El Ministerio de Salud advirtió sobre el riesgo de reintroducción del sarampión tras el regreso de miles de hinchas desde Estados Unidos, México y Canadá. La enfermedad puede contagiar hasta a 18 personas por cada caso y no tiene tratamiento específico. El Gobierno pidió completar los esquemas de vacunación para evitar que Argentina pierda el estatus de país libre de transmisión endémica.
El regreso de miles de argentinos que viajaron para asistir al Mundial de Fútbol 2026 encendió una nueva alarma sanitaria. El Ministerio de Salud de la Nación emitió un comunicado epidemiológico en el que advierte sobre el riesgo de reintroducción del virus del sarampión, una enfermedad altamente contagiosa que había sido eliminada de la circulación endémica en el país, pero que vuelve a representar una amenaza debido al incremento de casos registrados en distintos países del continente.
La advertencia llega en un contexto internacional complejo. Durante 2025 y 2026, la Región de las Américas experimentó un aumento sostenido de casos y brotes de sarampión, situación que elevó el riesgo de importación del virus hacia países que habían logrado controlar su circulación. La masiva movilización de personas durante el Mundial, celebrado en Estados Unidos, México y Canadá, incrementa las probabilidades de que viajeros infectados puedan introducir nuevamente la enfermedad en Argentina.
Según el comunicado oficial, «la situación epidemiológica del sarampión en la Región de las Américas evidencia un incremento sostenido del riesgo de reintroducción del virus en países que han logrado interrumpir su transmisión endémica». El Ministerio explicó que la circulación activa del virus en distintos territorios, sumada a brotes de gran magnitud registrados en la región, obliga a reforzar la vigilancia epidemiológica y las estrategias de prevención.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) también manifestó su preocupación por el descenso en las coberturas de vacunación observado en varios países del continente durante los últimos años. El organismo advirtió que las brechas de inmunización están generando una acumulación de personas susceptibles, creando las condiciones para que el virus vuelva a propagarse allí donde logra ingresar.
En Argentina, el riesgo externo coincide con una situación interna que preocupa a los especialistas. El Ministerio reconoce que las coberturas de vacunación se mantienen por debajo de las metas recomendadas, especialmente en algunos grupos etarios, y que persisten debilidades en determinados indicadores de vigilancia epidemiológica. La combinación de ambos factores aumenta la vulnerabilidad frente a una eventual introducción del virus.

Un virus extremadamente contagioso
El sarampión está considerado como una de las enfermedades infecciosas más contagiosas que existen. Es provocado por un virus que se transmite por vía aérea mediante pequeñas gotas respiratorias expulsadas al toser, estornudar o incluso hablar.
Su capacidad de propagación es extraordinaria. Los especialistas estiman que cada persona infectada puede contagiar entre 12 y 18 personas susceptibles, un nivel de transmisibilidad muy superior al de muchas otras enfermedades respiratorias.
Además, el virus puede permanecer suspendido en el aire o adherido a superficies durante varias horas, lo que facilita su propagación en lugares cerrados, aeropuertos, medios de transporte y espacios con gran circulación de personas.

Cuáles son los síntomas
El período de incubación suele oscilar entre 10 y 14 días después del contagio.
Los primeros síntomas incluyen:
- fiebre alta;
- tos persistente;
- secreción nasal;
- conjuntivitis;
- malestar general.
Posteriormente aparecen las denominadas manchas de Koplik, pequeñas lesiones blanquecinas en el interior de la boca consideradas uno de los signos característicos de la enfermedad.
Pocos días después se desarrolla el exantema o sarpullido típico, que comienza en el rostro y detrás de las orejas para luego extenderse progresivamente hacia el cuello, el tronco, los brazos y finalmente las piernas.
Aunque muchas personas evolucionan favorablemente, el sarampión puede provocar complicaciones graves, especialmente en niños pequeños, personas inmunocomprometidas y adultos sin inmunización.

Las complicaciones pueden ser severas
El Ministerio recuerda que hasta un 30% de los pacientes puede desarrollar complicaciones.
Entre las más frecuentes aparecen:
- neumonía viral primaria;
- neumonía bacteriana secundaria;
- otitis;
- diarrea grave;
- encefalitis;
- secuelas neurológicas permanentes.
En algunos casos, especialmente en personas vulnerables, estas complicaciones pueden provocar discapacidad permanente e incluso la muerte.
Precisamente por ello el sarampión continúa siendo una enfermedad de notificación obligatoria en prácticamente todos los países del mundo.

La vacuna sigue siendo la principal herramienta
A diferencia de otras enfermedades virales, no existe un tratamiento antiviral específico contra el sarampión. La atención médica consiste en controlar los síntomas y tratar las complicaciones cuando aparecen.
Por ese motivo, la vacunación continúa siendo la estrategia más eficaz para prevenir tanto la enfermedad como la circulación del virus.
Frente al escenario epidemiológico actual, el Ministerio de Salud decidió adelantar la aplicación de la segunda dosis de la vacuna triple viral. Hasta ahora se administraba al ingreso escolar, pero desde este año comenzó a aplicarse entre los 15 y los 18 meses de edad para los niños nacidos a partir del 1° de julio de 2024, con el objetivo de alcanzar la inmunización completa en edades más tempranas.

Recomendaciones para quienes viajaron al Mundial
Las autoridades sanitarias pidieron especialmente a quienes regresan del Mundial verificar que tengan completo el esquema de vacunación.
También recomendaron que los menores de 12 meses que deban viajar reciban una «dosis cero» de vacuna doble o triple viral, mientras que los niños mayores de un año deben contar con las dosis correspondientes al calendario nacional.
En el caso del personal de salud, se exige acreditar dos dosis de vacuna con componente antisarampionoso aplicadas después del primer año de vida o demostrar inmunidad mediante serología positiva.
El Ministerio aconseja además que cualquier persona que haya viajado y presente fiebre igual o superior a 38 grados acompañada de sarpullido durante el viaje o dentro de los 30 días posteriores al regreso consulte inmediatamente al sistema de salud, informe su antecedente de viaje y evite asistir a lugares públicos para disminuir el riesgo de transmisión.

Un logro sanitario que puede perderse
Argentina logró eliminar la circulación endémica del sarampión gracias a décadas de campañas de vacunación sostenidas. Ese estatus constituye uno de los principales logros de la salud pública nacional y es reconocido por organismos internacionales.
Sin embargo, mantener esa condición exige una vigilancia epidemiológica permanente. Basta con que el virus sea importado por un viajero y encuentre grupos con baja cobertura de vacunación para que puedan generarse cadenas de transmisión local.
Por esa razón, el Ministerio insiste en que la prevención no depende únicamente del sistema sanitario, sino también del cumplimiento de los calendarios de vacunación por parte de la población.
El regreso de miles de argentinos desde el Mundial representa un desafío adicional para la vigilancia epidemiológica. Aunque la mayoría de los viajeros no presenta riesgos, las autoridades consideran que el contexto internacional obliga a extremar las medidas de prevención para impedir que una enfermedad prevenible vuelva a instalarse en el país y comprometa un estatus sanitario alcanzado tras décadas de esfuerzo.



























