El exdiputado recuperó la libertad tras permanecer más de 15 horas detenido, pero la investigación judicial continúa. La Fiscalía busca determinar qué ocurrió durante el episodio registrado en el barrio porteño de Belgrano y ya avanza sobre cuatro pruebas consideradas fundamentales para definir el futuro de la causa.
La causa judicial que involucra al exdiputado Facundo Moyano continúa abierta pese a que la Justicia ordenó su liberación luego de permanecer más de quince horas detenido. El expediente, que investiga presuntas lesiones y privación ilegítima de la libertad en un contexto de violencia de género, sigue en etapa de recolección de pruebas mientras la Fiscalía intenta reconstruir con precisión lo ocurrido durante la madrugada del martes en el barrio de Belgrano.
El caso se inició luego de que efectivos de la Policía de la Ciudad y personal del SAME acudieran a un llamado de emergencia que alertaba sobre una mujer semidesnuda corriendo por la vía pública junto a un hombre. Ambos fueron identificados como Facundo Moyano y Candela Arizaga.
Según trascendió, en un primer momento la mujer habría manifestado que había sido agredida por el exlegislador, lo que motivó la inmediata detención de Moyano y el traslado de Arizaga al Hospital Pirovano para recibir atención médica.
La declaración que cambió el rumbo de la causa
Horas después, al declarar ante la División Protección Familiar de la Policía de la Ciudad, Arizaga modificó su versión inicial y sostuvo que no había sufrido agresiones por parte de Moyano.
Tras ese cambio de declaración, la Justicia dispuso un allanamiento en la vivienda del exdiputado, recibió su declaración indagatoria y finalmente resolvió concederle la libertad.
Al abandonar la sede judicial, Moyano aseguró ante los medios que «está todo aclarado».
Sin embargo, la liberación no implicó el cierre del expediente. Como medida preventiva, el juez dispuso una prohibición de acercamiento de 300 metros y la prohibición de mantener cualquier tipo de contacto con la denunciante mientras continúa la investigación.
Las cuatro pruebas que analiza la Fiscalía
El fiscal Julián Pistone mantiene abiertas distintas líneas de investigación y concentra el trabajo en cuatro elementos considerados claves para determinar qué ocurrió:
Las cámaras de seguridad. Los investigadores revisan las imágenes obtenidas en la zona de Belgrano para reconstruir los movimientos previos y posteriores al episodio y establecer la dinámica de los hechos.
Los informes médicos. La Fiscalía analiza las pericias realizadas a la mujer para establecer si existieron lesiones compatibles con los delitos investigados y determinar su gravedad.
El resultado del allanamiento. También forman parte del expediente las actuaciones realizadas durante el procedimiento en el domicilio de Moyano, donde se buscó recolectar elementos de interés para la causa.
Los testimonios y nuevas declaraciones. Además de las declaraciones ya incorporadas al expediente, la Fiscalía prevé continuar tomando testimonios y volver a escuchar a Candela Arizaga para contrastar las distintas versiones brindadas hasta el momento.
La investigación puede seguir aunque no exista acusación
Uno de los aspectos jurídicos centrales del caso es que uno de los delitos bajo investigación —la presunta privación ilegítima de la libertad— es de acción pública.
Esto significa que la Fiscalía puede continuar impulsando la investigación aun cuando la presunta víctima decida no sostener una acusación penal.
En ese sentido, el abogado Ignacio Barrios explicó que el Ministerio Público Fiscal tiene la obligación de reunir todas las pruebas disponibles para determinar si existen elementos suficientes que permitan confirmar o descartar la existencia de los delitos investigados.
Qué puede ocurrir ahora
En las próximas horas se esperan los primeros resultados de las pericias ordenadas por la Fiscalía y no se descarta la incorporación de nuevas medidas de prueba.
Mientras tanto, el expediente permanece abierto y será la evidencia reunida durante la investigación la que determinará si la causa avanza hacia una imputación formal o si finalmente queda descartada la comisión de algún delito.



























