Los octavos de final del Mundial FIFA 2026 continúan este domingo con dos encuentros que prometen emociones fuertes. Brasil enfrentará a la sorprendente Noruega en Nueva Jersey, mientras que México intentará aprovechar la localía frente a Inglaterra en el Estadio Azteca. Dos partidos que pondrán frente a frente a históricos candidatos con selecciones decididas a seguir escribiendo su propia historia.
Después del sólido avance de Marruecos y de la trabajada clasificación de Francia en la apertura de los octavos de final, la Copa del Mundo vuelve a ofrecer una jornada con dos enfrentamientos de enorme atractivo. La instancia eliminatoria ya dejó una enseñanza clara: el peso de la historia no garantiza el éxito y cualquier detalle puede marcar la diferencia entre seguir en carrera o despedirse del torneo.
El primer encuentro comenzará a las 17:00 (hora argentina) en el New York New Jersey Stadium (MetLife Stadium) de East Rutherford. Allí, Brasil intentará romper una estadística poco habitual para una potencia mundial: nunca logró derrotar a Noruega en los cuatro enfrentamientos oficiales disputados entre ambos seleccionados. El equipo dirigido por Carlo Ancelotti llega fortalecido tras eliminar a Japón, recupera a Raphinha como alternativa ofensiva después de superar una molestia física y deberá afrontar la baja del mediocampista Lucas Paquetá, descartado por lesión.
La principal preocupación brasileña volverá a llamarse Erling Haaland. El delantero noruego suma cinco goles en el campeonato y pelea por la Bota de Oro, consolidándose como una de las grandes figuras del Mundial. Sin embargo, Ancelotti descartó diseñar un plan exclusivo para neutralizarlo y afirmó confiar en la experiencia de Marquinhos y Gabriel Magalhães, quienes ya enfrentaron al atacante en numerosas oportunidades durante las competiciones europeas. Noruega llega fortalecida después de conseguir la primera victoria de su historia en una fase eliminatoria de una Copa del Mundo y buscará prolongar un invicto que mantiene frente a Brasil desde el primer enfrentamiento entre ambos seleccionados.
La segunda cita de la jornada comenzará a las 21:00 (hora argentina) en el Mexico City Stadium (Estadio Azteca), escenario donde México intentará aprovechar el respaldo de su público para regresar a los cuartos de final de una Copa del Mundo por primera vez desde México 1986. El conjunto dirigido por Javier Aguirre llega invicto, con una defensa que ha sido una de las más consistentes del campeonato y con la ilusión de convertir la localía en un factor decisivo frente a uno de los candidatos al título.
Del otro lado estará una Inglaterra que debió trabajar más de lo esperado para eliminar a la República Democrática del Congo y que ahora afrontará un desafío completamente diferente. Además del ambiente que ofrecerá un Estadio Azteca colmado, los ingleses deberán adaptarse a los 2.200 metros de altitud de la Ciudad de México. El entrenador Thomas Tuchel reconoció que durante la preparación sufrió dolores de cabeza y dificultades para dormir debido a la altura, aunque dejó en claro que no buscará excusas y que su equipo está preparado para competir en cualquier escenario. Con futbolistas como Harry Kane, Jude Bellingham, Bukayo Saka y Declan Rice, Inglaterra intentará imponer su jerarquía frente a un seleccionado mexicano que buscará sostener la intensidad, el orden táctico y el respaldo de su gente.
La jornada reúne dos partidos con ingredientes muy diferentes. Brasil intentará romper un antecedente histórico adverso frente a una Noruega liderada por uno de los delanteros más determinantes del fútbol mundial, mientras que México buscará aprovechar el peso simbólico del Estadio Azteca para volver a instalarse entre las ocho mejores selecciones del planeta después de cuatro décadas.
Con Marruecos y Francia ya clasificados a los cuartos de final, el Mundial 2026 continúa elevando su nivel competitivo. A medida que avanza la fase eliminatoria, cada encuentro adquiere un valor decisivo y el margen para el error desaparece. Los ganadores de esta jornada darán un paso más hacia el título; para los derrotados, el sueño mundialista llegará definitivamente a su fin.



























