Un proyecto sin firma propone reducir la Cámara de Casación de 13 a 9 jueces.
La iniciativa ya genera internas en Comodoro Py y podría frenar concursos en curso.
También impacta en el equilibrio político dentro del máximo tribunal penal.
Un proyecto fantasma que sacudió la Justicia
Un documento anónimo comenzó a circular en Comodoro Py y desató una interna feroz entre los jueces de la Cámara Federal de Casación Penal.
El texto propone modificar la ley vigente para fijar en 9 miembros la integración del tribunal, cuando históricamente está previsto en 13 vocalías.
Lo más llamativo no es el contenido, sino el origen:
ningún juez reconoce haberlo impulsado
pero todos discuten sus efectos
Reducir jueces para congelar el tribunal
La propuesta busca formalizar una situación de hecho:
- hoy la Casación funciona con menos miembros por jubilaciones y renuncias
- el proyecto pretende convertir eso en regla permanente
En términos prácticos:
se eliminan futuras designaciones
se bloquea la ampliación del tribunal
se congela la estructura actual
El golpe directo: concursos paralizados
El impacto más fuerte es inmediato.
El Consejo de la Magistratura ya avanzó con el Concurso 475, destinado a cubrir vacantes en la Casación.
- hay candidatos evaluados
- existe un orden de mérito
- al menos una docena de postulantes podrían integrar ternas
Si se aprueba la reforma:
esas vacantes desaparecen
los concursos quedan sin sentido
Esto implica frenar el ingreso de nuevos jueces en el tribunal más importante en materia penal.
La clave política: quién entra y quién queda afuera
Detrás del cambio técnico aparece una disputa política.
Según fuentes judiciales, la reducción impediría el ingreso de candidatos identificados con sectores del kirchnerismo.
Pero el dato más complejo es otro:
la lista de postulantes no es homogénea
incluye perfiles diversos, incluso algunos alejados de ese espacio
Esto refuerza la idea de que la maniobra apunta más a controlar el tribunal que a un criterio ideológico puro.
Una interna feroz dentro de la Casación
La aparición del proyecto desató un pase de facturas entre jueces.
- algunos apuntan a colegas como posibles autores
- otros niegan cualquier vínculo
- nadie firma el texto
Incluso trascendió que el documento habría llegado al ministro de Justicia Juan Bautista Mahiques tras una reunión con camaristas, lo que elevó la tensión política.
El motivo silencioso: más dinero para menos jueces
Fuentes judiciales coinciden en un punto que no aparece en el proyecto: reducir vocalías mejora los ingresos de los magistrados
¿Cómo?
- el presupuesto previsto para 13 se reparte entre 9
- aumentan los sueldos individuales
- crecen los beneficios por subrogancias (hasta +50%)
Es un incentivo económico fuerte que explica parte del impulso.
Control del poder judicial
El otro objetivo, más profundo, es político.
Con menos jueces:
- se simplifica la formación de mayorías
- se ordena el funcionamiento interno
- se facilita el control de decisiones
Esto es clave en un tribunal que interviene en causas de alto impacto:
corrupción
delitos económicos
conflictos entre poder político y judicial
Un contexto más amplio de reformas judiciales
El proyecto aparece en un momento donde también se discuten cambios en el sistema de selección de jueces impulsados por la Corte Suprema, que buscan reducir discrecionalidad y acelerar designaciones
Esto confirma que el sistema judicial atraviesa una reconfiguración más amplia, donde distintos actores disputan influencia.
Reforma sin firma que expone la pelea por el poder
El proyecto todavía no ingresó formalmente al Congreso.
Pero ya produjo efectos concretos:
activó una guerra interna en Comodoro Py
puso en jaque concursos en marcha
dejó al descubierto la disputa por el control de la Casación
En la superficie, parece un cambio técnico.
En el fondo, es una pelea por el poder judicial.
Porque decidir cuántos jueces hay no es un detalle administrativo.
Es definir quién decide en las causas más sensibles del país.



























