La segunda jornada de los dieciseisavos de final dejó dos de los mayores golpes del Mundial 2026. Paraguay eliminó a Alemania en los penales y Marruecos hizo lo propio frente a Países Bajos, mientras Brasil derrotó a Japón y mantuvo intacto su sueño de conquistar el sexto título mundial.
El Mundial 2026 confirmó una vez más que la fase de eliminación directa no entiende de historia, jerarquías ni favoritismos. La jornada disputada este lunes entregó dos batacazos que modificaron el cuadro del torneo y volvieron a demostrar que las diferencias entre las tradicionales potencias y las selecciones emergentes son cada vez más estrechas.
Brasil fue el único de los grandes que logró cumplir con los pronósticos. El conjunto dirigido por Carlo Ancelotti derrotó 2-1 a Japón en Houston después de un encuentro mucho más exigente de lo esperado. Los asiáticos plantearon un partido intenso, con presión alta y una defensa de cinco hombres que durante largos pasajes logró incomodar a la ofensiva brasileña. Sin embargo, la calidad individual del pentacampeón mundial terminó inclinando la balanza y permitió que la «Canarinha» asegurara su clasificación a los octavos de final.
La gran sorpresa de la jornada llegó en Foxborough, donde Paraguay escribió una de las páginas más importantes de su historia reciente. Después de igualar 1-1 tras ciento veinte minutos de juego, la selección guaraní derrotó 4-3 a Alemania en la definición por penales y avanzó a los octavos de final. Julio Enciso abrió el marcador para los sudamericanos con el primer gol paraguayo en una fase eliminatoria de una Copa del Mundo, Kai Havertz igualó para los europeos y el desenlace terminó favoreciendo al conjunto dirigido por Gustavo Alfaro gracias a una ejecución decisiva de José Canale. La eliminación también significó la primera derrota alemana en una definición por penales en la historia de los Mundiales, un dato que refleja la magnitud del golpe deportivo sufrido por una de las selecciones más poderosas del planeta.
La noche cerró con otro resultado que volvió a desafiar la lógica previa. Marruecos eliminó a Países Bajos en Monterrey tras igualar 1-1 y vencer 3-2 desde los doce pasos. Los neerlandeses habían tomado ventaja con un gol de Cody Gakpo, quien atravesaba además un difícil momento personal, pero los africanos reaccionaron en tiempo de descuento gracias a un cabezazo de Issa Diop que llevó el encuentro al alargue. En la serie de penales apareció nuevamente la figura del arquero Yassine Bounou, decisivo para sostener la ilusión marroquí, antes de que Ismael Saibari convirtiera el remate definitivo que desató el festejo de miles de hinchas presentes en el Estadio Monterrey.
Los resultados alteraron significativamente el cuadro de la Copa del Mundo. Brasil avanzó y aguardará al vencedor del duelo entre Costa de Marfil y Noruega, mientras que Paraguay enfrentará al ganador del cruce entre Francia y Suecia. Marruecos, por su parte, se medirá con Canadá, que había inaugurado los dieciseisavos eliminando a Sudáfrica con un gol agónico de Stephen Eustáquio.
Con apenas cuatro partidos disputados en la fase de eliminación directa, el Mundial ya dejó afuera a dos candidatos tradicionales como Alemania y Países Bajos. La ampliación del torneo, el crecimiento competitivo de selecciones históricamente relegadas y la ausencia de margen para el error están construyendo una Copa del Mundo donde cada encuentro parece dispuesto a desafiar cualquier pronóstico previo.



























