En su primera conferencia como vocero presidencial, Adrián Ravier defendió la quita de subsidios y sostuvo que quienes no puedan afrontar las nuevas tarifas deberán consumir menos. Sus declaraciones reavivaron el debate sobre el impacto social del ajuste en medio de la ola polar.
El nuevo vocero presidencial, Adrián Ravier, tuvo un estreno que rápidamente quedó envuelto en la polémica. En su primera conferencia de prensa en la Casa Rosada, defendió la política de quita de subsidios impulsada por el gobierno de Javier Milei y afirmó que los usuarios deberán adaptarse al aumento de las tarifas, incluso reduciendo el consumo de gas si no pueden afrontar el costo.
«Este gobierno considera que las tarifas de los servicios públicos deben volver a sus precios de mercado, por lo menos a cubrir sus costos», sostuvo el funcionario al explicar la estrategia oficial de desregulación y reducción del gasto público.
En ese marco, reconoció que la actualización tarifaria implica un fuerte impacto para los hogares. «Te tengo que duplicar el gas, te tengo que duplicar el agua, te tengo que duplicar el costo de la electricidad», expresó, para luego agregar que esa situación llevará a muchas familias a modificar sus hábitos de consumo.
«Ahora que está más caro el gas, voy a tratar de abrigarme más que prender el gas», afirmó Ravier al ejemplificar cómo, según su visión, reaccionarán los usuarios frente a las nuevas tarifas.
La frase recordó inmediatamente una de las expresiones más cuestionadas del expresidente Mauricio Macri durante los primeros tarifazos de su gestión, cuando recomendó a los argentinos «ponerse un pulóver» en lugar de aumentar la calefacción.
El vocero justificó la eliminación gradual de los subsidios apelando a uno de los principios económicos defendidos por el oficialismo. «No hay almuerzo gratis», citó, retomando la conocida frase del economista Milton Friedman para argumentar que el costo de los servicios debe ser asumido por quienes los utilizan.
«Esos subsidios que se les daban a empresas como Camuzzi, Edenor o Edesur alguien los tiene que pagar. Nosotros creemos que cada individuo, como principal beneficiario del servicio, debe hacerse cargo de la tarifa», señaló.
Las declaraciones llegan en un contexto especialmente sensible. Gran parte del país atraviesa una intensa ola de frío, mientras continúan los aumentos en las tarifas de gas y electricidad y crecen las dificultades de numerosos hogares para afrontar el pago de los servicios básicos.
El debut de Ravier dejó en claro que, pese al cambio de nombres, la estrategia comunicacional del Gobierno mantiene el mismo eje discursivo: defender el ajuste tarifario como una condición necesaria para alcanzar el equilibrio fiscal, aun cuando implique un mayor esfuerzo económico para los usuarios. Las expresiones del nuevo vocero ya comenzaron a generar fuertes críticas desde la oposición, sindicatos y organizaciones sociales, que cuestionaron el mensaje por considerar que minimiza el impacto que el aumento de los servicios tiene sobre millones de familias argentinas.



























