A tres días del debate en el Senado, La Libertad Avanza modificó su proyecto para intentar reunir los votos que aún le faltan. El nuevo borrador mantiene la flexibilización de la ley vigente, pero reincorpora un tope del 25% a la propiedad extranjera de tierras rurales, superior al 15% establecido desde 2011. Mientras tanto, crecen las convocatorias a movilizarse frente al Congreso en defensa de la soberanía territorial.
El Gobierno nacional dio marcha atrás en uno de los puntos más cuestionados de su proyecto de reforma de la Ley de Tierras. Ante la dificultad para reunir los 37 votos necesarios para obtener la media sanción en el Senado, La Libertad Avanza aceptó reincorporar un límite a la propiedad extranjera de tierras rurales, aunque elevándolo del 15% vigente al 25%.
La modificación representa un cambio respecto del texto original impulsado por el oficialismo, que eliminaba completamente los topes nacionales y provinciales a la extranjerización de tierras. Ahora, el nuevo borrador vuelve a establecer un límite porcentual, pero amplía considerablemente el margen permitido para la adquisición de tierras por parte de personas y empresas extranjeras.
Según confirmaron fuentes oficiales a El Destape, el proyecto establecerá que la propiedad extranjera no podrá superar el 25% del territorio rural tanto a nivel nacional como en cada provincia, una cifra diez puntos superior a la prevista en la Ley 26.737 sancionada en 2011.
Una concesión para conseguir votos
La modificación llega cuando restan apenas tres días para la sesión prevista en el Senado y el oficialismo todavía no consigue consolidar una mayoría estable.
Durante las últimas semanas, distintos bloques dialoguistas condicionaron su respaldo a que el Gobierno aceptara cambios sustanciales en el proyecto. La eliminación total de los límites a la compra de tierras rurales por extranjeros aparecía como uno de los aspectos que más resistencia generaba, incluso entre algunos aliados.
La decisión de fijar un nuevo tope busca destrabar esas negociaciones y evitar que la iniciativa fracase en el recinto.
La presidenta del bloque oficialista en el Senado, Patricia Bullrich, encabezará este martes una conferencia de prensa para presentar formalmente las modificaciones incorporadas al proyecto y explicar los cambios introducidos durante las negociaciones parlamentarias.
Sigue siendo una flexibilización
Aunque el Gobierno presenta el cambio como un mecanismo de regulación, el nuevo texto continúa representando una flexibilización respecto de la legislación vigente.
La Ley de Tierras aprobada en 2011 fija actualmente un límite del 15% para la titularidad extranjera de tierras rurales a nivel nacional, provincial y departamental, además de establecer restricciones adicionales sobre zonas de frontera, cuerpos de agua y superficies máximas según la región.
Con la nueva propuesta, ese porcentaje aumentaría hasta el 25%, ampliando el margen disponible para la adquisición de tierras por parte de capitales extranjeros.
Diversos especialistas habían advertido que la eliminación completa de los topes convertiría a Argentina en uno de los países con menor regulación sobre la propiedad extranjera de recursos estratégicos. Si bien el Gobierno retrocedió parcialmente, la iniciativa continúa ampliando significativamente el límite vigente.
Crece el rechazo y convocan a marchar
La discusión legislativa también incrementó la movilización social.
Organizaciones sindicales, movimientos sociales, referentes políticos y agrupaciones vinculadas a la defensa del territorio convocaron a manifestarse frente al Congreso el próximo 6 de agosto, cuando el Senado debatirá el proyecto.
Entre quienes llamaron públicamente a participar se encuentran el diputado Leandro Santoro, Inquilinos Agrupados y el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), encabezado por el secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar.
Los convocantes sostienen que la reforma pone en riesgo la soberanía nacional al flexibilizar los controles sobre la adquisición de tierras estratégicas por parte de capitales extranjeros.
A la convocatoria también se sumaron figuras del ámbito cultural. La cantante Lali Espósito difundió el mensaje «Argentina no está a la venta. No a la extranjerización», mientras que la actriz Dolores Fonzi pidió movilizarse para frenar la iniciativa.
Una votación todavía abierta
Pese a la modificación del proyecto, el escenario parlamentario continúa siendo incierto.
El oficialismo necesita alcanzar 37 votos para aprobar la iniciativa y todavía mantiene negociaciones con distintos bloques provinciales y sectores dialoguistas.
La incorporación del nuevo límite del 25% constituye, hasta ahora, la principal concesión realizada por el Gobierno para intentar destrabar una votación que permanece abierta y que podría definir el futuro de una de las reformas más controvertidas impulsadas por la administración de Javier Milei en materia de propiedad de la tierra y soberanía territorial.



























