El análisis buscará establecer si las grabaciones atribuidas a Diego Spagnuolo son auténticas, fueron editadas o contienen fragmentos generados con inteligencia artificial. Los registros mencionan a la droguería Suizo Argentina y describen un supuesto sistema de retornos en la compra de medicamentos.
La investigación sobre las presuntas maniobras de corrupción en la Agencia Nacional de Discapacidad entra en una etapa decisiva. La Gendarmería Nacional comenzará a peritar cerca de 50 grabaciones atribuidas al exdirector del organismo Diego Spagnuolo, procesado junto con empresarios, intermediarios y otros exfuncionarios.
La medida fue ordenada por el juez federal Ariel Lijo y estará a cargo de especialistas de la Dirección de Criminalística y Estudios Forenses. El objetivo será determinar si la voz pertenece efectivamente a Spagnuolo, comprobar la integridad de los archivos y establecer si existieron cortes, ediciones, agregados o manipulaciones mediante inteligencia artificial.
Los audios difundidos públicamente describen un presunto sistema de direccionamiento de contrataciones, sobreprecios y cobro de retornos dentro del organismo encargado de asistir a personas con discapacidad. En distintos fragmentos se menciona a la droguería Suizo Argentina y aparecen referencias a funcionarios cercanos al núcleo presidencial.
Sin embargo, esas expresiones todavía deben ser sometidas al análisis técnico y judicial correspondiente. La pericia no determinará por sí sola si existieron las coimas denunciadas, pero podría establecer si las grabaciones son reales y si la voz corresponde al exfuncionario.
Spagnuolo se negó a entregar una muestra de su voz
La Justicia había convocado a Spagnuolo para obtener una muestra indubitable de su voz y compararla con los archivos investigados. El exdirector de la ANDIS rechazó someterse al procedimiento y sostuvo, mediante su defensa, que hacerlo podría afectar su garantía de no autoincriminación.
Sus abogados también cuestionaron la autenticidad de las grabaciones y afirmaron que presentarían cortes, intervenciones y posibles alteraciones realizadas con herramientas de inteligencia artificial.
La negativa no impedirá que la pericia continúe. El fiscal Franco Picardi propuso utilizar como material de comparación entrevistas y apariciones públicas de Spagnuolo en distintos medios de comunicación. De esa manera, los especialistas contarían con registros previamente identificados para realizar el cotejo acústico y fonético.
La situación expone una contradicción en la estrategia defensiva. Primero se reclamó que los audios fueran analizados para demostrar que eran falsos o estaban manipulados. Posteriormente, cuando se ordenó obtener una muestra de voz para efectuar la comparación, Spagnuolo se negó a colaborar y pidió frenar el procedimiento.
El juez Lijo rechazó suspender la medida y autorizó que el análisis avance. La discusión sobre la validez de la convocatoria y el valor que podrá asignarse al material continuará dentro del expediente.
Qué buscarán los peritos
El estudio comenzará con una caracterización técnica de cada archivo. Los especialistas deberán identificar su formato, duración, canales, tasa de muestreo, calidad, códec y metadatos disponibles. Esa información puede ayudar a reconstruir el origen de las grabaciones y detectar eventuales modificaciones.
Posteriormente se analizarán los segmentos atribuidos a Spagnuolo y se los comparará con registros públicos de su voz. Los peritos estudiarán parámetros acústicos, formas de pronunciación, frecuencias, pausas, respiración y otros elementos utilizados en la identificación forense de hablantes.
También buscarán discontinuidades, cambios ambientales, saltos, superposiciones o alteraciones que permitan establecer si los archivos fueron editados después de su grabación. La aparición de un corte no convertiría automáticamente todo el contenido en falso: será necesario determinar cuáles segmentos fueron intervenidos y cuáles conservan continuidad técnica.
Otro punto central será establecer si la voz presenta características humanas naturales o si pudo ser creada mediante sistemas de clonación, síntesis automática o conversión de texto a voz. La evaluación incluirá análisis espectrales, respiración, entonación, coherencia ambiental y variaciones imposibles de reproducir fácilmente mediante sistemas artificiales.
La conclusión deberá expresar el grado de compatibilidad entre la voz investigada y la de Spagnuolo, además de precisar las limitaciones metodológicas y el nivel de confianza alcanzado. En una pericia de estas características no siempre es posible obtener una respuesta absoluta, especialmente cuando los archivos difundidos no son los originales o atravesaron procesos de compresión.
Los audios no sostienen por sí solos la causa
Aunque las grabaciones desataron el escándalo político, no fueron utilizadas como fundamento principal de los procesamientos dictados en la investigación. El fiscal Picardi sostuvo que el expediente cuenta con elementos independientes, entre ellos documentación sobre contrataciones, dispositivos electrónicos secuestrados, movimientos financieros, comunicaciones y registros administrativos.
Esa distinción resulta determinante. Si la pericia confirmara que los audios fueron manipulados, las defensas intentarían utilizar el resultado para desacreditar la investigación completa. Pero la nulidad de las grabaciones no necesariamente provocaría la caída del expediente si se demuestra que las demás pruebas fueron obtenidas de manera independiente.
En sentido contrario, si Gendarmería concluye que la voz corresponde a Spagnuolo y que los segmentos relevantes no fueron alterados, el contenido podría incorporarse como un elemento probatorio adicional. La Justicia debería analizar entonces el contexto de las conversaciones, identificar a los interlocutores y comprobar mediante documentación cada una de las operaciones mencionadas.
Autenticar una grabación no equivale a demostrar automáticamente la responsabilidad penal de todas las personas nombradas. Las menciones a Karina Milei, Eduardo “Lule” Menem o los propietarios de Suizo Argentina constituyen señalamientos que requieren corroboración independiente. Hasta que esa conexión no sea probada, corresponde hablar de presuntas participaciones y no de culpabilidades establecidas.
Suizo Argentina, en el centro de las sospechas
La droguería Suizo Argentina, perteneciente a la familia Kovalivker, aparece mencionada reiteradamente en las grabaciones. La investigación busca establecer si determinadas compras de medicamentos e insumos fueron direccionadas y si existieron pagos indebidos para garantizar adjudicaciones dentro de la ANDIS.
Los empresarios también impulsaron cuestionamientos contra los audios y participaron del procedimiento mediante peritos de parte. Para las defensas, demostrar que los archivos fueron editados, obtenidos ilegalmente o difundidos sin una cadena de custodia confiable podría debilitar su utilización judicial.
Para la fiscalía, en cambio, el núcleo del expediente no depende exclusivamente de esas conversaciones. La pesquisa apunta a reconstruir un supuesto mecanismo organizado de defraudación al Estado en un área particularmente sensible: los recursos destinados a personas con discapacidad.
El resultado del peritaje puede fortalecer o debilitar una pieza importante del caso, pero no reemplazará la investigación patrimonial, documental y financiera. Si las grabaciones son auténticas, la Justicia tendrá que seguir el recorrido del dinero. Si fueron manipuladas, deberá determinar quién lo hizo, con qué propósito y qué partes permanecen intactas.
La voz puede abrir una puerta, pero la prueba definitiva estará en los contratos, las adjudicaciones y el destino de los fondos. En una causa sobre recursos para personas con discapacidad, la discusión no puede terminar en la calidad de un archivo: la pregunta de fondo continúa siendo quién se benefició y cuánto dinero público pudo haber sido desviado.


























