La entidad rechazó las versiones que aseguraban que su presidente y su tesorero debían declarar ante un tribunal de Florida y que agentes estadounidenses les habían incautado teléfonos. Sin embargo, reconoció que existe una citación dirigida a un tercero para comparecer ante un Gran Jurado y aportar documentación vinculada con autoridades de la asociación.
La Asociación del Fútbol Argentino salió a desmentir las versiones que ubicaban a Claudio “Chiqui” Tapia y Pablo Toviggino bajo una citación directa de la Justicia de Estados Unidos. Mediante un comunicado, la entidad aseguró que ni su presidente ni su tesorero fueron convocados a declarar y negó también que agentes federales les hubieran incautado celulares u otros dispositivos electrónicos.
La aclaración se conoció después de que distintos medios informaran que ambos dirigentes habían quedado alcanzados por una investigación desarrollada en el Distrito Sur de Florida y que debían presentarse ante la Justicia estadounidense. También circularon versiones sobre un supuesto procedimiento en el aeropuerto JFK de Nueva York, antes del regreso de la delegación argentina tras el Mundial.
La AFA negó esas afirmaciones de manera categórica, pero admitió un dato central: existe un requerimiento emitido por un tribunal federal de Florida y dirigido a un tercero, a quien se le exige comparecer ante un Gran Jurado y eventualmente entregar documentación y comunicaciones relacionadas con distintas personas, entre ellas autoridades de la propia asociación.

La citación existe, pero no está dirigida a Tapia
El comunicado buscó precisar el verdadero alcance del documento judicial que dio origen a las publicaciones. Según explicó la entidad, la citación no tiene como destinatarios a Tapia ni a Toviggino y tampoco les impone una obligación procesal personal.
“El documento al que hacen referencia diversas publicaciones no constituye una citación dirigida al Presidente de la AFA, Claudio Tapia, ni al Tesorero de la institución, Pablo Toviggino”, sostuvo la asociación.
A continuación, aclaró que el requerimiento fue emitido por el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Florida y que está dirigido a una tercera persona. Esa persona deberá comparecer ante un Gran Jurado y podría ser obligada a presentar documentación y comunicaciones vinculadas con autoridades de la entidad.
La distinción es fundamental. Que los nombres de dirigentes de la AFA puedan aparecer mencionados dentro de una solicitud de información no significa que ellos hayan sido citados, imputados o sometidos a una medida judicial. Tampoco permite afirmar, por sí solo, que sean investigados formalmente.
La AFA sostuvo que el documento “no dispone ninguna medida personal” respecto de Tapia o Toviggino, no ordena su comparecencia y no les impone ninguna obligación procesal.

También negó la incautación de celulares
La institución rechazó además que las autoridades estadounidenses hubieran secuestrado teléfonos, computadoras o cualquier otro dispositivo perteneciente a sus máximos dirigentes.
“Es absolutamente falso afirmar que Claudio Tapia o Pablo Toviggino hayan sido citados a declarar por la Justicia de los Estados Unidos, como también resulta falso sostener que les hayan sido incautados teléfonos celulares o cualquier otro dispositivo electrónico”, señaló.
La desmentida respondió a versiones que indicaban que agentes federales habían interceptado a integrantes de la conducción de la AFA en el aeropuerto JFK y retenido sus aparatos electrónicos antes del vuelo de regreso de la Selección argentina.
Reuters informó que un testigo aseguró que agentes federales conversaron durante unos 30 minutos con Tapia y Toviggino dentro de un vehículo ubicado en la pista del aeropuerto. Sin embargo, el FBI se negó a realizar comentarios y hasta el momento no existe una confirmación oficial de que se haya producido una requisa o confiscación de dispositivos.
Por lo tanto, debe diferenciarse entre la versión sobre una eventual conversación o intervención de agentes federales y la afirmación más grave de que los celulares fueron incautados. Esto último fue negado expresamente por la AFA y no fue confirmado por ninguna autoridad estadounidense.

El trasfondo de la investigación
La controversia surgió en el contexto de una investigación sobre operaciones comerciales y movimientos de dinero vinculados con negocios internacionales de la AFA en Estados Unidos.
Distintos medios señalaron que el expediente incluye documentación relacionada con TourProdEnter LLC, una sociedad vinculada al productor Javier Faroni que actuó como agente comercial para contratos internacionales de la asociación. Las operaciones bajo análisis comprenderían ingresos por patrocinios, derechos comerciales, partidos amistosos y otros negocios ligados a la Selección.
La existencia de una citación ante un Gran Jurado muestra que las autoridades estadounidenses buscan reunir documentación y testimonios. Pero la información disponible no permite establecer todavía si existe una acusación formal, quiénes serían los eventuales investigados ni qué hipótesis delictiva concreta analiza la Fiscalía.
Un Gran Jurado federal tiene la función de examinar pruebas, escuchar testimonios y determinar si existen fundamentos para avanzar con cargos. Sus actuaciones suelen desarrollarse bajo estricta reserva, por lo que la emisión de una citación no equivale a una imputación ni anticipa necesariamente la apertura de un juicio.
Ese contexto exige cautela. Existe una pesquisa y un requerimiento documental dirigido a un tercero, pero no está acreditado que Tapia y Toviggino hayan sido citados personalmente, detenidos, imputados o despojados de sus teléfonos.

La AFA apuntó contra los medios
La entidad no se limitó a negar las versiones. También acusó a medios y periodistas de difundir información inexacta o tergiversada y advirtió que podría iniciar acciones legales.
“La difusión de información inexacta o deliberadamente tergiversada genera una grave desinformación y afecta injustificadamente el honor y la imagen de personas e instituciones”, sostuvo el comunicado.
La AFA exhortó a verificar el contenido de los documentos antes de publicar afirmaciones y recordó que el rigor informativo constituye una obligación esencial del periodismo. También se reservó el derecho de iniciar acciones frente a publicaciones que considere falsas o engañosas.
La respuesta institucional intenta cerrar dos afirmaciones concretas: que Tapia y Toviggino fueron citados y que sus dispositivos fueron incautados. Sobre ambos puntos, la AFA asegura que no existe respaldo en el documento judicial conocido.
Sin embargo, el comunicado no niega la existencia de una actuación de la Justicia estadounidense ni que el requerimiento dirigido a un tercero busque información vinculada con autoridades de la asociación. Esa admisión mantiene abierto el interrogante sobre el alcance real de la pesquisa.

Lo confirmado y lo que todavía no está claro
Hasta el momento pueden establecerse tres hechos. El primero es que existe una citación emitida por un tribunal federal del Distrito Sur de Florida. El segundo es que esa citación está dirigida a un tercero y solicita su comparecencia ante un Gran Jurado, junto con la posible entrega de documentación y comunicaciones. El tercero es que, según la AFA, el documento no cita directamente a Tapia ni a Toviggino y tampoco registra el secuestro de bienes de su propiedad.
Lo que continúa sin confirmación oficial es si agentes del FBI interrogaron a los dirigentes en el aeropuerto, cuál es la identidad del tercero citado, qué documentación fue solicitada y qué relación concreta tiene la investigación con los contratos comerciales de la entidad.
El FBI no ofreció precisiones y la Justicia estadounidense no difundió públicamente detalles sobre el expediente. Esa falta de información impide presentar como hechos probados las versiones más graves que circularon durante las últimas horas.
La noticia, por lo tanto, no es que la investigación haya desaparecido. La noticia es que la AFA desmintió que sus dos principales dirigentes estén personalmente citados o hayan sufrido una incautación, mientras reconoció que existe un requerimiento judicial dirigido a otra persona para aportar información relacionada con autoridades de la institución.
La diferencia no es menor. Una cosa es estar mencionado en documentación requerida dentro de una investigación; otra muy distinta es haber sido citado, allanado o sometido a una medida judicial. Por ahora, la AFA sostiene que esa frontera fue cruzada por las versiones periodísticas, pero no por la Justicia de Estados Unidos.



























