La Finalísima de futbol y la Formula 1 no reprogramaron los eventos pautados en Medio Oriente en otras locaciones. Los motivos: lucha de poderes, sacar provecho a la situación y objetivos económicos.
Que se suspendan eventos de la agenda deportiva por la guerra en medio oriente resulta lo más lógico, pero que no se puedan reprogramar en otras ubicaciones porque las partes involucradas no se ponen de acuerdo llama la atención.
Los motivos pueden ser varios, pero los objetivos económicos, los egos, lucha de poderes y el querer aprovechar la situación para obtener la mayor ventaja deportiva posible, le dan el mayor peso a la inclinación de la balanza.

La Finalísima de futbol pactada para el 27 de marzo en Qatar iba a enfrentar a los últimos campeones de América y Europa.
Los ingresos económicos para ambas federaciones iban a ser bastante suculento, como así también lo que iba percibir la FIFA y los derechos televisivos que se habían acordado.
Estamos hablando de un negocio caído de no menos de 40 millones de dólares.
Poder conseguir otra sede con esos caches, en una ubicación razonable para el traslado de los jugadores -por los tiempos de viajes y los pocos días libres entre los partidos de sus equipos y el 27 de marzo- y en tan poco tiempo era prácticamente imposible, por ende, había que dejar de pensar en un partido que iba a ser altamente rentable, a tratar de organizar uno que al menos no diera deficiencias económicas y que también sea razonable en el apartado logístico.
Argentina y España concentran a la mayoría, por no decir todos los jugadores de sus planteles, en Europa, por lo que una reubicación neutral en un punto geográfico europeo hubiera sido lo más lógico y sencillo de poder organizar, es mas, hubiera requerido menos movimiento logístico y menos horas de traslado para las federaciones.
Pero cada federación, apoyadas ambas fuertemente por las confederaciones continentales que las representan empezaron a ofrecer sus propias ideas. España ofreció Madrid, Argentina alego que era una desventaja muy grande jugar de visitante, luego se ofreció BSAS, se alegó que los traslados eran enormes. Se propusieron Inglaterra e Italia, lo que parecía más lógico, nadie con ventaja deportiva, cerca para todos, pero luego se puso en discusión la fecha, que el 27, que el 31, un tira y afloje sin sentido para un evento que ya tenia fecha designada en un calendario futbolístico cada vez más apretado.
El que lograra organizar el partido iba a quedarse con los frutos económicos que organizarlo conlleva, el no organizarlo y encima quedar expuestos deportiva y económicamente, era un combo de muy alto riesgo de asumir.

Por el lado de la Formula 1 es más complicado, porque el traslado del equipamiento y cantidad de personal es más grande y complejo, y porque son 11 equipos involucrados más la FIA.
Baréin (Bahrain) y Arabia Saudita entregaban por organizar el evento entre 50 y 60 millones cada uno a la FIA, que además de quedarse con una parte, repartía a cada escudería una suma importante.
12 millones de dólares es lo se estima, va a dejar de ingresar en cada equipo en total por las cancelaciones de los 2 grandes premios.
Varias sedes se ofrecieron a reemplazarlas, principalmente europeas, pero ninguna podía afrontar el monto que ofrecían en Medio Oriente.
Se podrían haber reprogramado en varios circuitos históricos que actualmente están fuera de calendario, resignar dinero, pero que el campeonato no perdiera su compostura original de 24 fechas.
Pero en un año donde esta debutando el cambio de reglamento, donde los coches son totalmente distintos a 2025 y que en estas 2 primeras fechas se encontró con muchas situaciones a resolver en el corto plazo, donde hay detractores y defensores, la FIA, en no reprogramar las fechas, vio una oportunidad para tomarse el tiempo de pensar en las modificaciones necesarias y para que las escuderías tengan más tiempo de desarrollo en sus vehículos.
La FIA espera que cuando retome la actividad esté todo más equilibrado, y más importante aún, que haya menos fallas en los sistemas eléctricos de los autos. Hoy hay mucha diferencia entre los que acertaron en la confección de los vehículos a la nueva reglamentación y de los que hicieron casi todo mal. De esta forma espera calmar las criticas de los mas puristas fierreros, de los pilotos que no quieren adaptarse a tener que conducir de una manera diferente y de las escuderías que, al fin y al cabo, son de lo más importante del producto.
Los ingresos que hubieran conseguido con las sedes candidatas a sustituir las 2 carreras no hubieran arreglado los problemas que si hará -o eso se espera- el bache largo que habrá entre la tercera y sexta – ahora cuarta- carrera.
Así las cosas, habrá 35 días sin escuchar motores en el gran circo – entre Japón y Miami- donde los equipos rezagados estarán beneficiados por tener un espacio de mejora con el que no contaban originalmente, y los que están a la cabeza se lamentaran por no tener 2 carreras en las cuales hubieran estirado más la ventaja que consiguieron en Australia y China.
Sea corriendo atrás de una pelota o encendiendo motores, las decisiones siempre se hará en base a una combinación de factores, y dependiendo de que lado de la mecha se mira, va convenir una cosa u otro, pero el planteamiento siempre será el mismo, sino me conviene a mí, mejor que no se haga.





























