El municipio gobernado por el camporista Nelson Sombra completará el pago del medio aguinaldo gracias a un adelanto de coparticipación enviado por la Provincia. La demora desató un paro de 72 horas de los trabajadores municipales y volvió a exponer la crisis financiera que atraviesan numerosos distritos bonaerenses.
La crisis de las finanzas municipales volvió a quedar en evidencia en la provincia de Buenos Aires. El municipio de Azul, gobernado por el dirigente de La Cámpora Nelson Sombra, debió recurrir a un auxilio financiero del gobierno de Axel Kicillof para poder completar el pago del medio aguinaldo a sus trabajadores, luego de reconocer que no contaba con recursos suficientes para afrontar esa obligación.
La asistencia llegará mediante un adelanto de coparticipación, mecanismo al que varios intendentes bonaerenses recurrieron durante las últimas semanas ante la caída de la recaudación propia y la disminución de los fondos que reciben por distribución automática de impuestos.
El conflicto estalló cuando la administración municipal informó que solo podía abonar la mitad del aguinaldo y que el pago del saldo dependía de la llegada de recursos provinciales. La situación provocó un fuerte malestar entre los trabajadores municipales, que iniciaron un paro de 72 horas con movilización para reclamar el cumplimiento de los haberes.
La ayuda llegó después del conflicto
Según relataron representantes gremiales, el intendente había explicado días antes que la asistencia provincial todavía no había sido habilitada, a diferencia de años anteriores. Incluso, durante una reunión mantenida con los trabajadores, recibió un llamado telefónico del propio Axel Kicillof para avanzar en una solución al problema financiero.
En un primer momento estaba prevista una reunión con funcionarios del Ministerio de Economía bonaerense para definir el mecanismo de asistencia, aunque ese encuentro finalmente fue suspendido, alimentando la incertidumbre sobre cuándo llegarían los fondos.
Con el conflicto ya instalado y las medidas de fuerza en marcha, el municipio confirmó que el lunes o martes de la próxima semana se acreditará el 50% restante del aguinaldo, gracias al apoyo financiero de la Provincia.
Un conflicto atravesado por la interna del peronismo
La demora también quedó envuelta en las tensiones políticas que atraviesan al oficialismo bonaerense.
En el ámbito político de Azul vincularon el retraso en la asistencia con los movimientos internos generados tras el regreso a la Legislatura bonaerense de Mercedes Landivar, dirigente de La Cámpora que había solicitado licencia para desempeñarse como jefa de Gabinete del intendente de Olavarría, Maximiliano Wesner.
Su retorno implicó el desplazamiento de la dirigente axelista Laura Aloisi, quien ocupaba esa banca como suplente, alimentando especulaciones sobre nuevas fricciones entre el sector que responde a Kicillof y la conducción de La Cámpora.
Aunque ninguna de las partes vinculó oficialmente ambos episodios, la coincidencia temporal reforzó las versiones sobre una negociación política paralela al auxilio financiero.
Preocupación por los próximos salarios
Tras la confirmación del envío de fondos provinciales, el sindicato de trabajadores municipales celebró que finalmente se garantizara el pago del aguinaldo, pero advirtió que el problema de fondo permanece sin resolverse.
Los representantes gremiales expresaron su preocupación por la delicada situación financiera del municipio y alertaron sobre las dificultades que podrían aparecer para afrontar los próximos compromisos salariales, especialmente si la asistencia provincial continúa llegando con demoras.
Por ese motivo, resolvieron mantener las medidas de fuerza hasta que el pago pendiente del medio aguinaldo se efectivice en las cuentas de todos los trabajadores.
Una crisis que se extiende a otros municipios
El caso de Azul no aparece como un hecho aislado. En las últimas semanas, varios intendentes bonaerenses comenzaron a gestionar adelantos de coparticipación para hacer frente al pago de salarios y aguinaldos, en un contexto marcado por la desaceleración económica, la caída de la recaudación y la reducción de los recursos disponibles para los gobiernos locales.
La situación refleja el creciente estrés financiero que enfrentan numerosos municipios, cuyos ingresos dependen en gran medida de la actividad económica y de las transferencias provinciales. El auxilio otorgado por la administración de Axel Kicillof permitió desactivar momentáneamente el conflicto en Azul, pero también dejó expuesta la fragilidad fiscal de varios distritos que dependen cada vez más de la asistencia de la Provincia para cumplir con sus obligaciones básicas.



























