Jorge Sola, Cristian Jerónimo, Hugo Godoy y Octavio Argüello destriparon el proyecto artículo por artículo frente a los diputados. Hablaron de transferencia multimillonaria al sector financiero, de inconstitucionalidad y de un escenario de drama social que se multiplicará si se aprueba. En la misma mesa, el representante de Rappi pedía aprobación. Fuera de micrófono, los cegetistas lo miraron feo. La foto perfecta del conflicto: los que laburan vs. los que precarizan.
Mientras afuera el país se preparaba para un paro general y adentro se cocinaba la ley que cambiará para siempre las reglas del trabajo, la CGT se sentó en la mesa chica del Congreso a decir lo que nadie del oficialismo quiere escuchar: esto no es modernización, es retroceso con nombre bonito.
El plenario de las comisiones de Legislación del Trabajo y de Presupuesto y Hacienda tuvo este miércoles un invitado incómodo: el triunviro completo de la CGT —Jorge Sola, Cristian Jerónimo, Octavio Argüello— más Hugo «Cachorro» Godoy por la CTA. Enfrente, o al lado, según como se mire, el director de Asuntos Corporativos de Rappi, Gabriel Buenos, sentado en la misma sala, defendiendo lo mismo que los sindicalistas venían a rechazar.
La escena, para quien sepa leer imágenes, era un resumen perfecto de la Argentina 2026: los que representan trabajadores y los que representan apps de delivery compartiendo espacio mientras se define el futuro del trabajo.
LOS NÚMEROS QUE LA CGT PUSO SOBRE LA MESA
Jorge Sola arrancó con un dato que debería haber hecho temblar las carpetas de los diputados: el artículo 163 de la reforma implica una transferencia multimillonaria de 6.000 millones de dólares que saldrán del salario de los trabajadores destinado a indemnizaciones para engrosar las arcas del sector financiero . Traducción: la plata de los despidos no va a los despedidos, va a los bancos.
El resto de su intervención fue un repaso por lo que el proyecto no dice pero hace:
🔹 Ley de Teletrabajo: la derogan sin reemplazo. «Lo que derogan no lo reemplazan con nada», sintetizó .
🔹 Trabajadores de plataforma: los mandan a la relación independiente. «Los dejan afuera y se los manda a la relación independiente» .
🔹 Salario dinámico: «se implementa como método de extorsión» .
🔹 Licencias por enfermedad: «la crueldad hacia los trabajadores no es un error, es un objetivo del proyecto» .
El cierre, para que quede claro: «No hay libertad si no hay justicia social y esta ley la deja afuera» .
CRISTIAN JERÓNIMO Y LA MEMORIA DE 2001
El vidriero habló de «un proyecto totalmente regresivo» que «va a contramano de la sociedad argentina» y «lo único que hace es quitarle derechos». Y soltó una advertencia con olor a historia: «Vamos a volver a ser una alternativa, vamos a volver a gobernar y a todo este daño que está generando este Gobierno le vamos a devolver la dignidad a los trabajadores. Este proceso se va a terminar» .
Antes, había tirado números que duelen: «Cada una hora en Argentina cierran empresas y se pierden puestos de trabajo» . Y sobre el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), fue directo: «Desfinancia el sistema previsional y lo están armando para las grandes corporaciones, para seguir timbeando» .
GODOY Y LA INCONSTITUCIONALIDAD
Hugo Godoy fue el más jurídico de la tarde, pero con la temperatura justa. Calificó el proyecto de «clara inconstitucionalidad» y denunció que «solamente nos otorgan cinco minutos para abordar un tema de más de 200 artículos, los cuales son todos en contra de los trabajadores y a favor de un grupo muy reducido de empresarios» .
Y conectó con la realidad urgente: «Si lo aprueban van a abrir y multiplicar un escenario de drama social que ya estamos transitando». Mencionó el cierre de Fate, con 920 trabajadores despedidos, y la muerte de una joven por consumir comida de la basura . La frase final: «Lo único que crece en Argentina es la precariedad laboral».
Para cerrar, una comparación que no es menor: «Como pasó con la Ley Banelco o con las Leyes de Obediencia Debida y Punto Final, nuestro pueblo fue capaz de construir otras mayorías en este Congreso para que esas leyes fueran derogadas» .
ARGÜELLO Y EL FANTASMA DE PATRÓN COSTAS
Octavio Argüello fue el encargado de ponerle historia a la crítica: «Estamos volviendo a la época de ‘Patrón Costas'», en referencia al representante de la oligarquía y los capitales extranjeros en 1943 . Y apuntó contra los que dan quórum: «El que da quórum está traicionando al pueblo».
Su definición del proyecto: «No son modificaciones por trabajo o tecnología, sino para ganar mayor plusvalía» . Defendió la actividad sindical, recordó que «anualmente modificamos nuestros convenios para que generen trabajo desarrollado» y concluyó con una frase de manual de resistencia: «Toda victoria es relativa y toda derrota es transitoria, no sea cosa que mañana se dé vuelta la torta» .
EL HOMBRE DE RAPPI Y EL SILENCIO QUE HABLA
En la misma sala, Gabriel Buenos, director de Asuntos Corporativos de Rappi, esperaba su turno para hablar a favor del proyecto. Los cegetistas, sentados en la mesa del medio, lo miraban de reojo. Fuera de micrófono, se cruzaron. No hubo gritos, pero sobraron gestos.
La escena era perfecta: los sindicalistas que representan a trabajadores con convenio, con derechos, con historia; y el ejecutivo de una app que representa el futuro que el proyecto consagra: trabajadores independientes, sin cobertura, sin obra social, sin vacaciones pagas, sin indemnización. El mismo futuro que la CGT vino a denunciar.
LO QUE ESTÁ EN JUEGO
La CGT fue al Congreso a decir lo que los informes técnicos confirman: el proyecto viola la Constitución, vacía el sistema previsional, transfiere plata al sector financiero, precariza el trabajo de plataforma, elimina derechos sin reemplazo y profundiza un drama social que ya tiene 920 despidos de Fate como anticipo.
El oficialismo, mientras tanto, apura la votación. Quiere la ley antes del 1° de marzo, para que Milei tenga un trofeo que mostrar. Los diputados dialoguistas negocian cambios cosméticos. Y Rappi, desde su silla, espera que todo salga como ellos quieren.
La CGT ya avisó: el juegos hay paro. Y después, lo que venga.



























