El sábado 1 de agosto, a las 17, el Museo Etnográfico Juan B. Ambrosetti será sede de la presentación de Vientos del Apocalipsis, de la escritora mozambiqueña Paulina Chiziane, en una nueva traducción de Pía Paganelli. Participarán Federico Vivanco, Marisa Pineau y la propia traductora. La novela reconstruye el horror de la guerra civil de Mozambique desde la experiencia de comunidades arrasadas por la violencia, el hambre y el legado colonial.
La literatura africana escrita en portugués tendrá una cita central en Buenos Aires con la presentación de Vientos del Apocalipsis, una de las novelas más importantes de la escritora mozambiqueña Paulina Chiziane. La actividad se realizará el sábado 1 de agosto a las 17, tras un cambio en el horario originalmente anunciado, en el Museo Etnográfico Juan B. Ambrosetti, ubicado en Moreno 350, Ciudad de Buenos Aires.
La presentación reunirá a Federico Vivanco, especialista en literaturas africanas; Marisa Pineau, directora de la Sección Interdisciplinaria de Estudios de Asia y África del Museo Etnográfico de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires; y Pía Paganelli, responsable de la traducción de esta nueva edición al castellano.
No se trata solamente de la llegada de un nuevo título a las librerías argentinas. La publicación abre una puerta hacia una literatura que todavía circula de manera limitada en el país y permite leer la historia de Mozambique desde una voz africana, femenina y profundamente crítica de las consecuencias del colonialismo, la guerra y las estructuras patriarcales.

Una autora que rompió barreras en Mozambique
Paulina Chiziane nació en 1955 en Manjacaze, en la provincia mozambiqueña de Gaza. Creció en un territorio atravesado por la dominación colonial portuguesa y por una compleja diversidad lingüística: su lengua materna fue el chope, también habló ronga y aprendió portugués en la escuela, el idioma impuesto por la administración colonial.
En 1990 publicó Balada de amor al viento y se convirtió en la primera mujer de Mozambique en publicar una novela. Su obra posterior consolidó una trayectoria marcada por la recuperación de las voces femeninas, el cuestionamiento de las jerarquías coloniales y la denuncia de las violencias que persistieron incluso después de la independencia. Entre sus títulos más reconocidos se encuentran El séptimo juramento, Niketche: una historia de poligamia y El alegre canto de la perdiz.
En 2021 recibió el Premio Camões, el galardón más prestigioso de la literatura en lengua portuguesa. Fue la primera mujer africana en obtenerlo. El jurado destacó la importancia de su producción literaria, su recepción crítica y la atención que su obra concede a las experiencias de las mujeres africanas y mozambiqueñas.
Sin embargo, Chiziane nunca se limitó a ocupar el lugar de “primera mujer” dentro de una tradición literaria. Su escritura discute también las categorías construidas por el poder colonial y por las elites posteriores a la independencia. La autora participó durante su juventud en la lucha de liberación de Mozambique a través del Frente de Liberación de Mozambique, pero con el tiempo tomó distancia crítica de las estructuras patriarcales reproducidas por el nuevo Estado. Esa tensión entre emancipación política, continuidad colonial y subordinación de las mujeres atraviesa buena parte de su literatura.

Los pueblos atrapados entre el hambre y las armas
Vientos del Apocalipsis se encuentra entre las obras centrales de Chiziane. La novela aborda la guerra civil mozambiqueña, un conflicto que se extendió entre 1977 y 1992, después de la independencia de Portugal, y dejó al país devastado por la violencia, los desplazamientos forzados, la destrucción de comunidades rurales y una profunda crisis humanitaria.
La historia se concentra en dos pueblos, los mananga y los macuácua, atrapados en medio de una violencia cuyo origen muchas veces no logran comprender. Sus habitantes desconocen quién los defiende y quién los ataca. La guerra aparece como una maquinaria que destruye las diferencias entre los bandos y convierte a la población civil en rehén del miedo, el hambre y la muerte.
La novela narra el éxodo de sobrevivientes que deben abandonar sus territorios y atravesar noches de terror en busca de refugio. La destrucción material avanza acompañada por la desintegración de vínculos comunitarios, la pérdida de las cosechas y la ruptura de las formas tradicionales de vida. El conflicto no se presenta como una sucesión de batallas heroicas, sino desde quienes cargan sobre sus cuerpos sus consecuencias: mujeres, niños, ancianos y poblaciones rurales.
Esa elección narrativa resulta fundamental. La guerra suele ser contada desde las decisiones de generales, gobiernos y movimientos armados. Chiziane desplaza la mirada hacia quienes rara vez aparecen como protagonistas de los relatos oficiales. En sus páginas, la población no controla el curso de la historia, pero debe sobrevivir a ella.

Una guerra nacida después de la independencia
Mozambique alcanzó su independencia de Portugal en 1975, después de una prolongada lucha anticolonial. Sin embargo, la liberación no trajo consigo la paz. Apenas dos años después comenzó una guerra civil entre el gobierno del Frente de Liberación de Mozambique y la Resistencia Nacional Mozambiqueña, un movimiento armado respaldado inicialmente por los regímenes racistas de Rodesia y Sudáfrica.
El conflicto no puede comprenderse de manera aislada de la Guerra Fría ni de las disputas regionales que atravesaban el sur de África. Mozambique se había alineado con otros movimientos de liberación y apoyaba la lucha contra el apartheid, mientras los gobiernos blancos de la región buscaban debilitar al nuevo Estado independiente.
La población rural quedó atrapada entre operaciones militares, desplazamientos, reclutamientos forzados y ataques contra aldeas. La guerra se superpuso además con sequías, crisis económicas y el deterioro de las estructuras productivas. Chiziane transforma ese contexto histórico en una experiencia humana y colectiva, evitando que las cifras y las categorías geopolíticas oculten el sufrimiento concreto.
El apocalipsis del título no llega desde una fuerza sobrenatural. Es producido por decisiones políticas, guerras heredadas del colonialismo y proyectos de poder que convierten territorios enteros en zonas sacrificables.

La traducción como puente y como disputa
La llegada de esta edición al castellano tiene una importancia particular. Traducir literatura africana no consiste solamente en trasladar palabras de un idioma a otro. Implica trabajar con universos culturales, formas de oralidad, memorias y estructuras narrativas que muchas veces no encuentran equivalencias directas en las lenguas europeas.
La traducción realizada por Pía Paganelli propone acercar la voz de Chiziane al público argentino sin borrar la especificidad de su escritura. Paganelli es doctora en Letras por la Universidad de Buenos Aires, realizó estudios posdoctorales con una beca del Conicet, coordina la Cátedra Libre de Estudios Brasileños de la UBA y se desempeña como docente de Literatura Latinoamericana I. Además, dirige la colección Saia Rodada de la editorial La Gran Nilson.
Su participación en la presentación permitirá abordar no solamente el contenido de la novela, sino también los desafíos de traducir una obra escrita en portugués mozambiqueño, atravesada por lenguas africanas, ritmos orales y referencias culturales propias.
La traducción puede funcionar como un puente, pero también como un terreno de disputa. Durante siglos, Europa tradujo África desde categorías construidas por el colonialismo. Publicar a Chiziane en castellano permite invertir parcialmente ese recorrido: escuchar una voz africana que narra su propio territorio y cuestiona las miradas externas que durante demasiado tiempo hablaron en su nombre.

Especialistas para leer África desde el sur
La mesa contará también con la participación de Federico Vivanco, doctor en Estudios Ingleses por la Universidad de Málaga y especialista en literaturas africanas anglófonas. Vivanco es docente de la Universidad Rey Juan Carlos, en España, y profesor invitado de la Universidad Nacional de San Martín, donde dicta un seminario sobre literaturas africanas.
Marisa Pineau aportará una perspectiva histórica e interdisciplinaria. Como directora de la Sección Interdisciplinaria de Estudios de Asia y África del Museo Etnográfico de la UBA, su trabajo se inscribe en un campo académico que busca ampliar el conocimiento sobre sociedades largamente observadas desde perspectivas eurocéntricas.
La presencia conjunta de especialistas, traductora y público convierte la actividad en una oportunidad para discutir no solo una novela, sino también la escasa circulación de las literaturas africanas en el mercado editorial argentino. Aunque América Latina y África comparten historias de colonialismo, esclavización, dependencia y luchas de liberación, sus producciones culturales continúan muchas veces separadas por circuitos editoriales concentrados en Europa y Estados Unidos.

Leer Mozambique desde Buenos Aires
Presentar Vientos del Apocalipsis en el Museo Etnográfico posee además una dimensión simbólica. Los museos etnográficos nacieron históricamente vinculados con una mirada colonial que clasificaba pueblos, objetos y culturas desde el punto de vista europeo. En las últimas décadas, muchas de esas instituciones comenzaron a revisar críticamente sus colecciones y los relatos construidos alrededor de ellas.
Que la obra de una escritora mozambiqueña ocupe ese espacio permite desplazar a África del lugar de objeto observado y reconocerla como productora de pensamiento, literatura y memoria.
La novela de Chiziane no ofrece una mirada complaciente sobre su país. Tampoco reduce la guerra a una explicación simple ni convierte a sus personajes en símbolos sin contradicciones. Expone el miedo, el hambre, la superstición, las disputas comunitarias y las desigualdades de género. Pero, al mismo tiempo, muestra la resistencia de quienes continúan caminando incluso después de haber perdido casi todo.
El sábado 1 de agosto, Vientos del Apocalipsis llegará a Buenos Aires como una obra literaria, pero también como una memoria incómoda sobre las guerras que sobreviven mucho después de los acuerdos de paz. Leerla supone acercarse a Mozambique sin intermediaciones paternalistas y reconocer que los grandes procesos históricos adquieren su verdadero significado cuando son narrados desde los cuerpos que los padecieron.

Información de la actividad
La presentación se realizará el sábado 1 de agosto, a las 17, en el Museo Etnográfico Juan B. Ambrosetti, Moreno 350, Ciudad de Buenos Aires. Participarán Federico Vivanco, Marisa Pineau y Pía Paganelli.



























