La salida neta de inversión extranjera directa volvió a encender las alarmas sobre el modelo económico. En mayo también se registró una compra de divisas por USD 2.667 millones por parte de personas humanas, mientras el Banco Central destacó un récord de exportaciones energéticas.
El último Balance Cambiario del Banco Central dejó al descubierto dos caras opuestas de la economía argentina. Mientras el Gobierno celebra el crecimiento de las exportaciones y el superávit comercial impulsado por el complejo energético, la inversión extranjera directa registró una salida neta de USD 798 millones durante mayo y los argentinos continuaron dolarizando sus ahorros a un ritmo elevado.
De acuerdo con el informe oficial, las personas humanas realizaron compras netas de moneda extranjera por USD 2.667 millones durante mayo. De ese total, USD 1.804 millones correspondieron a adquisición de billetes para atesoramiento y otros USD 408 millones a giros de divisas sin un destino específico. En total, unas 1,4 millones de personas realizaron operaciones de compra de dólares durante el mes.
El Banco Central explicó que aproximadamente USD 700 millones permanecieron depositados en bancos locales, mientras que otros USD 300 millones incrementaron la tenencia de activos externos de los particulares. Además, cerca de USD 800 millones fueron utilizados posteriormente para cancelar consumos realizados con tarjetas de crédito en moneda extranjera.
La fuerte demanda de dólares por parte de los ahorristas convivió con un importante déficit en la cuenta de servicios. Durante mayo, este rubro registró un saldo negativo de USD 802 millones, impulsado principalmente por el turismo y los viajes al exterior. Solamente la cuenta de Viajes y Pasajes mostró egresos netos por USD 582 millones, producto de gastos por USD 859 millones frente a ingresos por apenas USD 278 millones.
Sin embargo, uno de los datos que más preocupación genera es la evolución de la inversión extranjera directa. Pese a la promoción oficial del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y las reiteradas expectativas sobre una supuesta llegada masiva de capitales, durante mayo los movimientos fueron en sentido inverso. Según el Balance Cambiario, la cuenta correspondiente a «Inversión directa de no residentes» registró egresos netos por USD 798 millones, reflejando una salida de capitales productivos en lugar de nuevos desembolsos.
En paralelo, el frente externo continuó mostrando resultados positivos gracias al desempeño del sector exportador. La cuenta corriente cambiaria registró un superávit de USD 1.877 millones, impulsado por ingresos netos de la cuenta Bienes por USD 4.322 millones, el mayor registro histórico para un mes sin programas extraordinarios de incentivo a las exportaciones.
Las exportaciones del complejo sojero volvieron a liderar el ingreso de divisas con USD 2.951 millones, mientras que el sector energético se consolidó como el principal generador de saldo positivo, aportando USD 1.625 millones. También se destacaron la minería, con un superávit de USD 864 millones; alimentos, bebidas y tabaco, con USD 780 millones; la agricultura, con USD 296 millones; y los servicios informáticos, con USD 168 millones.
Los cobros por exportaciones energéticas crecieron un 87% respecto de mayo de 2025, mientras que la minería duplicó prácticamente sus ingresos con una mejora interanual del 104%. La industria automotriz también mostró una evolución positiva, con un incremento del 33% en la liquidación de exportaciones.
No obstante, algunos sectores industriales continuaron exhibiendo déficit comercial. Las mayores salidas de divisas correspondieron a la industria química, del caucho y el plástico, con USD 484 millones, seguida por maquinaria y equipos, que demandó USD 463 millones.
El informe refleja así una economía que continúa generando divisas a partir de la exportación de recursos naturales y energía, pero que todavía no logra traducir ese desempeño en un mayor ingreso de inversiones productivas. Mientras el superávit comercial se fortalece gracias a Vaca Muerta, la minería y el agro, los datos del Banco Central muestran que los capitales extranjeros siguen retirándose y que la demanda de dólares para ahorro continúa siendo uno de los principales destinos de las divisas que ingresan al sistema.



























