Edenor ofreció 780 millones de dólares por el 70% de la mayor distribuidora de gas del país y por la participación directa de YPF en MetroENERGÍA. La operación todavía necesita autorizaciones regulatorias antes de quedar definitivamente cerrada.
YPF aceptó la oferta presentada por Edenor para comprar su participación mayoritaria en Metrogas y el 5% que posee directamente en MetroENERGÍA. La propuesta alcanza los 780 millones de dólares y representa una de las operaciones empresariales más importantes del sector energético argentino.
La decisión fue aprobada el lunes por el directorio de la petrolera estatal después de un proceso competitivo organizado por Citigroup. La oferta seleccionada fue presentada por Edenor junto con Andina PLC, una sociedad británica vinculada con Integra Capital, el grupo fundado por José Luis Manzano.
La transacción comprende el 70% del capital y de los derechos de voto de Metrogas, compuesto por más de 398 millones de acciones de distintas clases. También incluye las 11.500 acciones que representan la participación directa del 5% de YPF en MetroENERGÍA.
La aceptación de la oferta no significa que la transferencia ya esté completamente cerrada. El acuerdo se encuentra sujeto al cumplimiento de las garantías previstas y a la aprobación de los organismos regulatorios correspondientes.
Manzano ya tenía una parte de Metrogas
El grupo vinculado con Manzano no desembarca desde cero en la distribuidora. Integra Gas Distribution ya controla el 9,23% de Metrogas. Si la operación recibe las autorizaciones necesarias, el mismo entramado empresarial pasará a controlar la participación mayoritaria que estaba en poder de YPF.
Los demás accionistas relevantes son la Administración Nacional de la Seguridad Social, con alrededor del 8,13%, mientras que el resto de las acciones cotiza en el mercado bursátil.
El título de que Manzano “se quedó con Metrogas” resume el sentido económico de la operación, pero debe leerse con precisión. La compradora formal es Edenor junto con Andina, y la venta todavía no fue perfeccionada. YPF aceptó la propuesta, pero el traspaso definitivo depende del proceso regulatorio.
La mayor distribuidora de gas del país
Metrogas presta servicio a aproximadamente 2,25 millones de clientes de la Ciudad de Buenos Aires y once municipios del sur y sudoeste del conurbano bonaerense. Algunas fuentes elevan esa cifra hasta cerca de 2,5 millones según el tipo de usuario y el período considerado.
La compañía administra una de las redes de distribución de gas más importantes de América Latina y concentra alrededor del 28% del mercado argentino. No se trata de una empresa deficitaria que YPF necesitaba abandonar para reducir pérdidas.
La recomposición tarifaria mejoró sus resultados, permitió reducir el endeudamiento y habilitó el regreso del pago de dividendos después de más de dos décadas. En julio distribuyó 100.000 millones de pesos entre sus accionistas, equivalentes a unos 66 millones de dólares al tipo de cambio oficial de ese momento.
Los últimos datos disponibles correspondientes a 2025 muestran ventas netas por aproximadamente 836,6 millones de dólares, un resultado operativo antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones de 176,4 millones y una ganancia neta cercana a los 91 millones.
Edenor ofreció 780 millones de dólares solamente por el paquete controlante de YPF y su participación directa en MetroENERGÍA. El monto se ubica cerca del extremo superior de las valuaciones que circularon durante el proceso de venta.
También entra al negocio de comercializar gas
La compra no termina en la red domiciliaria de Metrogas. YPF también venderá su participación directa en MetroENERGÍA, la sociedad que comercializa gas en el mercado desregulado para grandes consumidores.
Metrogas ya posee el 95% de MetroENERGÍA. El 5% restante estaba directamente en manos de YPF y forma parte de la misma operación. Cuando se concrete el traspaso, Edenor controlará indirectamente la totalidad de la comercializadora a través de Metrogas y de las acciones adquiridas a la petrolera.
Esta incorporación es relevante porque amplía el alcance del negocio. El grupo no controlará únicamente la infraestructura encargada de distribuir gas a hogares y comercios. También participará en la venta del combustible a grandes usuarios industriales.
Gas y electricidad bajo el mismo entramado
Manzano, Daniel Vila y Mauricio Filiberti controlan Edenor, la mayor distribuidora eléctrica de la Argentina. Con la adquisición de Metrogas, el grupo concentrará la distribución de electricidad y gas en una parte sustancial del Área Metropolitana de Buenos Aires.
Las concesiones no cubren exactamente el mismo territorio. Edenor opera principalmente en el norte y oeste del conurbano y en parte de la Ciudad de Buenos Aires, mientras que Metrogas concentra su actividad en la Capital Federal y en municipios del sur y sudoeste bonaerense.
Sin embargo, ambas compañías administran servicios públicos esenciales, dependen de tarifas reguladas por el Estado y reúnen millones de usuarios cautivos. Esa acumulación de activos vuelve inevitable el análisis sobre concentración económica, competencia y capacidad de influencia frente a los organismos reguladores.
El grupo también participa en la producción de hidrocarburos mediante Phoenix Global Resources, vinculada empresarialmente con la comercializadora internacional Mercuria. Esta última avanzó sobre los activos argentinos de Raízen, que incluyen la refinería de Dock Sud y la red de estaciones de servicio Shell.
La relación entre esas empresas no significa que todos los activos pertenezcan directamente a una misma sociedad. Pero muestra una red de asociaciones que conecta producción petrolera, combustibles, distribución eléctrica y ahora distribución y comercialización de gas.
El obstáculo regulatorio
La compra deberá ser examinada por los organismos competentes antes de concretarse. La revisión resulta especialmente sensible debido al régimen establecido por la Ley 24.076, que limita determinadas formas de integración entre los distintos segmentos del mercado gasífero.
YPF arrastraba desde hace años una disputa sobre su permanencia en Metrogas. La petrolera había obtenido autorización para controlar indirectamente la distribuidora, pero posteriormente el regulador modificó su interpretación y exigió una adecuación de la participación accionaria.
La nueva operación no reproduce exactamente el mismo problema porque Edenor es una distribuidora de electricidad y no una productora directa de gas. Sin embargo, los vínculos de sus accionistas con otras compañías energéticas y la incorporación de MetroENERGÍA obligarán a evaluar la estructura completa.
También deberá analizarse la concentración derivada de colocar dos servicios públicos masivos bajo un mismo grupo de control. Aprobar la operación sin examinar esas relaciones convertiría la autorización regulatoria en una simple formalidad.
Otro punto pendiente es la licencia de Metrogas, cuyo período actual vence en diciembre de 2027. El regulador recomendó extenderla por veinte años, hasta 2047, pero la decisión definitiva todavía no fue oficializada. La duración de esa concesión es central para determinar el valor futuro del negocio.
YPF vende para concentrarse en Vaca Muerta
El presidente de YPF, Horacio Marín, explicó que la venta forma parte del plan para reducir activos considerados secundarios y concentrar inversiones en Vaca Muerta.
La conducción de la petrolera pretende transformarla en una compañía especializada en hidrocarburos no convencionales y desarrollar proyectos de exportación de petróleo y gas natural licuado. Bajo esa estrategia, YPF viene desprendiéndose de participaciones en áreas convencionales y empresas que no considera centrales.
Metrogas es rentable, distribuye dividendos y controla una extensa red de usuarios. La decisión de venderla no responde a la necesidad de eliminar un activo deficitario, sino a una elección empresarial sobre dónde colocar el capital de la petrolera estatal.
YPF recibirá 780 millones de dólares si se completa la transferencia. Edenor, en cambio, incorporará una compañía superavitaria, millones de clientes y una posición dominante dentro del mercado gasífero.
Una operación que cambia el mapa energético
La venta modifica el equilibrio del sector. YPF reduce su presencia en la distribución y concentra sus recursos en la producción de Vaca Muerta. El grupo de Manzano amplía su control sobre servicios públicos esenciales y suma una nueva pieza a una estructura que ya incluye electricidad, petróleo y vínculos con el negocio de los combustibles.
El debate no se limita al monto pagado. La cuestión central es cuánto poder puede acumular un mismo grupo sobre mercados regulados de los que dependen millones de hogares y empresas.
Si los organismos autorizan la operación, Manzano quedará situado en una posición privilegiada dentro del sistema energético argentino. Controlará Edenor, sumará la mayoría de Metrogas y entrará plenamente en la comercialización de gas mediante MetroENERGÍA.
YPF se quedará con los dólares y apostará a Vaca Muerta. El grupo comprador se quedará con las redes, los usuarios y una parte cada vez mayor del tablero energético nacional.


























