Fiscales federales y agentes del FBI comenzaron a tomar testimonios sobre los movimientos financieros de la AFA y una empresa vinculada a Javier Faroni. La investigación analiza posibles delitos de lavado de dinero y fraude bancario en territorio estadounidense.
La investigación que el Departamento de Justicia de Estados Unidos lleva adelante sobre operaciones financieras vinculadas a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) entró en una nueva etapa. Según revelaron los periodistas Hugo Alconada Mon y Francisco Olivera, fiscales federales y agentes del FBI ya comenzaron a tomar declaraciones a testigos para reconstruir el circuito del dinero que involucra a la entidad que preside Claudio «Chiqui» Tapia y a la firma TourProdEnter LLC, vinculada al empresario Javier Faroni.
Uno de los primeros en declarar fue el empresario Guillermo Tofoni, quien mantiene desde hace años un conflicto judicial con la AFA por la rescisión de un contrato comercial. La entrevista fue realizada por videoconferencia y forma parte de las medidas de prueba impulsadas por el Departamento de Justicia para determinar si existieron maniobras que puedan constituir lavado de activos o fraude mediante el uso del sistema financiero estadounidense.
La pesquisa también apunta a reconstruir el rol de distintos funcionarios que pudieron haber intervenido en el control institucional de la AFA. De acuerdo con la información publicada, los investigadores evalúan convocar a exfuncionarios del gobierno argentino que tuvieron acceso a documentación sensible o participaron en tareas de supervisión del organismo. Entre ellos aparecen quienes integraron la Inspección General de Justicia antes de ser desplazados y posteriormente apartados por decisión judicial.
Uno de los elementos que más inquietud genera dentro de la dirigencia del fútbol argentino es la posible colaboración de Juan Pablo Beacon, excolaborador de Pablo Toviggino, quien habría mantenido contactos con autoridades judiciales estadounidenses. Su eventual declaración como testigo colaborador podría aportar información sobre el funcionamiento interno de la AFA y el recorrido de fondos investigados, en un sistema judicial donde los acuerdos de cooperación suelen tener un peso determinante.
La investigación intenta establecer si parte de las operaciones económicas vinculadas al fútbol argentino utilizaron entidades financieras o sociedades radicadas en Estados Unidos, una circunstancia que habilitaría la intervención de la Justicia federal norteamericana aun cuando los hechos se hayan originado fuera de ese país.
Por el momento, Claudio «Chiqui» Tapia no fue acusado formalmente por la Justicia estadounidense y la causa continúa en etapa de investigación. Sin embargo, la incorporación de nuevos testimonios, el análisis de documentación financiera y la posibilidad de nuevas citaciones muestran que el expediente sigue avanzando y mantiene bajo la lupa a la conducción de la AFA.
En distintos ámbitos políticos y deportivos se especula con que cualquier decisión de mayor impacto podría producirse una vez concluido el Mundial 2026, aunque hasta el momento no existe ninguna confirmación oficial en ese sentido. Mientras tanto, el avance de la pesquisa mantiene abierta una investigación que podría tener consecuencias tanto en Argentina como en el escenario internacional del fútbol.



























