El movimiento ocurrió durante la madrugada del miércoles y fue percibido en gran parte del norte cordobés y en la capital provincial. La escasa profundidad del epicentro hizo que el temblor se sintiera con claridad, aunque no se reportaron daños ni víctimas.
La madrugada de este miércoles comenzó con un fuerte sobresalto para miles de cordobeses. A la 1:34, un sismo de magnitud 4 sacudió el norte de la provincia y fue percibido en numerosas localidades, incluida la ciudad de Córdoba, donde vecinos relataron haber sentido vibraciones en viviendas y edificios.
El fenómeno fue confirmado por el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES), que precisó que el epicentro se localizó en cercanías de Copacabana, al noroeste provincial. El dato que más llamó la atención de los especialistas fue su profundidad de apenas 11 kilómetros, un factor que explica por qué el movimiento resultó tan perceptible a pesar de no tratarse de un sismo de gran magnitud.
Las zonas donde el temblor se sintió con mayor intensidad fueron Deán Funes y Cruz del Eje, mientras que también hubo reportes en Capilla del Monte, Villa de Soto, Jesús María, Villa Carlos Paz, Alta Gracia, Villa Dolores y distintos sectores de la capital cordobesa.
En redes sociales, decenas de usuarios compartieron sus experiencias apenas minutos después del evento. Algunos describieron un movimiento breve pero intenso, mientras otros señalaron que el ruido previo al temblor fue lo que terminó despertándolos.
Las autoridades informaron que no hubo personas heridas ni daños materiales relevantes, aunque organismos de emergencia mantuvieron un monitoreo preventivo durante las horas posteriores al movimiento.
Una seguidilla que mantiene la atención
El sismo de este miércoles no fue un hecho aislado. En los últimos días, Córdoba registró otros dos movimientos de menor magnitud: uno de 2,4 durante la madrugada del martes y otro de 2,7 el pasado domingo. Aunque estos eventos son considerados leves, la sucesión de temblores volvió a poner el foco sobre la actividad sísmica de la provincia.
Si bien Córdoba no integra la zona de mayor riesgo sísmico del país, su territorio posee fallas geológicas activas capaces de generar movimientos periódicos. Los especialistas recuerdan que los sismos superficiales suelen sentirse con mayor fuerza por la población, incluso cuando su magnitud es moderada.
Por el momento, el INPRES continúa monitoreando la evolución de la actividad sísmica en la región y recomienda mantener la calma, informarse únicamente por canales oficiales y conocer las medidas básicas de prevención ante este tipo de fenómenos.



























