La política de ajuste del Gobierno continúa reduciendo el empleo público. Según datos oficiales del INDEC, desde diciembre de 2023 desaparecieron casi 70.000 puestos en la administración nacional y las empresas estatales. Solo en junio se eliminaron más de 2.000 empleos entre ambos sectores.
La política de reducción del Estado impulsada por el gobierno de Javier Milei continúa profundizando su impacto sobre el empleo público. De acuerdo con el último informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la Administración Pública Nacional (APN) y las empresas y sociedades del Estado perdieron casi 70.000 puestos de trabajo desde el inicio de la actual gestión, consolidando uno de los mayores procesos de ajuste del empleo estatal de las últimas décadas.
Las cifras oficiales muestran que el recorte no se detuvo durante 2026. Por el contrario, el achicamiento del sector público siguió avanzando durante el primer semestre, en línea con la estrategia de «motosierra» que el Ejecutivo presenta como uno de los pilares de su programa económico.
Casi 70.000 empleos menos desde el inicio de la gestión
Según el relevamiento del INDEC, la Administración Pública Nacional pasó de 341.465 trabajadores en diciembre de 2023 a 271.696 en junio de 2026, lo que representa una reducción acumulada de 69.769 puestos de trabajo.
El ajuste se produjo mediante distintos mecanismos: no renovación de contratos, retiros voluntarios, jubilaciones sin reemplazo, cierre de organismos y reestructuraciones administrativas impulsadas por el Gobierno nacional.
El recorte también alcanzó a empresas y sociedades estatales, donde la reducción de personal continúa mes a mes.
Junio volvió a mostrar una nueva caída
Durante junio la reducción volvió a profundizarse.
En la Administración Pública Nacional se eliminaron 1.656 puestos de trabajo respecto de mayo, equivalente a una caída mensual del 0,6%.
En la comparación interanual, el descenso fue todavía mayor: 17.477 empleos menos, lo que representa una disminución del 6% respecto del mismo mes del año anterior.
Las empresas y sociedades del Estado también continuaron reduciendo sus plantillas.
Durante junio perdieron 369 trabajadores respecto de mayo y acumularon 4.848 empleos menos que un año atrás, una baja interanual del 4,5%.
Más de 7.000 puestos eliminados solo en el primer semestre
Los datos oficiales muestran que el proceso de reducción del empleo estatal continuó durante todo el año.
Entre enero y junio se eliminaron 7.148 puestos de trabajo en el sector público nacional, equivalente a una contracción del 2,56%.
Lejos de desacelerarse, el ajuste mantiene un ritmo constante, en línea con la política oficial de reducción del gasto público.
Dónde impactó el ajuste
El recorte alcanzó prácticamente a toda la estructura estatal.
- Administración centralizada: pasó de 38.452 a 37.884 empleados, una baja mensual del 0,7%.
- Administración descentralizada: descendió de 112.103 a 111.381 trabajadores, con una reducción del 0,6%.
- Otros entes públicos: pasaron de 13.823 a 13.750 empleados, una caída del 0,5%.
- Administración desconcentrada: fue la única excepción. Incorporó 76 trabajadores y cerró junio con 21.187 empleados, un incremento mensual del 0,4%.
En las empresas y sociedades del Estado la tendencia continuó siendo descendente, con nuevas bajas tanto mensuales como interanuales.
La «motosierra» como política permanente
Desde el inicio de la gestión, el Gobierno sostiene que la reducción del tamaño del Estado constituye una condición necesaria para alcanzar el equilibrio fiscal y reducir el gasto público.
La estrategia incluye la eliminación de áreas administrativas, la fusión de organismos, la paralización de nuevas incorporaciones y la disminución del plantel estatal mediante distintos mecanismos.
Para el Ejecutivo, el ajuste del empleo público forma parte del proceso de reordenamiento de las cuentas públicas.
En cambio, gremios estatales y distintos especialistas advierten que la reducción sostenida de personal afecta la capacidad operativa de numerosos organismos nacionales y repercute sobre la prestación de servicios públicos.
Un ajuste que continúa
Las cifras del INDEC muestran que el proceso de reducción del empleo estatal todavía no encontró un punto de estabilización.
Con casi 70.000 puestos eliminados desde diciembre de 2023, el empleo público continúa en retroceso mientras el Gobierno mantiene como prioridad la reducción del gasto y la reestructuración del Estado.
El resultado es un escenario en el que la denominada «motosierra» dejó de ser una promesa de campaña para convertirse en una política permanente, cuyos efectos siguen reflejándose mes a mes en las estadísticas oficiales del empleo estatal.


























