La artista afrocolombiana Isabella Quiñónez Trujillo transforma la experiencia cotidiana del racismo en arte público. Desde Europa, sus ilustraciones y fotografías convierten la ciudad en un mapa de memoria y resistencia. Este 8 de marzo, además, su obra habita la antología Aquelarre de Negras y llega a InfoNegro con una nueva sección visual Mirada Mestiza.
Las ciudades suelen parecer tranquilas cuando se las observa desde lejos, como si las avenidas limpias, los edificios ordenados y los parques bien cuidados bastaran para sostener la ilusión de una convivencia pacífica; sin embargo, basta demorarse un poco más, escuchar lo que ocurre en las esquinas o mirar con paciencia la memoria que se esconde detrás de los muros para descubrir otra historia: la de esas pequeñas violencias cotidianas que rara vez aparecen en los relatos oficiales, pero que permanecen grabadas en los cuerpos de quienes las atraviesan.
Para Isabella Quiñónez Trujillo, artista afrocolombiana nacida en Cali y radicada hoy en Zagreb, Croacia, la ciudad dejó de ser simplemente un lugar donde vivir para convertirse en algo mucho más complejo: un archivo. No un archivo institucional, ordenado y silencioso como los que guardan los documentos oficiales de la historia, sino un archivo vivo donde se acumulan experiencias que hablan de racismo, de género, de migración y de esa sensación persistente de extranjería que acompaña a quienes habitan un territorio que no siempre está dispuesto a recibirlos.
Su obra nace precisamente de esa experiencia concreta. No surge de una teoría abstracta ni de un gesto estético vacío pensado para el circuito del arte contemporáneo, sino de la vida cotidiana, de las conversaciones con otras mujeres racializadas, de los episodios que se repiten con una frecuencia inquietante en los espacios urbanos y que terminan construyendo una cartografía invisible del prejuicio.
En ese sentido, el trabajo de Isabella se mueve entre dos registros que rara vez conviven con tanta claridad: el testimonio y la intervención. Sus obras no se limitan a narrar lo que ocurrió; regresan al lugar donde ocurrió, obligando al espacio urbano a recordar aquello que normalmente se intenta olvidar.

Un mapa de lo que ocurrió
Uno de los proyectos que mejor resume esta búsqueda se titula “A Map of What Happened” —Un mapa de lo que ocurrió—, y parte de una idea tan simple como poderosa: registrar en un plano de la ciudad de Zagreb los lugares donde la artista vivió episodios de racismo o sexismo, fotografiar esos espacios y luego intervenir esas imágenes con ilustraciones que revelan aquello que normalmente permanece oculto bajo la superficie aparentemente neutral del paisaje urbano.
Las fotografías se toman en el mismo lugar y, siempre que es posible, a la misma hora en que sucedieron los hechos. De ese modo, el tiempo mismo queda inscrito en la imagen, como si cada fotografía funcionara también como una pequeña cápsula de memoria.
Sobre esas escenas aparentemente ordinarias, Isabella dibuja figuras de líneas simples y colores intensos que recuerdan el lenguaje del cómic o de la ilustración infantil. El contraste es deliberado: frente a la dureza del entorno urbano, esas figuras parecen frágiles, vulnerables, casi fuera de lugar. Pero justamente allí aparece la potencia del gesto artístico, porque lo que se vuelve visible no es solo la escena representada sino la violencia silenciosa que atraviesa el espacio público.

Imágenes que interrumpen el paisaje
En una de las imágenes, una pared con la frase “STOP MIGRANTS” se impone sobre la calle mientras una pequeña figura femenina avanza sola por la vereda, como si la ciudad entera estuviera observándola.
En otra escena, dos jóvenes blancos se acercan a una mujer negra para preguntarle cuánto cobra por sexo, una escena que resume en pocos trazos la persistencia de la sexualización colonial de los cuerpos racializados.
En otra más, un grupo de niños insulta a una mujer afrodescendiente cuando sale de la escuela.
Cada imagen es una memoria.
Cada memoria, un punto en el mapa.
Y cada punto revela algo que la ciudad preferiría mantener en silencio.

Cuando la obra vuelve al lugar de la herida
Sin embargo, Isabella no se limita a registrar esas experiencias. Parte fundamental de su práctica consiste en devolver esas imágenes al espacio público, transformándolas en stickers o pequeñas intervenciones urbanas que se colocan en los mismos lugares donde ocurrieron los episodios originales.
El gesto tiene algo de ritual. La obra vuelve al escenario de la historia y obliga a la ciudad a mirarse a sí misma.
Algunas de esas intervenciones son arrancadas.
Otras son vandalizadas.
Otras pasan desapercibidas.
Otras quedan cubiertas por nuevos grafitis.
Pero incluso esas reacciones forman parte del proyecto, porque revelan las tensiones que atraviesan el espacio urbano y convierten la obra en un diálogo abierto sobre visibilidad, memoria y resistencia.

Messtiza: identidad en movimiento
Isabella firma muchas de sus obras con el nombre Messtiza, un juego de palabras que mezcla mestiza con mess —desorden— para nombrar esa identidad compleja que surge cuando las historias afro, indígenas y migrantes se cruzan en un mismo cuerpo.
No se trata solo de un seudónimo artístico, sino de una posición política. Aceptar la mezcla, la contradicción y el movimiento como parte inevitable de la identidad contemporánea implica también rechazar las categorías rígidas con las que muchas sociedades siguen intentando clasificar a las personas.
Ese mismo principio aparece en su lenguaje visual. Fotografía documental, ilustración, color digital y arte callejero conviven dentro de una estética híbrida que se niega a elegir entre el museo y la calle, entre la intimidad del testimonio y la potencia del espacio público.

Aquelarre de Negras: arte y poesía
El trabajo de Isabella no se limita a las artes visuales.
Este 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora, su arte también forma parte de un proyecto literario colectivo que promete abrir nuevas conversaciones dentro del campo cultural afrodescendiente. Ese día el Colectivo Flota Negra pondrá en preventa “Aquelarre de Negras: Unidas por la lucha”, una antología poética que reúne autoras afrodescendientes, originarias y disidentes de Sudamérica y el Caribe.
El libro, coordinado por la periodista dominico-argentina Melina Schweizer, nació durante la pandemia, cuando escritoras de distintos países comenzaron a encontrarse virtualmente para compartir poemas, experiencias y preguntas sobre la memoria, el racismo y la resistencia.
Con el tiempo, esas conversaciones se convirtieron en una obra colectiva de 110 páginas donde conviven poesía, política, ternura y rabia.
Dentro de ese libro, Isabella habita el proyecto de dos maneras: con sus poemas y con su arte visual. Es la autora de la portada, la contraportada y de las ilustraciones que recorren la edición, donde aparecen espejos que devuelven reflejos inciertos, pieles que se endurecen a fuerza de golpes y distancias que borran los pasos pero no el amor.
Es, en definitiva, la misma sensibilidad que atraviesa su obra plástica: una mirada que transforma la experiencia personal en memoria colectiva.

Mirada Meztisa
Esa mirada también tendrá pronto un espacio propio dentro de InfoNegro. Muy pronto, Isabella inaugurará aquí una nueva sección titulada “Mirada Meztisa”, donde ilustrará acontecimientos del mundo contemporáneo desde una perspectiva antirracista, antifascista, antisexista y afrofeminista.
Porque el arte, cuando se atreve a mirar de frente las tensiones del presente, deja de ser solo una cuestión estética para convertirse en una forma de lectura política del mundo.
La memoria de las ciudades
En un tiempo donde las imágenes circulan con una velocidad que muchas veces impide detenerse a mirar, el trabajo de Isabella Quiñónez Trujillo propone exactamente lo contrario: observar con paciencia, escuchar lo que dicen las ciudades y reconocer que cada calle, cada pared y cada esquina guardan historias que todavía esperan ser contadas.
A veces basta una ilustración pegada en un muro para recordarlo.
Las ciudades también tienen memoria.
Y tarde o temprano esa memoria encuentra la forma de hacerse visible.






























