El precio de la nafta subió 542,7% desde 2023 y más de 24% en 2026, mientras el Estado recaudó $6,1 billones sin ejecutar en infraestructura. Intendentes de todo el país exigen retrotraer precios y reactivar la obra pública.
El conflicto por el precio de los combustibles dejó de ser un tema sectorial para convertirse en un problema económico y político de escala federal. La movilización de 150 intendentes al Ministerio de Economía refleja una tensión creciente entre la dinámica de precios, la recaudación fiscal y el deterioro de la infraestructura.
El eje del reclamo es claro: el aumento del precio de la nafta —que supera el 542% desde 2023— no encuentra correlato en inversión pública ni en mejoras en la red vial, a pesar de tratarse de un impuesto con asignación específica.

El dato central: combustibles en máximos históricos
Desde la asunción del actual gobierno:
- nafta: +542,7% nominal
- 2026: +24% en lo que va del año
- precio actual: más de $2.000 por litro
Este aumento responde a un cambio de política económica:
alineación plena con precios internacionales
eliminación de mecanismos de desacople (como el “barril criollo”)
El resultado es una transmisión directa del shock externo al mercado interno.
Recaudación récord sin destino específico
El punto más crítico del reclamo no es solo el precio, sino el uso de los recursos.
Según los datos el Estado recaudó $6,1 billones
Compuestos por:
- $3,1 billones (impuesto PAIS)
- $3 billones (impuesto a combustibles)
Sin embargo, esos fondos no fueron ejecutados conforme a su destino legal:
- 28,5% debería ir a infraestructura de transporte
- 50% a rutas (SISVIAL)
- parte a infraestructura hídrica
Esto implica una ruptura en la lógica del impuesto:
se cobra para infraestructura
pero no se invierte en infraestructura
Infraestructura: el costo del ajuste
El impacto más visible aparece en la obra pública.
Según los datos relevados:
- no se construyeron nuevas rutas
- no hubo mantenimiento significativo
- no se ejecutaron obras estratégicas
Esto genera un problema económico de fondo: deterioro de la infraestructura productiva
Y un efecto acumulativo:
- mayores costos logísticos
- menor competitividad
- encarecimiento de la economía
El costo futuro: más caro no invertir
El deterioro no es solo presente.
Tiene impacto a futuro:
no mantener rutas aumenta un 50% el costo por km
intervenir tarde puede multiplicar por 6 el costo total
En términos económicos el ajuste reduce gasto, hoy pero aumenta el costo mañana
Comparación internacional: precios altos sin justificación estructural
Argentina aparece entre los países donde más subió el combustible a nivel global.
Desde el conflicto en Medio Oriente:
- Argentina: +24%
- México: +9,8%
- Brasil: +7,6%
- Colombia: -0,7%
Incluso con producción propia:
- Argentina: u$s1,42/litro
- EE.UU.: u$s1,09
- Brasil: u$s1,31
Esto muestra una paradoja país productor con precios altos
El cambio de modelo: precios de mercado sin amortiguación
El esquema actual prioriza:
- precios internacionales
- eliminación de subsidios
- ajuste fiscal
Pero elimina mecanismos clave para el desacople interno y la amortiguación de shocks externos
Esto implica que cualquier crisis global, impacta directamente en la economía local
El efecto macro: inflación y actividad
El aumento de combustibles tiene impacto transversal:
- sube costos logísticos
- presiona sobre precios
- reduce ingreso disponible
Esto genera un efecto en cadena:
más inflación
menor consumo
menor actividad
El conflicto de fondo: recaudación vs desarrollo
El reclamo de los intendentes sintetiza una tensión estructural:
- el Estado aumenta recaudación
- pero reduce inversión
Esto cambia la función del sistema fiscal:
de motor de desarrollo
a herramienta de ajuste
Pagar más sin recibir más
El aumento de la nafta no es solo un problema de precios.
Es un problema de asignación.
Cuando:
- los combustibles suben más que la inflación
- la recaudación crece
- pero la obra pública desaparece
la economía entra en una dinámica regresiva.
Se paga más.
Pero se recibe menos.
Y en ese punto, el problema deja de ser energético.
Se vuelve estructural.



























