Citigroup estimó que el barril de Brent podría cerrar el año entre USD 60 y USD 65 debido a la normalización del tránsito por el estrecho de Ormuz y una creciente sobreoferta global. El escenario genera preocupación en Argentina, donde la rentabilidad de Vaca Muerta depende en gran medida de la cotización internacional del crudo.
El mercado internacional del petróleo comenzó a cambiar de rumbo tras la distensión geopolítica en Medio Oriente y las principales entidades financieras ya anticipan un escenario de precios considerablemente más bajos para los próximos meses. La advertencia llega en un momento especialmente sensible para Argentina, donde el desarrollo de Vaca Muerta se convirtió en uno de los principales pilares de la estrategia oficial para generar dólares mediante exportaciones de energía.
El banco estadounidense Citigroup proyectó que el barril de Brent, referencia internacional utilizada por la industria petrolera argentina, podría descender hasta un rango de entre 60 y 65 dólares hacia finales de 2026, muy por debajo de los valores observados durante los momentos de mayor tensión entre Estados Unidos e Irán.
La entidad considera que el mercado está dejando atrás el denominado «riesgo geopolítico» que había disparado los precios semanas atrás y que ahora vuelven a imponerse los fundamentos clásicos de oferta y demanda.
Ormuz vuelve a operar y el mercado cambia de escenario
El principal factor detrás de la proyección bajista es la normalización del tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz, el paso por donde circula cerca del 20% del petróleo comercializado en el mundo.
Durante el conflicto militar entre Estados Unidos e Irán, iniciado a fines de febrero, el flujo de buques petroleros sufrió importantes interrupciones que impulsaron una fuerte suba del crudo por temor a un desabastecimiento global.
Sin embargo, tras el memorando de entendimiento alcanzado entre Washington y Teherán para reducir las hostilidades, las compañías navieras comenzaron a retomar sus operaciones habituales y los embarques volvieron progresivamente a la normalidad.
Para Citi, ese cambio modificó completamente el panorama.
«Los fundamentos del mercado vuelven a imponerse», sostuvieron los analistas encabezados por Francesco Martoccia, quienes remarcaron que el flujo marítimo se normaliza rápidamente, las existencias mundiales no cayeron tanto como se esperaba y la demanda, especialmente desde China, continúa mostrando signos de debilidad.
Más oferta y menos presión sobre los precios
El banco considera que la combinación entre una mayor disponibilidad de petróleo y un crecimiento económico mundial todavía moderado terminará generando un excedente de oferta durante el segundo semestre.
En consecuencia, recomendó a los inversores aprovechar eventuales repuntes del precio durante el verano boreal para desprenderse de posiciones, ya que espera que el Brent continúe perdiendo valor durante los próximos meses.
Los datos del mercado parecen acompañar esa visión.
Según Bloomberg, el Brent llegó a retroceder cerca de 30% durante el segundo trimestre, borrando prácticamente todas las ganancias obtenidas durante la escalada bélica en Medio Oriente.
Vaca Muerta mira con preocupación el precio internacional
La advertencia tiene especial relevancia para Argentina.
El desarrollo de Vaca Muerta depende en gran medida del precio internacional del Brent, ya que buena parte de los proyectos de explotación no convencional requieren cotizaciones elevadas para mantener niveles atractivos de rentabilidad.
Aunque los costos de producción en el yacimiento neuquino disminuyeron de manera significativa durante la última década gracias a mejoras tecnológicas y ganancias de productividad, numerosos proyectos de expansión continúan calculando su rentabilidad sobre escenarios cercanos a 70 dólares por barril o superiores.
Un Brent estabilizado alrededor de 60 dólares podría ralentizar nuevas perforaciones, reducir inversiones de algunas compañías y afectar las expectativas de crecimiento de las exportaciones energéticas, uno de los principales motores de ingreso de divisas que proyecta el Gobierno para los próximos años.
No sólo Citi: Wall Street también ve un petróleo más barato
La visión de Citigroup no aparece aislada.
Goldman Sachs también advirtió que el mercado petrolero podría ingresar nuevamente en una etapa de sobreoferta conforme se normalicen completamente los envíos desde Medio Oriente y la producción mundial siga aumentando.
En la misma línea, Morgan Stanley redujo en dos oportunidades sus proyecciones para el precio del crudo durante las últimas semanas, al considerar que el equilibrio entre oferta y demanda volvió a favorecer una baja de las cotizaciones.
El consenso entre los grandes bancos internacionales es que la prima de riesgo geopolítico comenzó a desaparecer y que los fundamentos económicos vuelven a determinar el valor del petróleo.
Energía, dólares y crecimiento
Para Argentina, la evolución del Brent trasciende al sector petrolero.
Las exportaciones provenientes de Vaca Muerta son una de las principales apuestas oficiales para fortalecer las reservas internacionales, mejorar la balanza comercial y generar el flujo de divisas necesario para sostener el equilibrio cambiario en los próximos años.
Si el precio internacional se mantiene elevado, las empresas aceleran inversiones, incrementan la producción y expanden las exportaciones.
Pero si el barril desciende hacia la zona de 60 dólares, como proyecta Citigroup, parte de esos planes podría ralentizarse, afectando el ingreso de dólares que el Gobierno espera utilizar como uno de los pilares de su programa económico.
Por eso, mientras el mercado internacional celebra la normalización del comercio mundial de petróleo tras la crisis en el estrecho de Ormuz, en Argentina el mismo escenario comienza a observarse con creciente preocupación: un petróleo más barato puede aliviar la inflación global, pero también reducir el impulso de uno de los sectores llamados a sostener la economía en los próximos años.



























