El empresario con línea directa al mileísmo, flamante ganador de Metrogas y protagonista de una expansión feroz en energía y medios, apareció sonriente en una reunión con Axel Kicillof en Nueva York. En Argentina hasta los afectos vienen con cartera diversificada.
José Luis Manzano apareció en una reunión empresarial con Axel Kicillof en Nueva York y dejó una enseñanza para los pequeños ahorristas: nunca hay que poner todos los huevos en la misma canasta presidencial.
El empresario mantiene vínculos fluidos con el Gobierno libertario y viene de quedarse, junto a sus socios, con Metrogas. Pero 2027 está demasiado cerca como para enamorarse.
Y Manzano podrá tener inversiones de riesgo.
Amores de riesgo, jamás.
Un hombre con cobertura
La foto difundida muestra a Kicillof junto a Manzano, Carlos Bianco y Pablo López. Sonrisas, conversación y esa cordialidad empresarial que permite pasar del liberalismo al peronismo sin pagar peaje ideológico.
Manzano no cambió de vereda.
Está comprando propiedades en las dos.
Su expansión reciente ayuda a comprender el entusiasmo por conversar con todos. Edenor, junto a Daniel Vila y Mauricio Filiberti, ofertó USD 780 millones por Metrogas. Mercurio Energy Group, vinculada a Manzano, se quedó con la refinería Dock Sud y una red de casi 900 estaciones Shell. Además, la sociedad que integra con Vila, Gustavo Scaglione y Claudio Belocopitt compró Telefe por USD 104 millones.
Mientras algunos argentinos diversifican comprando dos marcas de fideos, Manzano diversifica comprando sectores económicos.
Axel descubre Wall Street
Kicillof también aprovechó Nueva York.
Se reunió con empresarios y representantes de fondos tenedores de deuda bonaerense, entre ellos Vanguard, Eaton Vance y GoldenTree. También participaron representantes de compañías como Microsoft, Mastercard, Google, MetLife y Dreyfus.
El gobernador cuestionó el RIGI y defendió una política industrial que contemple grandes y pequeñas empresas, empleo y ambiente.
Todo muy nacional y popular.
Pero explicado en Manhattan, que siempre mejora la acústica.
Además habló con fondos de inversión sobre la deuda provincial y aseguró que la realidad macroeconómica que exhibe el Gobierno nacional no coincide con la que vive la población.
Nada extraño.
La política argentina viaja a Nueva York para explicar que Wall Street no entiende la calle.
Y la calle no puede pagar el pasaje para explicárselo.
No es traición, es cartera
La presencia de Manzano es el dato político.
Si Milei llega fuerte a 2027, ya se conocen.
Si Kicillof crece, ya se saludaron.
Y si aparece un tercero, probablemente ya tenga agendada la reunión.
Porque mientras los militantes todavía discuten quién es liberal, peronista, traidor, compañero o enemigo, los que hacen negocios aprendieron hace décadas que las ideologías vencen antes que los contratos.
Manzano no cruzó de bando.
Simplemente aseguró el suministro por las dos puntas.


























