Javier Milei informó un patrimonio neto de $294,6 millones y Karina Milei de $34,3 millones al cierre de 2025. Aunque las cifras nominales crecieron 43,3% y 209,7%, respectivamente, las declaraciones juradas muestran que el salto se explica principalmente por la actualización contable de propiedades y activos que ya poseían, y no por nuevas compras o una fuerte acumulación de dólares.
Las declaraciones juradas correspondientes a 2025 de Javier Milei y Karina Milei dejan una fotografía patrimonial llamativa para las dos personas que ocupan el centro del poder político argentino: entre ambos declararon bienes equivalentes a aproximadamente US$223.000
Pero el dato más interesante aparece cuando se observa cómo evolucionaron esos patrimonios. A simple vista, ambos tuvieron un año de fuerte crecimiento: los bienes declarados por Javier Milei aumentaron 43,3% y los de Karina Milei, 209,7%. Sin embargo, esos porcentajes pueden inducir a una conclusión equivocada si se interpretan como dinero nuevo acumulado durante 2025.
Las propias declaraciones muestran que la mayor parte del incremento se produjo porque bienes que ya tenían pasaron a estar valuados a precios considerablemente mayores. No compraron propiedades que expliquen esos saltos ni aparece una acumulación equivalente de dólares o efectivo.
Milei declaró $294,6 millones netos
El Presidente informó bienes por $295.182.652,87 al cierre de 2025, frente a los $206.046.375,48 declarados un año antes. La diferencia bruta fue de aproximadamente $89,1 millones.
Después de descontar una deuda de $586.357 con el Banco Supervielle, su patrimonio neto quedó en $294.596.295,87.
Sin embargo, la propia declaración permite explicar buena parte del salto: $73.005.241,07 corresponden a diferencias de valuación de bienes que Milei ya poseía. Esto significa que alrededor del 82% del incremento bruto de sus activos no provino de la incorporación de nueva riqueza sino de actualizaciones en los valores declarados.
El ejemplo más claro es su propiedad en la Ciudad de Buenos Aires. La casa de 100 metros cuadrados que posee desde marzo de 2000 estaba valuada en $38.419.071,20 en 2024 y pasó a $73.573.546,13 en 2025.
Es una suba del 91,5% sin que Milei haya comprado una nueva vivienda.
Sus vehículos, en cambio, no registraron cambios de valuación: una Mercedes-Benz Sprinter modelo 2015 continuó declarada en $20.173.600 y un Peugeot RCZ Coupé modelo 2013, en $16.254.200.
Sus dólares prácticamente no se movieron
Las tenencias en moneda extranjera permiten distinguir todavía mejor entre aumento nominal del patrimonio y acumulación efectiva de activos.
Milei declaró US$65.562,10 depositados en cuentas bancarias, contra US$65.542,49 registrados al finalizar 2024. La diferencia es de apenas US$19,61.
También mantuvo sin modificaciones los US$20.000 en efectivo que ya había informado el año anterior.
En total, el Presidente declaró aproximadamente US$85.562 entre depósitos y efectivo. Es decir, mientras su patrimonio expresado en pesos aumentó $89 millones en términos brutos, prácticamente no incrementó sus tenencias declaradas en moneda estadounidense.
Lo que sí cambió fue cuánto valían esos mismos dólares cuando fueron convertidos a pesos para confeccionar la declaración: los depósitos pasaron de una valuación cercana a $67,4 millones a $94,8 millones.
Por eso, una parte sustancial del crecimiento patrimonial que aparece sobre el papel corresponde a la revaluación del inmueble y al mayor valor en pesos de activos que Milei ya tenía.
Ganó menos y gastó más durante 2025
Los movimientos de ingresos y gastos también permiten poner en contexto el aumento patrimonial.
Durante 2025, Javier Milei declaró ingresos netos del trabajo y otras rentas por $81.806.723,92, por debajo de los $92.157.396,22 informados durante 2024.
Al mismo tiempo, sus gastos personales aumentaron: pasaron de $43.391.712,88 a $66.262.044,60.
La combinación resulta importante porque impide interpretar mecánicamente los $89,1 millones de incremento bruto de sus activos como ahorro generado durante el año. Sus ingresos declarados disminuyeron, sus gastos aumentaron y la propia declaración atribuye más de $73 millones del salto a diferencias de valuación.
Milei aparece patrimonialmente más rico en pesos, pero principalmente porque lo que ya tenía pasó a valer más en la declaración.
Karina aumentó su patrimonio 209,7%, pero una propiedad explica prácticamente todo
El caso de Karina Milei es todavía más llamativo cuando se observa solamente el porcentaje.
La secretaria general de la Presidencia pasó de declarar bienes por $11.401.021,93 en 2024 a $35.312.784,57 en 2025. Nominalmente, el incremento fue de $23,9 millones, equivalente al 209,7%.
Su patrimonio neto, después de descontar deudas, pasó de $10.559.060,93 a $34.343.313,57.
Pero tampoco aparece detrás de esa variación una adquisición importante. La explicación está casi completamente concentrada en un inmueble que ya poseía.
El departamento con cochera de 150 metros cuadrados ubicado en Vicente López y adquirido en 2011 pasó de estar valuado en $3.992.825,14 a $28.162.492,74.
Son $24.169.667,60 adicionales solamente por el cambio de valuación, más de seis veces el monto informado durante 2024. De hecho, su declaración atribuye $24.394.137,87 a diferencias de valuación de los mismos bienes.
La paradoja estadística es evidente: Karina aparece con un patrimonio 209,7% mayor sin que eso signifique que durante 2025 haya multiplicado por tres su riqueza real mediante nuevos ingresos o compras.
Karina declaró apenas US$76,69 en el banco
La declaración de la secretaria general resulta todavía más particular cuando se observan sus activos líquidos.
Karina Milei informó solamente US$76,69 en una caja de ahorro, además de $500.000 en efectivo. Sus depósitos y saldos en pesos pasaron de aproximadamente $4,4 millones a unos $5,9 millones.
Dentro de esa cifra aparece una cuenta de pago de un proveedor de servicios por $3.852.216.
Tampoco sus ingresos permiten explicar por sí solos un aumento patrimonial superior al 200%. Durante 2025 declaró ingresos netos del trabajo por $33.124.206,02, inferiores a los $35.752.225,78 del año anterior.
Sus gastos personales, mientras tanto, aumentaron desde $31.031.592,04 hasta $33.688.374,25, una cifra incluso ligeramente superior a los ingresos laborales netos informados para el período.
Una vez más, la explicación del salto patrimonial no está principalmente en cuánto dinero ingresó durante el año, sino en cuánto pasó a valer contablemente una propiedad que Karina tenía desde 2011.
Una declaración jurada no dice cuánto vale realmente una persona
Los números también muestran por qué las declaraciones juradas deben analizarse con cuidado. El patrimonio informado por un funcionario no equivale necesariamente al valor de mercado actual de todos sus bienes, del mismo modo que una suba patrimonial expresada en pesos no implica automáticamente que haya ganado o ahorrado esa cantidad durante el año.
Las valuaciones fiscales, actualizaciones patrimoniales y variaciones del tipo de cambio pueden modificar enormemente el número final sin que se haya comprado un solo activo nuevo.
En el caso de los hermanos Milei esto resulta especialmente visible. Javier muestra un incremento nominal del 43,3% y Karina uno del 209,7%, pero detrás de los porcentajes aparecen principalmente una casa revaluada, un departamento revaluado y dólares cuyo valor en pesos aumentó por el tipo de cambio.
Eso no vuelve irrelevantes las declaraciones. Al contrario: permite separar qué parte de un crecimiento patrimonial corresponde a nuevos activos, qué parte proviene de ingresos y ahorro y qué parte es simplemente una actualización del valor de aquello que ya estaba declarado.
Dos patrimonios modestos en la cima del poder
El dato político más llamativo termina siendo otro. De acuerdo con las cifras presentadas ante la Oficina Anticorrupción, Javier y Karina Milei declararon conjuntamente un patrimonio equivalente a unos US$223.000.
Javier concentra ampliamente la mayor parte: $294,6 millones netos, además de unos US$85.562 declarados entre efectivo y depósitos dentro de sus activos. Karina informó un patrimonio neto de $34,3 millones y apenas US$76,69 depositados en moneda estadounidense.
Y los espectaculares porcentajes de crecimiento esconden una realidad bastante menos espectacular: el 43,3% de aumento patrimonial de Javier y el 209,7% de Karina no representan aumentos equivalentes de riqueza nueva.
En las declaraciones de los hermanos Milei, el gran salto de 2025 no aparece en nuevas propiedades, compras extraordinarias ni acumulación de dólares. Aparece, fundamentalmente, en el nuevo precio contable de lo que ya tenían.


























