La Casa Rosada confirmó este 30 de junio que seis argentinos murieron, ocho permanecen desaparecidos y uno continúa internado tras los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron Venezuela el pasado 24 de junio. La actualización modifica los balances difundidos durante los últimos días y refleja la complejidad de una catástrofe que ya dejó 1.719 muertos y más de 5.000 heridos.
El Gobierno argentino actualizó este martes el balance de ciudadanos afectados por los terremotos que devastaron la región centro-norte de Venezuela y confirmó que la tragedia continúa teniendo consecuencias directas para la comunidad argentina residente en ese país. Durante una conferencia de prensa, el vocero presidencial Adrián Ravier informó que seis argentinos fallecieron, ocho continúan siendo buscados y una persona permanece hospitalizada como consecuencia del desastre ocurrido el pasado 24 de junio.
La nueva cifra representa una actualización respecto de los informes difundidos durante el fin de semana por la Cancillería, cuando se habían reportado siete pedidos de búsqueda y posteriormente se informó que cuatro ciudadanos habían sido localizados con vida. El nuevo relevamiento oficial incorpora denuncias recibidas durante las últimas horas y amplía la cantidad de personas cuyo paradero todavía no pudo ser establecido.
Según explicó Ravier, la misión especial humanitaria y consular desplegada en Venezuela desde el 27 de junio continúa trabajando junto a las autoridades locales para asistir a los argentinos afectados, localizar desaparecidos, acompañar a los heridos y brindar contención a las familias de las víctimas fatales.
Hasta el momento, el Ministerio de Relaciones Exteriores recibió 235 solicitudes de asistencia a través de los canales de emergencia habilitados especialmente tras el desastre. Esos pedidos incluyen búsquedas de familiares, asistencia documental, evacuaciones, acompañamiento consular y apoyo para ciudadanos que perdieron sus viviendas o permanecen aislados en las zonas más afectadas.
Una tragedia que sigue agravándose
La situación humanitaria en Venezuela continúa deteriorándose seis días después del doble terremoto. El último balance oficial elevó a 1.719 la cifra de fallecidos y a más de 5.000 los heridos, mientras centenares de personas siguen desaparecidas bajo los escombros.
Las mayores destrucciones se concentran en La Guaira, donde colapsaron edificios residenciales, hospitales, escuelas y redes de servicios básicos. Imágenes satelitales analizadas por organismos internacionales muestran cientos de estructuras completamente destruidas y miles con daños severos, mientras Naciones Unidas estima que decenas de miles de personas continúan desplazadas.
Las posibilidades de hallar sobrevivientes disminuyen con el paso de las horas. Aunque los equipos internacionales continúan removiendo escombros de manera ininterrumpida, especialistas en rescate reconocen que la denominada «ventana de supervivencia» se reduce considerablemente después de la primera semana, especialmente en zonas donde escasean el agua potable, la ventilación y el acceso rápido a maquinaria pesada.
Argentina amplía el operativo de rescate
Frente a la magnitud de la emergencia, Argentina reforzó su participación en la misión internacional de asistencia. Desde el inicio de la catástrofe fueron enviados tres vuelos con ayuda humanitaria, incluyendo medicamentos, hospitales móviles, equipos de comunicaciones, plantas potabilizadoras, cocinas de campaña, generadores eléctricos y personal especializado en búsqueda y rescate.
Uno de los episodios más destacados del operativo fue el trabajo del perro rescatista Bart, perteneciente a la Armada Argentina, que permitió localizar con vida a dos niños atrapados bajo una estructura colapsada y colaboró además en la recuperación de varias víctimas fatales. La participación de los binomios caninos argentinos fue reconocida tanto por las autoridades venezolanas como por los equipos internacionales que intervienen en la emergencia.
El Gobierno también confirmó el envío de un nuevo contingente integrado por 38 efectivos especializados, dos nuevos perros de búsqueda y equipamiento adicional para fortalecer las tareas que continúan desarrollándose en La Guaira y Caracas.
Una emergencia que trasciende las diferencias políticas
La catástrofe produjo además un hecho poco habitual en la relación bilateral. Pese a la ausencia de relaciones diplomáticas plenas entre Buenos Aires y Caracas, ambos gobiernos mantienen canales de coordinación humanitaria para facilitar las tareas de rescate, la identificación de víctimas y la asistencia a ciudadanos argentinos afectados.
Mientras continúa la búsqueda de los ocho compatriotas cuyo paradero sigue siendo desconocido, la prioridad de la misión argentina permanece concentrada en salvar vidas, asistir a los heridos y acompañar a las familias que enfrentan una de las tragedias más graves registradas en Venezuela durante las últimas décadas. Con miles de edificios dañados, infraestructura crítica destruida y nuevas réplicas sísmicas registradas en los últimos días, la emergencia humanitaria está lejos de concluir y las autoridades admiten que el número definitivo de víctimas aún podría aumentar.



























