Un nuevo terremoto sacudió el país centroamericano el lunes 12 de octubre, después del fuerte movimiento del viernes. Las autoridades reportan al menos 27 heridos, 656 centros educativos afectados y 598 personas alojadas en albergues. El Canal de Panamá continúa operando con normalidad.
Panamá continúa bajo estado de emergencia tras una nueva sacudida sísmica registrada el lunes 12 de octubre. El Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá informó una magnitud de 6,3, mientras que el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) estableció una magnitud de 6,1. El epicentro se ubicó en la región de Veraguas, aproximadamente 17 kilómetros al oeste de Río Grande, a una profundidad de 11 kilómetros según el organismo estadounidense.
El movimiento se produjo tres días después del terremoto del viernes 9 de octubre, de magnitud 7,7 según el USGS, que ocasionó daños en viviendas, hospitales, escuelas, edificios públicos y carreteras de distintas provincias. Desde entonces se registraron más de 200 réplicas. Las autoridades no comunicaron inicialmente nuevas víctimas ni daños significativos atribuibles específicamente al temblor del lunes.
Aumentan los daños y las necesidades de asistencia
El Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC) publicó el 12 de octubre un nuevo balance que contabiliza 656 centros educativos con afectaciones de distinta gravedad, incluidos establecimientos con derrumbes. Además, informó que 598 personas permanecen alojadas en 14 albergues.
En Veraguas se registraron 420 viviendas afectadas y daños en 22 centros de salud. En Coclé, otras 318 residencias sufrieron consecuencias del terremoto, mientras que en Herrera se contabilizaron 302 viviendas dañadas. También se reportaron comunidades incomunicadas, problemas en caminos y puentes y afectaciones en instalaciones sanitarias.
Los equipos de emergencia evaluaron a 1.744 familias y trasladaron por vía aérea cerca de 31,6 toneladas de asistencia humanitaria, además de distribuir 240 toneladas de agua para comunidades y hospitales. Reuters informó previamente de al menos 27 heridos, sin fallecidos confirmados.
Puertos cerrados y actividad normal en el Canal
La Autoridad Marítima de Panamá (AMP) confirmó que los puertos estatales Vidal y Mutis, en Veraguas, y Almirante, en Bocas del Toro, permanecen cerrados preventivamente. La restricción también alcanza a instalaciones portuarias de Coclé, Herrera y Los Santos, mientras se realizan inspecciones estructurales.
Los cierres responden a las consecuencias del terremoto del 9 de octubre. La AMP aclaró que determinados servicios de autorización de salida de embarcaciones continúan habilitados.

Por su parte, el Canal de Panamá mantiene sus operaciones normales, sin interrupciones significativas en el tránsito de buques. La continuidad de esta vía interoceánica permite sostener una de las principales rutas del comercio marítimo internacional pese a la emergencia.
El Gobierno del presidente José Raúl Mulino declaró el estado de emergencia nacional para facilitar la asistencia y la reparación de infraestructuras. SINAPROC continúa evaluando daños, distribuyendo suministros y monitoreando la actividad sísmica. Las cifras oficiales permanecen sujetas a actualización conforme avancen las inspecciones en las localidades afectadas.



























