El organismo nacional oficializó el Protocolo de Perfusión Regional Normotérmica (PRN), una innovación que permite preservar y oxigenar órganos tras el fallecimiento del donante en asistolia controlada. La medida busca ampliar la disponibilidad de órganos y mejorar las posibilidades de trasplante para las más de 7.300 personas que hoy esperan un órgano en el país.
El Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (INCUCAI) dio un paso considerado histórico para el sistema de trasplantes argentino al aprobar el Protocolo de Perfusión Regional Normotérmica (PRN), una técnica de alta complejidad que permite preservar órganos vitales luego del fallecimiento del donante y aumentar las posibilidades de concretar trasplantes exitosos.
La medida fue oficializada mediante la Resolución 275/2026, que establece por primera vez un marco nacional para la utilización de esta tecnología en los procesos de donación en asistolia controlada, es decir, cuando la muerte se produce por el cese irreversible de las funciones circulatorias.
Una técnica que puede salvar más vidas
La Perfusión Regional Normotérmica consiste en restablecer de manera controlada la circulación sanguínea en determinadas regiones del cuerpo del donante utilizando sangre oxigenada a temperatura corporal.
El procedimiento permite evitar el deterioro que sufren órganos como el corazón, los pulmones, el hígado o los riñones luego del fallecimiento, aumentando significativamente sus posibilidades de ser trasplantados con éxito.
Desde el INCUCAI explicaron que la técnica «evita el deterioro de los órganos y mejora el pronóstico de los receptores», además de ampliar el número de órganos disponibles para pacientes en lista de espera.
Un protocolo con criterios unificados
La nueva normativa establece reglas comunes para todo el país.
El documento define los criterios de selección de donantes y receptores, las condiciones técnicas para aplicar la perfusión, las responsabilidades de los equipos médicos, los mecanismos de trazabilidad y seguridad y los requisitos de capacitación que deberán cumplir los centros habilitados.
El objetivo es garantizar que la técnica pueda implementarse bajo los mismos estándares de calidad en todas las jurisdicciones.
Para elaborar el protocolo participaron especialistas de distintas regiones del país, equipos de procuración y trasplante y la Comisión Federal de Trasplantes (COFETRA), que brindó asesoramiento técnico durante todo el proceso.
Un cambio para la donación en asistolia
Argentina comenzó a desarrollar la donación en asistolia controlada a partir de la aprobación del protocolo específico en 2023.
Hasta ahora, la mayoría de estos procedimientos estaban orientados principalmente a la obtención de riñones, mientras que los trasplantes de órganos torácicos y abdominales eran excepcionales debido a las limitaciones técnicas para conservarlos.
La incorporación de la Perfusión Regional Normotérmica cambia ese escenario al permitir preservar órganos de mayor complejidad durante más tiempo y en mejores condiciones.
Esto abre la posibilidad de incrementar progresivamente la cantidad de corazones, pulmones e hígados disponibles para trasplante.
Más de 7.300 personas esperan un órgano
Según los últimos datos difundidos por el INCUCAI, actualmente 7.376 personas permanecen en lista de espera para recibir un trasplante en Argentina.
En lo que va de 2026 ya se realizaron 1.316 trasplantes, mientras que la tasa nacional alcanza los 12,89 donantes por millón de habitantes.
Durante 2025 el país había registrado la tasa más alta de su historia, con 20,59 donantes por millón de habitantes, un antecedente que las autoridades buscan consolidar mediante nuevas herramientas como la PRN.
Un caso que marcó el camino
Uno de los antecedentes que impulsó la implementación de esta técnica ocurrió en la Fundación Favaloro junto al Hospital El Cruce.
Ambas instituciones llevaron adelante un procedimiento de procuración cardíaca mediante donación en asistolia controlada que permitió trasplantar con éxito un corazón a una mujer de 42 años que llevaba seis años esperando un órgano compatible.
El jefe del Servicio de Trasplantes Intratorácicos de la Fundación Favaloro, Roberto René Favaloro, destacó que este tipo de procedimientos «tiene un impacto directo sobre la lista de espera, permitiendo generar oportunidades de trasplante en escenarios donde antes no eran posibles».
Con la aprobación del nuevo protocolo, el INCUCAI apuesta a que este tipo de experiencias deje de ser excepcional y pueda incorporarse de manera progresiva al sistema nacional de donación y trasplante, ampliando las oportunidades de acceso a tratamientos que, para miles de personas, representan la única posibilidad de seguir viviendo.



























