La Copa del Mundo 2026 inicia este sábado los octavos de final con ocho selecciones que buscarán abrirse camino hacia los cuartos en una fase donde ya no existen segundas oportunidades. Canadá recibirá a Marruecos y Paraguay enfrentará a Francia en una jornada que marcará el comienzo del tramo decisivo del torneo.
Después de una fase de grupos cargada de goles y de unos dieciseisavos de final que dejaron eliminaciones inesperadas, remontadas memorables y definiciones por penales, el Mundial entra en la instancia donde cada partido vale una clasificación y cualquier error puede significar el regreso a casa. Las dieciséis mejores selecciones del campeonato quedaron frente a frente en un cuadro que combina históricos candidatos al título con equipos que han construido campañas capaces de desafiar todos los pronósticos.
La actividad comenzará con el duelo entre Canadá y Marruecos, un enfrentamiento que pondrá cara a cara dos de las historias más atractivas de esta Copa del Mundo. El conjunto canadiense, impulsado por el apoyo de su público y el liderazgo de Alphonso Davies, intentará seguir escribiendo la página más importante de su historia futbolística. Del otro lado estará un seleccionado marroquí que continúa demostrando que su histórica actuación en Qatar 2022 no fue una excepción. Tras eliminar a Países Bajos en la ronda anterior, el equipo africano vuelve a apoyarse en la solidez defensiva, la velocidad de sus transiciones y la experiencia de futbolistas como Achraf Hakimi para consolidarse entre los protagonistas del torneo.
Más tarde llegará uno de los partidos más esperados de estos octavos. Paraguay, que sorprendió al mundo dejando en el camino a Alemania, buscará seguir alimentando la ilusión de un país que no alcanza los cuartos de final desde Sudáfrica 2010. El equipo dirigido por Gustavo Alfaro llega fortalecido por su disciplina táctica, la entrega colectiva y el gran momento de jugadores como Julio Enciso y Miguel Almirón. Enfrente tendrá a una Francia que aparece como una de las principales candidatas a levantar el trofeo, con un plantel repleto de figuras y la experiencia de haber disputado las instancias decisivas de los últimos Mundiales.
La continuidad de los octavos promete mantener la intensidad. El domingo será el turno de Brasil frente a Noruega y del atractivo choque entre México e Inglaterra, mientras que el lunes ofrecerá uno de los grandes clásicos del fútbol europeo cuando Portugal se enfrente a España, además del duelo entre Estados Unidos y Bélgica. Finalmente, el martes llegarán dos cruces de enorme interés para Sudamérica: Argentina, vigente campeona del mundo, intentará superar a una histórica Egipto, mientras que Colombia buscará extender su gran presente frente a una Suiza que atraviesa uno de los mejores momentos de su historia reciente.
Hasta aquí, el Mundial 2026 confirmó una tendencia que pocos imaginaban antes del inicio del torneo. Alemania, Países Bajos y otras selecciones tradicionales quedaron eliminadas antes de tiempo, mientras que equipos como Paraguay, Marruecos, Cabo Verde, Egipto y Canadá demostraron que la brecha entre las potencias y los llamados seleccionados emergentes es cada vez menor. Esa competitividad convirtió a esta Copa del Mundo en una de las más abiertas de las últimas décadas.
Los octavos de final representan un punto de inflexión. Desde ahora no habrá margen para administrar esfuerzos ni para corregir errores en el partido siguiente. Cada encuentro definirá el futuro de los equipos y comenzará a perfilar a los verdaderos candidatos al título. El camino hacia la final ya está en marcha y las próximas jornadas prometen ofrecer algunos de los capítulos más apasionantes de este Mundial 2026.



























