La victoria 2-0 sobre Ecuador, que clasificó a México a los octavos de final del Mundial 2026, terminó con una tragedia en Ciudad de México. Tres personas murieron por asfixia en medio de una multitud de casi un millón de hinchas que salió a celebrar.
Lo que comenzó como una celebración histórica por la clasificación de México a los octavos de final del Mundial 2026 terminó convertido en una tragedia. Mientras cerca de un millón de personas copaban las calles de Ciudad de México para festejar la victoria 2-0 frente a Ecuador, al menos tres personas murieron por asfixia en medio de las aglomeraciones.
La Secretaría de Salud Pública de la capital mexicana confirmó inicialmente el fallecimiento de un hombre de 44 años y una joven de 19, quienes, pese a recibir maniobras avanzadas de reanimación por parte de los equipos de emergencia, no lograron sobrevivir. Horas más tarde, las autoridades actualizaron el balance y confirmaron una tercera víctima fatal, elevando a tres el número de fallecidos durante los festejos.

El triunfo de la selección mexicana desató una movilización masiva en distintos puntos de la capital, especialmente en el entorno del Estadio Azteca y las principales avenidas de la ciudad. Miles de familias, grupos de amigos y turistas salieron a celebrar el pase a la siguiente ronda del torneo, pero la enorme concentración de personas terminó provocando situaciones de riesgo que derivaron en la tragedia.
Los equipos de emergencia desplegados por el gobierno capitalino debieron intervenir en numerosos episodios relacionados con descompensaciones, crisis respiratorias y personas atrapadas por la presión de la multitud. Las víctimas fallecieron por asfixia, una de las principales causas de muerte en eventos con concentraciones masivas cuando se producen avalanchas humanas o compresiones extremas.
En un comunicado oficial, la Secretaría de Salud expresó sus condolencias a los familiares de las víctimas y aseguró que el Gobierno de Ciudad de México brindará acompañamiento a los allegados durante las próximas horas. Paralelamente, las autoridades iniciaron una investigación para determinar en qué circunstancias ocurrieron los fallecimientos y si existieron fallas en los operativos de seguridad y control.

La tragedia enluta uno de los momentos deportivos más importantes para México en el Mundial que organiza como país anfitrión. Mientras la selección ya piensa en su próximo compromiso por los octavos de final, la euforia futbolera quedó opacada por una jornada que terminó con tres vidas perdidas y abrió un fuerte debate sobre la seguridad en las celebraciones multitudinarias.



























