La Casa Rosada confirmó que no habrá caravana, acto popular ni visita a la Casa Rosada por el regreso del plantel argentino. Solo se organizará una recepción protocolar en Ezeiza para una delegación que llegará incompleta y sin Lionel Messi. El feriado anunciado por el Presidente permanece sin fecha y, por el momento, sin celebración que lo sustente.
El Gobierno nacional confirmó durante la mañana de este lunes 20 de julio que no habrá festejos populares por el regreso de la Selección argentina después de la derrota ante España en la final del Mundial 2026. La única actividad prevista será una recepción protocolar en Ezeiza para la parte del plantel y del cuerpo técnico que volverá al país.
La decisión fue confirmada por fuentes oficiales del Poder Ejecutivo a la Agencia Noticias Argentinas. De esta manera, quedaron descartadas para este lunes la caravana multitudinaria, la concentración frente al Obelisco, el saludo desde el balcón de la Casa Rosada y las demás alternativas que habían sido evaluadas antes y después de la final.
La confirmación modificó el escenario abierto pocas horas antes por Javier Milei. El Presidente había anunciado en sus redes sociales que declararía feriado nacional el día que los jugadores y el cuerpo técnico eligieran para celebrar con la gente. Sin embargo, la Selección no solicitó una celebración masiva, el plantel regresará dividido y el Gobierno decidió limitar el recibimiento a un acto institucional dentro del aeropuerto.
Una recepción protocolar y sin festejo popular
La recepción en Ezeiza tendrá carácter protocolar. No se anunció una convocatoria para que los hinchas se acerquen al aeropuerto ni un recorrido del micro por las calles. Tampoco está prevista una visita a la Casa Rosada o un encuentro público con autoridades nacionales.
Noticias Argentinas informó que la decisión fue comunicada por fuentes oficiales del Ejecutivo, aunque la nota todavía se encontraba en desarrollo y no detalló quiénes representarán al Gobierno durante la recepción, qué funcionarios estarán presentes ni cuál será el formato concreto del acto.
La diferencia con Catar 2022 es total. En aquella ocasión, el plantel regresó con la Copa del Mundo, el Gobierno decretó un feriado nacional y millones de personas se movilizaron para intentar acompañar a los campeones. Esta vez, Argentina vuelve como subcampeona, sin una parte importante de sus figuras y sin una actividad pública organizada.
La Casa Rosada había trabajado sobre distintas alternativas de seguridad y logística ante la posibilidad de un recibimiento masivo. Entre las opciones aparecían la Casa de Gobierno, recorridos por la Ciudad de Buenos Aires y concentraciones en espacios abiertos. Esos esquemas fueron dejados de lado después de conocerse que el plantel no regresaría completo y que la AFA no impulsaba un festejo popular.
Messi y De Paul no regresan con la delegación
La Asociación del Fútbol Argentino comunicó que algunos futbolistas viajarían directamente desde Estados Unidos hacia otros destinos para reincorporarse a sus clubes o comenzar sus períodos de descanso. La entidad no difundió inicialmente una nómina completa.
Infobae informó que Lionel Messi y Rodrigo De Paul decidieron permanecer en Estados Unidos y no integrarían el vuelo hacia Buenos Aires. La ausencia del capitán y de uno de los principales referentes del plantel alteró los planes oficiales y redujo el sentido de organizar una recepción multitudinaria.
Otros integrantes del equipo también tenían previsto viajar directamente hacia Europa o sus respectivos destinos. En consecuencia, la delegación que llegará a Ezeiza estará compuesta únicamente por una parte de los jugadores, integrantes del cuerpo técnico, dirigentes y personal de la AFA.
La decisión de no celebrar no significa necesariamente un rechazo de los jugadores hacia los hinchas. El plantel terminó el Mundial después de una derrota dolorosa en tiempo suplementario, atravesó un desgaste físico considerable y debe reorganizar de inmediato las obligaciones deportivas de quienes militan en clubes de Estados Unidos y Europa.
El feriado quedó sin fecha y sin justificación inmediata
El anuncio presidencial había sido expresamente condicionado. Milei sostuvo que el día del festejo sería declarado feriado nacional “en función de lo que decidan los jugadores y el cuerpo técnico”. Como la Selección no organizó una celebración y el Gobierno confirmó que hoy solo habrá una recepción protocolar, la promesa quedó sin aplicación concreta.
No puede afirmarse todavía que el feriado haya sido formalmente cancelado para siempre. El Presidente podría mantener la posibilidad de decretarlo si el plantel decide realizar otra actividad en una fecha posterior. Sin embargo, no existe hasta ahora una celebración futura anunciada por la AFA ni una fecha acordada con el Gobierno.
La distinción es importante: el Ejecutivo confirmó que hoy no habrá festejos, pero no comunicó mediante una norma o declaración posterior que Milei haya retirado definitivamente su promesa. En términos prácticos, el feriado quedó suspendido y sin fecha; en términos formales, continúa condicionado a una decisión que los futbolistas no adoptaron.
El episodio volvió a mostrar una comunicación presidencial adelantada a los hechos. Milei anunció una medida con consecuencias laborales, comerciales, educativas y administrativas antes de saber si la Selección quería celebrar, cuándo regresaría el plantel completo y qué tipo de recibimiento estaba dispuesta a aceptar la AFA.
Del anuncio de seis opciones a una ceremonia cerrada
Antes de la confirmación oficial, el Gobierno había dejado trascender que manejaba hasta seis modalidades posibles para recibir a la Selección. La Casa Rosada había sido ofrecida como uno de los escenarios, incluso con la posibilidad de que los jugadores utilizaran el balcón sin presencia del Presidente.
También se habían analizado recorridos coordinados entre Nación, la Ciudad y la provincia de Buenos Aires, con participación de fuerzas federales, policías locales, organismos sanitarios y autoridades de tránsito. Las alternativas buscaban evitar una repetición del desborde ocurrido en diciembre de 2022, cuando la caravana de los campeones no pudo completar su recorrido.
Ninguno de esos dispositivos será utilizado. El Gobierno pasó de preparar una movilización nacional a organizar una recepción limitada en Ezeiza, sin convocatoria popular y para un plantel incompleto.
La resolución oficial despejó la principal incógnita de la mañana: este lunes no habrá festejo de la Selección. También dejó expuesta la fragilidad del anuncio realizado por Milei pocas horas después de la final. El Presidente prometió un feriado sujeto a una celebración que nunca fue confirmada y que finalmente el propio Gobierno decidió no organizar.
La Selección regresará al país sin caravana, sin balcón y sin Messi. En Ezeiza habrá una recepción protocolar, pero no una fiesta popular. El feriado, mientras tanto, quedó convertido en una promesa sin fecha, sin decreto conocido y sin festejo al cual acompañar.



























