Los octavos de final del Mundial 2026 comenzaron con dos clasificados de peso. Marruecos confirmó que ya forma parte de la élite del fútbol internacional al derrotar con autoridad a Canadá, mientras que Francia debió trabajar más de la cuenta para superar a una combativa Paraguay y asegurar su lugar entre los ocho mejores del torneo.
La etapa decisiva de la Copa del Mundo arrancó con dos partidos de características muy diferentes, aunque ambos dejaron una misma conclusión: en este Mundial el favoritismo ya no garantiza tranquilidad. Canadá dominó durante largos pasajes del primer encuentro y Paraguay obligó a Francia a disputar un partido incómodo hasta el tramo final. Sin embargo, la jerarquía individual y la capacidad para aprovechar los momentos decisivos terminaron inclinando la balanza.
En el NRG Stadium de Houston, Canadá protagonizó un comienzo intenso y generó las mejores ocasiones de la primera mitad. Marruecos, de hecho, no consiguió realizar su primer remate hasta cerca de la media hora de juego. Sin embargo, el conjunto africano regresó del descanso con otra actitud y cambió completamente el desarrollo del encuentro. Azzedine Ounahi abrió el marcador a los 50 minutos y comenzó a desarmar el planteo canadiense. Con los norteamericanos lanzados al ataque en busca del empate, Marruecos encontró espacios para explotar el contragolpe y volvió a golpear a través del propio Ounahi, que firmó su doblete a los 82 minutos y se convirtió en el primer futbolista africano en marcar dos goles en un partido de eliminación directa de un Mundial desde Henri Camara con Senegal en 2002. Ya en el tiempo añadido, Soufiane Rahimi, que había ingresado tras la lesión de Ismael Saibari, selló el 3-0 definitivo y aseguró la clasificación de los Leones del Atlas a los cuartos de final. El equipo dirigido por Walid Regragui volvió a demostrar que su extraordinaria actuación en Qatar 2022 no fue una excepción, sino la consolidación de un proyecto capaz de competir de igual a igual con cualquier selección del mundo.
La segunda historia de la jornada se escribió en el Lincoln Financial Field de Filadelfia. Allí, Paraguay volvió a exhibir el orden táctico y la intensidad que la habían llevado a eliminar a Alemania en la ronda anterior. Con un sistema defensivo compacto y líneas muy juntas, el equipo dirigido por Gustavo Alfaro obligó a Francia a monopolizar la posesión del balón —superó el 75 % durante gran parte del encuentro—, pero redujo al mínimo los espacios para sus principales figuras y transformó el partido en un desafío de paciencia para el conjunto europeo.
La resistencia paraguaya recién se quebró a los 70 minutos. El juvenil Désiré Doué, ingresado desde el banco de suplentes, provocó un penal que Kylian Mbappé convirtió con autoridad para establecer el 1-0 definitivo y alcanzar los 19 goles en Copas del Mundo, una cifra que continúa ampliando su lugar entre los máximos goleadores de la historia del torneo. Lejos de resignarse, Paraguay adelantó sus líneas durante los minutos finales y buscó el empate hasta el último instante, obligando al arquero Mike Maignan a intervenir con seguridad para sostener la clasificación francesa. El pitazo final encontró a los guaraníes eliminados, pero nuevamente reconocidos por su capacidad para competir de igual a igual frente a una de las máximas candidatas al título.
Con estos resultados comenzaron oficialmente los octavos de final del Mundial 2026. Marruecos y Francia se enfrentarán ahora por un lugar en las semifinales, en un duelo que reeditará uno de los cruces más recordados de Qatar 2022. La contundencia de los africanos y la capacidad francesa para resolver partidos de máxima exigencia anticipan un enfrentamiento que promete estar entre los más atractivos de esta Copa del Mundo.



























