¿EL FEMINISMO VENDE?

En la última década el feminismo pasó de ser un movimiento de resistencia a convertirse también en un lenguaje rentable para el mercado. Campañas publicitarias, marcas de moda y plataformas digitales han aprendido a hablar en clave feminista mientras sostienen intactas muchas de las estructuras que producen desigualdad. En 2025 y 2026, el debate ya no es si el feminismo vende, sino qué ocurre cuando la lucha se convierte en estrategia de marketing.

Cuando el mercado aprende el lenguaje de la rebelión

La frase “el feminismo vende” ha circulado con una insistencia creciente en los últimos años, casi siempre envuelta en una ambigüedad que resulta reveladora: puede pronunciarse como un gesto de celebración, como si indicara que las ideas feministas finalmente hubieran logrado instalarse en el imaginario colectivo, pero también puede leerse como una advertencia sobre el modo en que el mercado ha aprendido a apropiarse de los lenguajes de la rebeldía.

En una era profundamente digital, la publicidad dejó de ser únicamente un espejo de la sociedad para convertirse en uno de los principales dispositivos que moldean nuestras aspiraciones, nuestros deseos y nuestras formas de entender el éxito. Las imágenes que circulan en redes sociales, campañas globales y plataformas audiovisuales no solo impulsan el consumo: construyen narrativas dominantes sobre el género, la belleza y el poder.

En ese contexto, el feminismo comenzó a aparecer cada vez con mayor frecuencia dentro de los discursos publicitarios. Mujeres seguras de sí mismas, empresarias, deportistas, ejecutivas o influencers ocupan hoy el centro de innumerables campañas que prometen celebrar el empoderamiento femenino. Sin embargo, detrás de esa aparente celebración suele esconderse una red mucho más compleja de intereses económicos y simbólicos.

Porque cuando el feminismo entra en el mercado, no lo hace necesariamente para transformar la realidad. Muchas veces lo hace para vender productos.

Femvertising: cuando el empoderamiento se vuelve campaña

El fenómeno tiene incluso un nombre propio: femvertising, una contracción de female y advertising que describe las estrategias publicitarias que utilizan el discurso feminista para posicionar productos y marcas.

A primera vista, estas campañas parecen representar un avance cultural: muestran mujeres que desafían estereotipos tradicionales, celebran la autonomía y promueven la igualdad. Pero una mirada más detenida revela que, en muchos casos, ese empoderamiento queda reducido a un gesto superficial que no cuestiona las estructuras sociales que producen la desigualdad.

El feminismo, en lugar de aparecer como un proyecto político colectivo, se convierte en un recurso estético: un eslogan, una camiseta, una campaña viral.

Lo que comenzó como un movimiento destinado a desafiar el statu quo termina funcionando como un elemento más dentro del engranaje del marketing.

Feminismo neoliberal: la igualdad convertida en elección individual

En este punto aparece una noción clave para comprender el fenómeno: el feminismo neoliberal.

Este enfoque propone que las mujeres pueden alcanzar la igualdad principalmente a través del mercado, el emprendimiento y el éxito individual. En lugar de cuestionar las estructuras que producen desigualdad, pone el énfasis en la capacidad de cada mujer para superar obstáculos mediante esfuerzo personal.

En ese marco, el empoderamiento se traduce en tres ideas centrales:

  • Individualismo: cada mujer es responsable de su propio progreso.
  • Emprendimiento: el éxito económico aparece como la principal forma de liberación.
  • Consumo: la identidad feminista puede expresarse a través de decisiones de compra.

Este discurso ha tenido algunos efectos positivos. Ha aumentado la visibilidad de las mujeres en espacios tradicionalmente masculinizados y ha contribuido a modificar ciertos imaginarios sobre los roles de género.

Pero también ha generado críticas profundas.

Porque cuando la igualdad se presenta como una cuestión de mérito individual, se invisibilizan las estructuras históricas de desigualdad que atraviesan la vida de millones de mujeres, especialmente aquellas marcadas por la intersección de raza, clase y migración.

El feminismo como tendencia cultural

En los últimos años, el feminismo también se transformó en una tendencia cultural global, amplificada por las redes sociales y la economía de la atención.

Hashtags, campañas virales y discursos de empoderamiento circulan a una velocidad que muchas veces simplifica o diluye el contenido político del movimiento.

Las empresas no tardaron en comprender el potencial económico de ese fenómeno.

Según estudios de la consultora Kantar Millward Brown, las marcas que incorporan mensajes de equidad de género generan valores de marca significativamente más altos que aquellas dirigidas exclusivamente al público masculino. En promedio, una marca con discurso de igualdad puede alcanzar valoraciones superiores a 16 mil millones de dólares, alrededor de un 30 % más que sus competidoras tradicionales.

Otro estudio realizado por SheKnows Media ya había demostrado en 2014 que el tratamiento de la mujer en la publicidad influía directamente en la fidelidad de las consumidoras. Un ejemplo paradigmático fue la campaña “Real Beauty” de Dove, que entre 2004 y 2014 logró aumentar las ventas de la marca de 2.500 millones a 4.000 millones de dólares.

El mercado aprendió rápido la lección: el feminismo también puede ser rentable.

Moda, música y el negocio del empoderamiento

La industria de la moda fue una de las primeras en incorporar este lenguaje.

En los últimos años, numerosas marcas comenzaron a lanzar colecciones unisex, campañas inclusivas o discursos de diversidad que apelan a las luchas feministas y LGBTQ+. Sin embargo, en muchos casos estas estrategias funcionan más como operaciones de imagen que como compromisos reales con la transformación social.

Un ejemplo emblemático fue la colección Otoño-Invierno de Gucci, que incluyó vestidos para hombres con precios que superaban los 2.600 dólares, presentados como un gesto de ruptura con los estereotipos de género, aunque la propia industria haya contribuido históricamente a consolidarlos.

La música tampoco quedó fuera de esta lógica.

La canción “Yo perreo sola” de Bad Bunny generó un intenso debate dentro del feminismo latinoamericano. Para algunas voces, el video representaba una crítica a la masculinidad tradicional y una celebración de la autonomía femenina. Para otras, resultaba contradictorio que un artista cuya carrera se construyó dentro de un género musical frecuentemente acusado de reproducir el machismo se presentara ahora como portavoz del empoderamiento.

El episodio reveló algo más profundo: el empoderamiento también puede convertirse en un producto cultural.

2025-2026: el debate vuelve a abrirse

Durante 2025 y 2026 el debate sobre la comercialización del feminismo volvió a intensificarse.

Las campañas publicitarias que utilizan el lenguaje de la igualdad conviven hoy con un contexto global marcado por retrocesos en derechos reproductivos, precarización laboral femenina y el crecimiento de discursos antifeministas en redes sociales y espacios políticos.

En ese escenario, muchas activistas y académicas comenzaron a señalar una paradoja: mientras el feminismo se vuelve cada vez más visible en el marketing, las condiciones materiales de vida de muchas mujeres siguen atravesadas por desigualdades profundas.

Las críticas más frecuentes apuntan a tres problemas principales:

  • Banalización de la lucha feminista, al reducirla a una moda o tendencia estética.
  • Reproducción de estereotipos, incluso dentro de campañas supuestamente empoderadoras.
  • Beneficio económico de grandes corporaciones, sin compromiso real con la justicia social.

¿Es negativo que el feminismo venda?

La respuesta no es sencilla.

Por un lado, la presencia del feminismo en la publicidad y en los medios ha contribuido a instalar debates que durante décadas permanecieron invisibles. La representación importa, y la visibilidad puede abrir conversaciones necesarias.

Pero esa visibilidad también exige una mirada crítica.

No todo lo que utiliza el lenguaje feminista lo es realmente. Y cuando las palabras que nacieron para cuestionar el poder terminan funcionando como herramientas de marketing, el riesgo es que la lucha por la igualdad se diluya en una narrativa cómoda para el mercado.

Tal vez la pregunta más importante ya no sea si el feminismo vende, sino qué ocurre cuando la rebeldía se vuelve rentable.

Porque cuando el mercado aprende a hablar el idioma de la protesta, la verdadera tarea del feminismo sigue siendo la misma que siempre: recordar que la igualdad no se compra.

Se conquista.

  • Foto del avatar

    Melina Schweizer

    Melina Schweizer es periodista, escritora, compositora y poeta dominicana naturalizada argentina, fundadora y editora de infonegro.com. Coeditó y coordinó la antología Aquelarre de Negras (2021), actualmente en su primera edición impresa, y en 2022 recibió una mención especial en los Premios Lola Mora por su trabajo periodístico en defensa de los derechos de las mujeres. Es autora de la novela El mundo de Laurita: el secreto del museo antártico (2026).

    Related Posts

    Las que se quedan

    Crecer también es aprender a soltar a quienes nunca estuvieron de verdad.Entre ausencias, decepciones y nuevos afectos, entendí que sanar no siempre hace ruido.A veces, simplemente significa seguir adelante sin…

    Ley Octorina: Salta convirtió en ley una lucha histórica de mujeres indígenas contra la violencia sexual

    La Ley Octorina fue aprobada por unanimidad por el Senado de Salta el jueves 16 de abril de 2026, en la Legislatura provincial de Salta. La norma busca prevenir y…

    Deja una respuesta

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    You Missed

    Figuritas, nostalgia y millones: el negocio detrás del álbum del Mundial 2026

    Figuritas, nostalgia y millones: el negocio detrás del álbum del Mundial 2026

    Caputo ve «euforia por invertir» mientras las fábricas cierran: el ministro vive en un país paralelo

    Caputo ve «euforia por invertir» mientras las fábricas cierran: el ministro vive en un país paralelo

     El gobierno descubre que el «riesgo kuka» es un problema y empieza a bajarle el precio, pero Caputo advierte que si vuelve el peronismo será «el infierno»

     El gobierno descubre que el «riesgo kuka» es un problema y empieza a bajarle el precio, pero Caputo advierte que si vuelve el peronismo será «el infierno»

    Trump pospone el ataque a Irán por pedido de sus aliados, y Teherán responde con «el puño de hierro»

    Trump pospone el ataque a Irán por pedido de sus aliados, y Teherán responde con «el puño de hierro»

    Rusia inicia ejercicios nucleares con 64.000 militares y 7.800 equipos en medio de la escalada global

    Rusia inicia ejercicios nucleares con 64.000 militares y 7.800 equipos en medio de la escalada global

    Barracas: comenzó el juicio por el ataque que quemó vivas a tres lesbianas

    Barracas: comenzó el juicio por el ataque que quemó vivas a tres lesbianas

    El ajuste también vacía restaurantes: 8 de cada 10 hogares dejaron de salir a comer

    El ajuste también vacía restaurantes: 8 de cada 10 hogares dejaron de salir a comer

    La Justicia dejó viajar a Tapia al Mundial pese a la causa por $19.300 millones en la AFA

    La Justicia dejó viajar a Tapia al Mundial pese a la causa por $19.300 millones en la AFA

    Milei entrega la Hidrovía y dos gigantes extranjeros pelean por el negocio del Paraná

    Milei entrega la Hidrovía y dos gigantes extranjeros pelean por el negocio del Paraná

    Milei en una universidad privada: la escena perfecta del ajuste a la educación pública

    Milei en una universidad privada: la escena perfecta del ajuste a la educación pública

    Ni Moody’s le cree el acting financiero a Toto Caputo

    Ni Moody’s le cree el acting financiero a Toto Caputo

    El boleto no subió 2%: el aumento real de colectivos llega hasta 13% en el AMBA

    El boleto no subió 2%: el aumento real de colectivos llega hasta 13% en el AMBA

    Empresarios apoyan a Milei, pero ya alertan por caída de ventas y piden ayuda estatal

    Empresarios apoyan a Milei, pero ya alertan por caída de ventas y piden ayuda estatal

    Macri y Llaryora ya cocinan el operativo ‘Dividan a los radicales y ganamos todos

    Macri y Llaryora ya cocinan el operativo ‘Dividan a los radicales y ganamos todos

    Hospitales desbordados: denuncian que la demanda en Provincia subió 23% por el ajuste de Milei

    Hospitales desbordados: denuncian que la demanda en Provincia subió 23% por el ajuste de Milei

    La libertad avanza… hasta que los trolls del gobierno se empiezan a carpetear entre ellos

    La libertad avanza… hasta que los trolls del gobierno se empiezan a carpetear entre ellos

    Las billeteras virtuales transformaron el colectivo en espionaje premium

    Las billeteras virtuales transformaron el colectivo en espionaje premium

    Fin de mayo anticipado: los astros meten presión y nadie sale ileso

    Fin de mayo anticipado: los astros meten presión y nadie sale ileso

    Motosierra para jubilados, Cybertruck para libertarios

    Motosierra para jubilados, Cybertruck para libertarios

    Vaca Muerta acelera bajo el RIGI: YPF anuncia una inversión récord de USD 25.000 millones

    Vaca Muerta acelera bajo el RIGI: YPF anuncia una inversión récord de USD 25.000 millones

    Milei desactiva el swap con China y resigna USD 4.400 millones de poder de fuego financiero

    Milei desactiva el swap con China y resigna USD 4.400 millones de poder de fuego financiero

    Comer carne ya es un lujo: el consumo cayó casi 7% y el salario no alcanza

    Comer carne ya es un lujo: el consumo cayó casi 7% y el salario no alcanza

    La crisis llegó al campo: 70% de pobreza entre familias campesinas

    La crisis llegó al campo: 70% de pobreza entre familias campesinas

    Jorge Macri salvó la ampliación presupuestaria con Larreta y pactó el RIGI que exigía Milei

    Jorge Macri salvó la ampliación presupuestaria con Larreta y pactó el RIGI que exigía Milei

    Caputo privatiza rutas por 20 años con peajes más caros y denuncias de obras mínimas

    Caputo privatiza rutas por 20 años con peajes más caros y denuncias de obras mínimas

    La Cámpora recuperó la llave de los jueces y el peronismo bonaerense evitó partirse en vivo

    La Cámpora recuperó la llave de los jueces y el peronismo bonaerense evitó partirse en vivo

    Las que se quedan

    Las que se quedan