Después del escándalo por los gastos de la Quinta, la caída de Belén Agudiez y la purga del personal civil, Milei puso Casa Militar a ordenar la residencia. El coronel Fernando Tereso quedó al frente de una misión inesperada: conseguir que Olivos funcione sin que un churrasco termine en conflicto armado.
La motosierra llegó tan lejos que terminó necesitando al Ejército para cortar el pasto.
Javier Milei decidió militarizar el funcionamiento de la Quinta de Olivos después del escándalo que terminó con la salida de Belén Agudiez y buena parte del personal civil. La tarea operativa quedó en manos del coronel Fernando Tereso, segundo jefe de Casa Militar.
Sí: Tereso tiene que limpiar el desastre.
No hacía falta contratar un humorista.
De la casta al cuartel
La crisis explotó alrededor del manejo de la residencia presidencial: la compra de 29 toneladas de carne por más de $500 millones, una licitación de $700 millones para jardinería y mantenimiento, familiares contratados y otras denuncias sobre proveedores y gastos.
La respuesta presidencial fue sencilla: civiles afuera, uniformados adentro.
Habrá cocineros militares, jardineros militares y hasta peluquero militar.
El Estado era demasiado grande hasta que hubo que hacerle el degradé al Presidente.
La batalla del churrasco
El problema es que entre los militares no sobran voluntarios para Olivos.
La preocupación es bastante terrenal: nadie quiere poner en riesgo su carrera porque al comandante en jefe se le ocurrió pedir comida de madrugada y el churrasco llegó pasado.
Años preparándose para defender la soberanía y el enemigo terminó siendo el punto de cocción.
Ni San Martín cruzó los Andes con semejante presión.
También tiemblan los edecanes
Más delicada es la situación de los edecanes presidenciales. Según las versiones conocidas, habrían pedido instrucciones a sus respectivas fuerzas sobre cómo proceder frente a determinadas situaciones consideradas inusuales.
Ahí la sátira empieza a escribir sola.
Cuando quienes deben asistir al Presidente preguntan cómo hay que asistir al Presidente, el protocolo ya viene sin manual.
Operación Tereso
Fernando Tereso fue jefe de prensa del Ejército y segundo jefe del Regimiento de Granaderos a Caballo. Ahora deberá coordinar una residencia presidencial donde hasta la peluquería entra en la cadena de mando.
La revolución prometió administrar el país como una empresa.
Después quiso manejarlo como un emprendimiento familiar.
Y terminó poniendo al Ejército en la cocina.
El operativo se llama Casa Militar.
Pero el coronel se apellida Tereso.
La realidad ya entregó el remate.



























