que hacían era hablar sobre la pasión que los unía: la música. Un día a Otis se le ocurrió invitarlos al estudio, para que vieran cómo se trabajaba y así empezó todo. La parábola de “puertas abiertas” una vez más.
A fines de 1966, audicionaron para Jim Stewart, fueron apadrinados por Booker T. y en abril de 1967 grabaron su primer single, “Soul Finger”, que resultó ser la gran canción de aquel verano en Memphis. Lo que coronó para ellos su gran entrada al mundo de la música profesional, fue la decisión de Otis Redding en elegirlos como su banda de gira.
The Bar-Kays sonaban cada vez mejor pero todavía estaban en el colegio, así que Redding tuvo que hablar con las familias de los músicos para obtener su permiso. Otis ya poseía una avioneta pero la cambió por un bimotor Beechcraft H18, una aeronave más grande para, entre otras razones, hacer giras con ellos y poder volver a Memphis el domingo a la noche o el lunes a la mañana. De esta forma, los chicos no tendrían que faltar al colegio.
Luego de aquella gira por Europa y el paso por el Festival de Monterrey, Otis Redding estaba en la cumbre de su éxito. El cantante no solo había cambiado su avioneta, también había adquirido un rancho de 300 acres en Georgia, al que se habían mudado su esposa Zelma y sus cuatro hijos, había fundado una discográfica y una editorial para producir y lanzar a sus propios artistas. En octubre del ‘67 fue nombrado el cantante masculino número uno de ese año por la revista Melody Maker, desplazando a Elvis Presley, quien había ocupado ese lugar durante los últimos 10 años. También en el mes de octubre tuvo que someterse a una operación para extirpar pólipos de sus cuerdas vocales, y luego de algunas semanas de recuperación, el cantante salió absolutamente fortalecido. A fines de noviembre pudo retomar su trabajo en el estudio.
El 10 de diciembre de 1967 Otis Redding y The Bar-Kays partieron para un pequeño tour: primero Nashville, luego Cleveland, Ohio, donde además tocaron en el programa de televisión “Upbeat” y dieron un concierto, y al día siguiente salieron para Madison, Wisconsin. Si bien la avioneta era grande, no había lugar para todos, y se había establecido una modalidad de rotación en la que siempre dos personas hacían el viaje en un vuelo comercial. Esta vez, los elegidos fueron el bajista James Alexander y el asistente Carl Sims.
Era una tarde extremadamente fría y nublada. Antes de partir, Alexander recuerda haber escuchado a un mecánico del aeropuerto mencionar algo acerca de que la batería del avión estaba baja, pero luego vio que el Beechcraft despegaba sin problemas y lo olvidó. Otis Redding tenía algo de entrenamiento y a veces manejaba él mismo la nave durante algún pequeño tramo de los vuelos, por eso se sentaba adelante, junto al piloto. A las 3.25 de la tarde desde el aeropuerto de Madison les dieron permiso para aterrizar, la visibilidad estaba obstaculizada por nubes muy bajas y, según se supo después, el bajo nivel de batería del avión y las heladas temperaturas terminaron afectando el panel de instrumentos y probablemente los motores. Esto, sumado a la impericia del piloto de volar con esas condiciones climáticas, hizo que el avión se precipitara a las frías aguas del lago Monona.
Cuando la nave tocó el agua, el fuselaje se abrió y todos los pasajeros quedaron atados a sus butacas, excepto el Ben Cauley. El trompetista tenía su cinturón desprendido y probablemente haya sido esto lo que lo salvó, ya que quedó libre para salir a flote con facilidad. Aunque no sabía nadar, Cauley aguantó 17 minutos en el agua helada aferrado a una parte del avión y resultó ser el único sobreviviente del siniestro. Si no fuera por la rapidez en que los equipos de rescate llegaron al lugar, Cauley probablemente hubiera muerto por hipotermia o ahogado.
Así fallecían 8 personas, incluyendo a la estrella principal de Stax Records, el cantante Otis Redding de 26 años, y los miembros de los The Bar-Kays, Phalon Jones, Carl Cunningham, Jimmy King y Ronnie Caldwell. Las tareas de búsqueda de los cuerpos y sacar a flote los restos del avión del fondo del lago llevaron 10 días. La nave fue encontrada de punta a unos 15 metros de profundidad.
Mientras esperaba en un aeropuerto de Londres a poder volver a los Estados Unidos y poder asistir a los funerales, Eddie Floyd comenzó a escribir una canción llamada “Big Bird”. Luego, terminó de componerla y producirla Booker T. Jones, que además se hizo cargo de la guitarra, el bajo y el piano, con el agregado de Al Jackson en batería. El simple fue lanzado en 1968 y es sin dudas el tema más rockero y poderoso en toda la carrera de Eddie Floyd. “Tribute To A King”, es otra canción que también funciona como un sentido tributo a Otis Redding por parte de su amigo William Bell.
En su autobiografía Jerry Wexler reveló que, dos semanas antes de su muerte, Otis Redding le había pedido producir su próximo álbum por fuera de Stax Records.
[1] The Rolling Stones estuvieron presos de la música soul desde el principio, tanto por artistas de Stax Records como de Motown, y lo demostraron grabando diferentes covers, como “Walkin’ The Dog”, de Rufus Thomas y temas de Otis Redding, como “Pain In My Heart”, “That’s How Strong My Love Is” y “I’ve Been Loving You Too Long”.


























