Datos oficiales de la provincia de Buenos Aires muestran que la utilización del sistema público de salud por parte de extranjeros no residentes es marginal. En 2023 realizaron apenas el 0,2% de las consultas médicas digitales y representaron solo el 0,8% de las internaciones, mientras avanza un proyecto libertario para cobrarles la atención sanitaria y la educación.
La discusión sobre el acceso de los extranjeros al sistema público de salud volvió a instalarse en la provincia de Buenos Aires luego de que el diputado bonaerense de La Libertad Avanza, Agustín Romo, presentara un proyecto para arancelar la atención sanitaria y la educación pública a las personas extranjeras. Sin embargo, las estadísticas oficiales muestran que la utilización de los hospitales bonaerenses por parte de extranjeros no residentes representa una porción mínima de la actividad sanitaria.
Durante 2023 se registraron 1.449.606 consultas médicas digitales en el sistema público provincial. De ese total, apenas 3.210 correspondieron a personas extranjeras, equivalente al 0,2% de todas las consultas realizadas.
Los datos muestran que la presencia de extranjeros en el sistema sanitario provincial se mantiene prácticamente estable desde hace varios años y no registra un crecimiento que justifique una presión significativa sobre la infraestructura hospitalaria.
Menos del 1% de las internaciones
La situación es similar cuando se analizan las internaciones.
Según las estadísticas difundidas por la Fundación Soberanía Sanitaria, durante 2023 solo el 0,8% de las personas internadas en hospitales públicos bonaerenses fueron extranjeras no residentes.
En términos absolutos, fueron 8.970 internaciones sobre más de un millón de pacientes hospitalizados durante ese año.
El informe también señala que la participación de extranjeros dentro del total de internaciones mostró una tendencia descendente a lo largo del año. Mientras en enero representaban alrededor del 1%, hacia diciembre la proporción había disminuido hasta 0,65%, sin que existieran restricciones específicas para acceder al sistema de salud.
Estos datos contradicen la idea de un uso masivo de los hospitales públicos por parte de ciudadanos extranjeros y muestran que su participación continúa siendo estadísticamente reducida.
El proyecto libertario para cobrar la atención sanitaria
La iniciativa fue impulsada por el diputado provincial Agustín Romo, de La Libertad Avanza, quien propone que los extranjeros deban pagar por la atención sanitaria y la educación en establecimientos dependientes de la provincia de Buenos Aires.
El legislador justificó la propuesta en el contexto de la denominada campaña «anti Argentina» y publicó en la red social X un mensaje que generó fuertes cuestionamientos.
«Echenlos a todos. Me importa un carajo si les falta un final para recibirse. Que hagan la carrera otra vez en el país donde nacieron», escribió.
La propuesta se inscribe en una serie de iniciativas impulsadas por distintos sectores libertarios para restringir el acceso gratuito de extranjeros a determinados servicios públicos.
Hasta el momento, el proyecto abrió un debate político sobre el alcance del derecho a la salud, el costo real de la atención a extranjeros y la compatibilidad de estas medidas con la Constitución Nacional y los tratados internacionales suscriptos por Argentina.
Salud provincial: «La atención a extranjeros es absolutamente marginal»
El ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, rechazó la iniciativa y sostuvo que establecer barreras de acceso según el origen de las personas contradice tanto la Constitución Nacional como los principios que rigen el sistema público de salud.
El funcionario recordó que el Preámbulo de la Constitución invita «a todos los hombres del mundo que quieran habitar el suelo argentino» y señaló que el acceso a la atención médica se organiza en función de la necesidad sanitaria y no de la nacionalidad de quien consulta.
Kreplak también afirmó que la utilización del sistema por parte de extranjeros no residentes es «absolutamente marginal» y citó estudios realizados por la cartera sanitaria provincial.
Según explicó, los partos de personas residentes en otros países representan menos del 1% de los realizados en hospitales públicos, mientras que la atención en las guardias corresponde a menos del 3% de las prestaciones.
Para el ministro, implementar un sistema de control, facturación y verificación de residencia podría terminar generando costos administrativos superiores al gasto que actualmente representa la atención de extranjeros.
Un debate con fuerte contenido político
La discusión sobre el acceso de extranjeros a la salud pública volvió a instalarse en medio del debate nacional sobre inmigración y servicios públicos.
Mientras los impulsores del proyecto sostienen que los recursos del Estado deben priorizar a los ciudadanos argentinos, especialistas en salud pública advierten que el peso presupuestario de la atención a extranjeros no residentes resulta muy reducido y que restringir el acceso podría generar mayores costos sanitarios y administrativos.
Las cifras disponibles para la provincia de Buenos Aires muestran que la participación de extranjeros dentro del sistema hospitalario continúa siendo baja tanto en consultas como en internaciones y, además, presenta una tendencia descendente.
Con solo el 0,2% de las consultas médicas digitales y el 0,8% de las internaciones, los datos oficiales indican que la atención sanitaria a extranjeros representa una fracción mínima de la actividad del sistema público bonaerense, muy lejos de la idea de una utilización masiva de los hospitales provinciales.



























