La consultora LCG confirmó lo que los bolsillos ya sentían: los precios de Alimentos y Bebidas treparon 1,6% en los primeros siete días de marzo, la segunda suba más alta en lo que va del año, solo superada por el pico de 2,6% de la primera semana de febrero. Detrás del número frío hay una realidad que golpea donde más duele: las carnes subieron 1,8%, las bebidas 3,6%, los aceites 3,2% y los lácteos 1,6%. El rubro alimentos acumula un 5,5% en solo dos meses y medio de 2026. Mientras el gobierno festeja números macro, las góndolas siguen siendo una pesadilla para quienes llegan justo a fin de mes.
EL DATO QUE GOLPEA EL BOLSILLO
La primera semana de marzo dejó un número que enciende todas las alarmas. Según el relevamiento de la consultora LCG, los precios de Alimentos y Bebidas aumentaron 1,6% entre el 28 de febrero y el 6 de marzo [información de base]. Se trata de la segunda suba semanal más alta del año, solo por detrás del pico de 2,6% registrado en la primera semana de febrero.
El dato tiene un agravante: ocurre después de una semana sin inflación en el rubro, lo que confirma que la desaceleración no es una tendencia sino un espejismo. La inflación mensual promedio de las últimas cuatro semanas se ubicó en 4%, todavía muy por encima de los promedios de meses anteriores.
Lo más preocupante es que más de dos tercios de la suba semanal se explican por solo dos rubros: carnes y bebidas, que aportaron 1,1 punto porcentual del total.
RUBRO POR RUBRO: DÓNDE PEGÓ MÁS FUERTE
El informe de LCG detalla las principales subas de la semana:
- Bebidas: 3,6%
- Aceites: 3,2%
- Azúcar y dulces: 2,1%
- Carnes: 1,8%
- Lácteos: 1,6%
La consultora destacó además un «fuerte incremento de los productos con aumento de precios», que subió 7 puntos contra la semana previa, alcanzando al 20% de la canasta relevada. Las variaciones presentaron mayor cantidad de valores extremos positivos y mayor dispersión respecto a la semana anterior.
FEBRERO YA HABÍA ENCENDIDO LAS ALARMAS
La cuarta semana de febrero ya había mostrado presión en los precios. Según el relevamiento de la consultora Eco Go, el rubro alimentos y bebidas registró una suba del 0,5% en esos siete días, consolidando un cierre de mes con aumentos sostenidos en productos clave de la canasta básica.
La variación promedio mensual de febrero quedó en 2,9%, y en términos interanuales el incremento alcanza el 38,3% [información de base]. Una cifra que refleja la persistencia de la inflación en uno de los componentes más sensibles del gasto familiar.
Dentro del hogar, los alimentos subieron 2,9% en el mes, mientras que los consumidos fuera del hogar aumentaron 1,7%. El arrastre estadístico de 1,1 punto porcentual condiciona el inicio de marzo.
En el acumulado de 2026, los alimentos y bebidas ya trepan 5,5%.
LO QUE MÁS SUBIÓ EN FEBRERO (Y SIGUE PRESIONANDO)
El desagregado de febrero muestra dónde se concentró la presión:
- Carnes: 5,2% mensual, con picos en embutidos (7,2%) y carne vacuna (5,7%). El pollo avanzó 2,5% y el pescado 1,8%. En la comparación interanual, el rubro carnes acumula un alza del 45,5%
- Aceites y grasas: 6,8% en febrero, con el aceite mezcla subiendo 9% y el aceite puro 4,1%. En el año ya acumulan 12,2%
- Verduras: 3,2%, aunque con menor intensidad que en enero
- Frutas: único rubro con baja (-0,4%), traccionada por la caída de la manzana (-2,1%)
En el acumulado mensual de las últimas cuatro semanas, los rubros que más aumentaron fueron:
- Bebidas: 5,9%
- Carnes: 5,5%
- Panificados y pastas: 5,1%
- Lácteos y huevos: 3,4%
LO QUE ESTO SIGNIFICA PARA LA GENTE COMÚN
Detrás de los números hay algo que las estadísticas no capturan del todo: el esfuerzo cotidiano de quienes tienen que estirar el salario hasta fin de mes. La carne, que subió 5,5% en febrero y 45,5% interanual, ya es un lujo para muchas familias. Los aceites, con 12,2% acumulado en el año, complican una canasta básica que no da tregua.
La inflación en alimentos es la más regresiva de todas. Golpea más fuerte a quienes menos tienen, porque destinan la mayor parte de sus ingresos a comer. Cuando los precios de la comida se disparan, la pobreza se siente en el plato.
Mientras tanto, el gobierno celebra la baja del riesgo país y la estabilidad del dólar. Pero en las góndolas, la historia es otra. Y esa historia, la de todos los días, es la que realmente importa.


























