El Gobierno de Irán reconoció este lunes avances en las negociaciones que mantiene con Estados Unidos para alcanzar un acuerdo que permita poner fin al conflicto bélico en Medio Oriente, aunque aclaró que todavía no existe un entendimiento inminente debido a las diferencias persistentes entre ambas partes. “Es cierto que llegamos a conclusiones sobre muchas cuestiones en discusión, pero eso no significa que la firma de un acuerdo sea inminente”, afirmó el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Ismail Baghaei .
Durante una conferencia de prensa, el funcionario sostuvo que las conversaciones se concentran actualmente en el cese de la guerra y no en el programa nuclear iraní, tema que, según explicó, será debatido en una etapa posterior . Teherán prevé que la cuestión nuclear sea tratada dentro de un plazo de 60 días posteriores a la eventual firma de un memorando de entendimiento entre ambos países .
Baghaei también cuestionó la postura estadounidense al señalar que existen “cambios frecuentes” en las posiciones de Washington, lo que dificulta avanzar hacia una resolución definitiva. En ese contexto, insistió en que las negociaciones continúan abiertas, aunque evitó precisar plazos concretos para una posible firma del acuerdo.
La versión estadounidense: un relato opuesto sobre el programa nuclear
La versión de Washington sobre el contenido de las negociaciones difiere sustancialmente de la ofrecida por Teherán. El domingo, un alto funcionario estadounidense que habló bajo condición de anonimato informó a los periodistas que Irán se había comprometido, en principio, a deshacerse de sus reservas de uranio altamente enriquecido . El funcionario describió el principio rector como “no hay polvo, no hay dólares”, una referencia directa a la negativa de Estados Unidos a transferir fondos a Irán sin una desmantelamiento verificable del programa nuclear .
El secretario de Estado, Marco Rubio, en una entrevista desde Nueva Delhi, indicó que la administración estadounidense está preparada para aceptar un acuerdo provisional que no aborde de inmediato la cuestión nuclear, pero que imponga plazos estrictos para futuras negociaciones. “No se puede resolver la cuestión nuclear en 72 horas sobre una servilleta”, declaró Rubio . El secretario de Estado advirtió que si las negociaciones no dan frutos en un plazo de 60 días, “el presidente tiene todas las opciones disponibles” .
El presidente Donald Trump, en declaraciones del fin de semana, afirmó que el acuerdo había sido “largamente negociado” y que estaba en fase de revisión . Sin embargo, también advirtió a sus negociadores que no se apresuren a cerrar un acuerdo que no sea satisfactorio para Estados Unidos. El acuerdo final requiere la aprobación tanto de Trump como del líder supremo de Irán, el ayatolá Mojtabá Jameneí, un proceso que podría llevar días .
El punto muerto nuclear: las reservas de uranio en el centro de la disputa
La principal discrepancia entre ambas versiones se centra en el destino de las reservas de uranio altamente enriquecido de Irán. Según el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Irán posee actualmente unas 970 libras de uranio enriquecido al 60%, junto con casi 11 toneladas enriquecidas en niveles inferiores .
Tres altos funcionarios iraníes que hablaron bajo condición de anonimato declararon al The New York Times que Teherán no ha aceptado ninguna concesión nuclear en esta etapa y que todas las cuestiones relacionadas con el programa nuclear serán negociadas en los próximos 30 a 60 días, después de la firma del memorando de entendimiento . Los funcionarios también afirmaron que el acuerdo preliminar no contiene ninguna referencia al destino de las reservas de uranio del país.
La directiva del líder supremo Jameneí de que las reservas de uranio altamente enriquecido “no deben salir del país” complica aún más las negociaciones . La administración Trump considera la transferencia de este material al extranjero como una condición esencial para cualquier alivio de las sanciones.
El estrecho de Ormuz y las tasas de navegación
En paralelo a las negociaciones diplomáticas, Irán anunció que comenzará a cobrar tasas vinculadas a “servicios de navegación” a los buques que transiten por el estratégico estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas para el comercio mundial de petróleo. “Los servicios prestados y las medidas necesarias para proteger el medio ambiente requieren el cobro de ciertas tasas”, explicó Baghaei, aunque aclaró que el país “no busca cobrar peajes”.
Según informes de The New York Times, Irán ha estado negociando discretamente con Omán un sistema de peajes para los buques comerciales que transiten por el estrecho, y Omán recibiría una parte de los ingresos . Rubio se opuso firmemente a esta iniciativa, declarando que “ningún país del mundo debería aceptar eso” y calificando el sistema de peajes como una violación inaceptable del derecho marítimo internacional .
Trump también se pronunció en contra del sistema de peajes, afirmando que el estrecho de Ormuz es una “vía fluvial internacional” y que Washington exige “un paso libre, sin peajes” . El presidente estadounidense afirmó que la marina estadounidense tiene “el control total” del estrecho mediante el bloqueo naval .
La posición iraní: la cuestión nuclear se aplaza, el fin de la guerra es prioritario
El portavoz Baghaei fue enfático en que la cuestión nuclear no forma parte de las negociaciones actuales. “El foco de las negociaciones está en poner fin a la guerra, y en esta etapa no hay discusión sobre los detalles nucleares”, declaró . Según la propuesta iraní de 14 puntos, Teherán exige que Estados Unidos cese las operaciones militares contra Irán y sus aliados, levante el bloqueo naval y libere los activos congelados .
El portavoz también confirmó que el memorando de entendimiento propuesto incluiría el fin de los combates en todos los frentes, incluido el Líbano, donde Israel lucha contra Hezbolá, el grupo militante respaldado por Irán . Según fuentes iraníes citadas por The New York Times, el acuerdo preliminar también contempla la liberación de 25 mil millones de dólares en activos iraníes congelados .
La mediación paquistaní y el camino a seguir
Pakistán se ha consolidado como el mediador central entre Washington y Teherán. El ministro del Interior paquistaní, Mohsin Naqvi, y el jefe del Ejército, mariscal de campo Asim Munir, han mantenido múltiples rondas de conversaciones en Teherán . Las negociaciones se han desarrollado en el marco de la tregua de 40 días que entró en vigor el 7 de abril, tras el inicio de las hostilidades el 28 de febrero .
Los analistas advierten que, incluso si se alcanza un acuerdo, los precios del petróleo no se normalizarán de inmediato. El crudo Brent cayó aproximadamente un 4% el lunes, hasta los 96 dólares por barril, en espera de un posible acuerdo de paz, pero los analistas señalan que el restablecimiento de los envíos de petróleo llevará meses y las reparaciones de las instalaciones dañadas también requerirán tiempo .
Conclusión
Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán han entrado en una fase crítica, con ambas partes reconociendo avances pero discrepando fundamentalmente sobre el alcance del acuerdo. Mientras Washington insiste en que Teherán ha aceptado deshacerse de su uranio altamente enriquecido, los funcionarios iraníes niegan cualquier concesión nuclear y sostienen que todas las decisiones sobre el programa atómico se aplazarán hasta después de la firma del acuerdo.
La cuestión del estrecho de Ormuz sigue siendo otro punto de fricción. Estados Unidos exige un paso libre y sin peajes, mientras que Irán busca institucionalizar un sistema de peajes mediante acuerdos regionales. El líder supremo Jameneí, que debe aprobar cualquier acuerdo final, ha complicado aún más las negociaciones al ordenar que las reservas de uranio no salgan del país.
El presidente Trump, que ha oscilado entre amenazar con reanudar los ataques y expresar optimismo sobre un acuerdo, parece decidido a alcanzar un acuerdo antes de que expire la tregua actual. La secretario de Estado, Marco Rubio, ha indicado que podría haber noticias en los próximos días, pero ambos líderes deben aprobar el texto final, un proceso que podría llevar días y que sigue siendo incierto.
El mundo sigue vigilando. El estrecho de Ormuz sigue bloqueado. Y los precios del petróleo, aunque han bajado, siguen siendo significativamente más altos que antes del inicio de la guerra.


























