Diputados opositores impulsan una convocatoria al embajador de Estados Unidos después de que su representación amenazara con retirar las visas a directivos de CALF si avanzaban con Huawei. La cooperativa neuquina denunció una intromisión en sus decisiones comerciales.
El peronismo analiza citar al Congreso al embajador de Estados Unidos, Peter Lamelas, para que explique las presiones ejercidas contra la Cooperativa Provincial de Servicios Públicos y Comunitarios de Neuquén —CALF— por sus negociaciones con la empresa tecnológica china Huawei.
La iniciativa surgió este martes durante una reunión de la Comisión de Asuntos Cooperativos, Mutuales y Organizaciones No Gubernamentales de la Cámara de Diputados. Legisladores opositores escucharon a representantes de la cooperativa y cuestionaron que una embajada extranjera intentara condicionar las decisiones comerciales de una entidad argentina mediante la amenaza de revocar visas.
El presidente del bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez, confirmó que la oposición evalúa solicitar explicaciones a las autoridades diplomáticas estadounidenses. El pedido deberá ser formalizado por el titular de la comisión, el diputado chaqueño Aldo Leiva.
“Tenemos que analizar seriamente si nosotros convocamos a las autoridades de la Embajada de Estados Unidos a que vengan aquí a dar las explicaciones pertinentes”, planteó Martínez.
La eventual convocatoria tendría carácter político e institucional. El Congreso puede invitar al embajador, pero no obligarlo a comparecer como si fuera un funcionario argentino. Lamelas se encuentra protegido por las inmunidades correspondientes a su función diplomática, establecidas en la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomaticas.
La amenaza llegó por WhatsApp
El conflicto comenzó cuando un funcionario de la Embajada estadounidense se comunicó por WhatsApp con un gerente de CALF para transmitirle la preocupación de Washington por las negociaciones con Huawei. En esos mensajes preguntó si existía la posibilidad de cancelar el proyecto y advirtió sobre eventuales consecuencias migratorias para los responsables de la cooperativa.
CALF pretende incorporar tecnología de Huawei para modernizar su infraestructura eléctrica y de conectividad. El entendimiento contempla redes inteligentes, fibra óptica, servicios digitales y un centro de datos en el Polo Tecnológico de Neuquén.
Las conversaciones comenzaron después de que autoridades de la cooperativa visitaran la sede de Huawei en Shenzhen. Sin embargo, hasta fines de julio no existía un contrato definitivo: había acuerdos preliminares y negociaciones sobre la provisión de tecnología y financiamiento.
El 29 de julio, CALF envió una nota formal a Lamelas, con copia a la Cancillería argentina, para determinar si los mensajes representaban la posición oficial de Estados Unidos, conocer su fundamento jurídico y solicitar que se precisaran las objeciones técnicas.
La Embajada evitó responder esos puntos, pero tampoco desmintió las comunicaciones. Un vocero sostuvo que ingresar a Estados Unidos “es un privilegio, no un derecho” y advirtió que las personas o entidades cuyas acciones afecten la seguridad estadounidense podrían perder la posibilidad de viajar al país.
“Hubo una intromisión”
La secretaria general de CALF, Yenny Fonfach, sostuvo ante los diputados que la cooperativa no acudió al Congreso para defender a Huawei ni para atacar a Estados Unidos, sino para proteger su autonomía institucional.
“Venimos a esta comisión, que es soberana, a defender la autonomía de las cooperativas, teniendo en cuenta el marco institucional y la legalidad”, explicó. La dirigente recordó que la entidad cuenta con un estatuto, procedimientos de contratación, autoridades elegidas y el control del Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social.
“Hubo una intromisión a esta autonomía”, afirmó Fonfach.
El vicepresidente segundo de CALF, Carlos Quintriqueo, cuestionó la contradicción entre el discurso estadounidense en favor del libre mercado y su intento de impedir una operación con una empresa china.
“Esa soberanía tiene que ver con hacer transacciones comerciales con quienes nos garanticen calidad y precio”, sostuvo. “Para aquellos que hablan de libre comercio, parece que solo funciona con los amigos, pero no con una empresa que podía traer una solución tecnológica y financiera”, agregó.
La cooperativa reivindica su derecho a seleccionar proveedores según las condiciones económicas y técnicas ofrecidas. Además, aclaró que su infraestructura no depende exclusivamente de Huawei: utiliza servidores y sistemas de energía de compañías estadounidenses, suizas y europeas, junto con componentes fabricados por la empresa china.
La disputa entre Washington y Beijing llegó a Neuquén
Estados Unidos considera a Huawei una amenaza para su seguridad nacional y sostiene que su infraestructura puede facilitar operaciones de espionaje del Gobierno chino. La empresa rechaza esas acusaciones y afirma que Washington utiliza argumentos de seguridad para excluirla de mercados estratégicos.
La presión sobre CALF convierte esa disputa global en un conflicto argentino. La cooperativa distribuye energía en la ciudad de Neuquén y busca desarrollar infraestructura digital cerca de Vaca Muerta, una región estratégica por sus recursos energéticos.
La Embajada de China respondió que la advertencia estadounidense constituía una “grave falta de respeto” hacia la soberanía argentina y una interferencia en una relación comercial legítima.
El Gobierno de Javier Milei, estrechamente alineado con Washington, no formuló hasta el momento una condena pública contundente a la presión diplomática. Esa falta de respuesta también quedó bajo cuestionamiento: las comunicaciones fueron remitidas a la Cancillería, pero la defensa política de CALF terminó siendo asumida por sus autoridades, trabajadores y diputados opositores.
Una convocatoria con fuerte impacto político
La citación todavía no fue aprobada formalmente. Leiva deberá elevar la solicitud y la comisión tendrá que definir si invita a Lamelas personalmente o convoca a otros representantes de la Embajada.
Aunque el diplomático podría rechazar la invitación, el pedido obligaría a discutir públicamente hasta dónde puede llegar Estados Unidos para condicionar decisiones económicas tomadas en territorio argentino.
La cuestión excede a Huawei. Si la amenaza de retirar visas se convierte en un mecanismo aceptado para disciplinar a empresas, cooperativas o funcionarios que contraten proveedores cuestionados por Washington, una decisión migratoria estadounidense pasaría a funcionar como herramienta de presión sobre la política comercial argentina.
El peronismo busca llevar esa discusión al Congreso. La pregunta que deberá responder Lamelas, si acepta presentarse, es sencilla: por qué una cooperativa neuquina debe subordinar sus contrataciones a los intereses estratégicos de una potencia extranjera.


























